Tras el estado de alarma decretado el 14 de marzo de 2020, la tendencia de las principales variables de dependencia ha sido decreciente.
En las estadísticas a 30 de abril ya se evidenciaba el descenso de todas las variables respecto al mes anterior, a 31 de mayo se repitió el mismo comportamiento decreciente, así como a 30 de junio, que todavía disminuyeron, aunque en menor medida que en mayo, todas las variables excepto los beneficiarios con prestación que se incrementaron.
En cambio, a 31 de julio las principales variables aumentaron excepto las solicitudes y las personas beneficiarias con prestación pendiente de recibirla. A 31 de agosto y a 30 de septiembre volvieron a descender las principales variables aunque ligeramente, para pasar a incrementarse a 31 de octubre todas las variables excepto las personas beneficiarias sin prestación pendientes de recibirla que han descendido en 677 respecto a septiembre. Así, las personas beneficiarias con prestación han registrado 5.069 más que el mes anterior, las resoluciones han registrado 5.380 resoluciones más que el mes anterior, las personas beneficiarias con derecho a prestación han aumentado en 4.392, y las solicitudes han registrado 1.869 más que el mes anterior.


En el periodo enero-octubre han fallecido 208.331 personas que tenían una solicitud de dependencia, un 22,8% más que en el mismo periodo del año anterior (38.719 fallecidos con solicitud más).
Diferenciando por meses, el mayor incremento se produce en mayo (que corresponden con los datos de fallecidos de INE y Justicia de abril), seguido por abril (datos de fallecidos de INE y Justicia de marzo) y de octubre (datos de fallecidos de INE y Justicia de septiembre). De ellos, 17.748 personas fallecieron sin haber sido aún valoradas, mientras que 190.583 ya tenían su correspondiente resolución de grado. De las 174.220 personas que fallecieron y que tenían derecho a prestación, 144.767 ya contaban con una resolución de prestación (30.999 personas beneficiarias con prestación fallecidas más que en enero-octubre de 2019, lo que supone un incremento del 27,2%), mientras que 29.453 fallecieron pendientes de recibir la prestación (3.892 personas beneficiarias con derecho a prestación pendientes de recibirla fallecidas más que en el mismo periodo de 2019, lo que supone un aumento del 15,2%).
Si estudiamos las prestaciones que tenían las personas beneficiarias fallecidas por tipo de prestación, un 26,7% de las personas beneficiarias fallecidas en enero-octubre tenían reconocida una prestación de atención residencial, y el porcentaje fue aumentando con el transcurso del año, pasando del 24,4% de enero a aproximadamente el 33% en abril y mayo, mientras que en junio, julio y agosto el porcentaje descendió al 27,1%, 21,4% y 21,3%, respectivamente. En septiembre aumentó ligeramente (22,5%) y en octubre volvió a bajar (21,9%). Un 26,2% de las personas beneficiarias con prestación fallecidas en el periodo enero-octubre tenían, entre otras, una prestación de cuidados familiares, aunque según ha ido transcurriendo el año 2020 el porcentaje bajó del 30,7% de enero hasta el 20,0% de personas beneficiarias fallecidas que contaban con PEC en mayo, mientras que en junio-septiembre el porcentaje se incrementó al 24,2%, 30,3%, 28,4% y 31,3%, respectivamente, pero en octubre descendió al 29,9%. Un 22,5% de las personas beneficiarias fallecidas en enero-octubre tenían reconocida una prestación vinculada al servicio, y el porcentaje de abril y mayo fue superior al del resto de meses del año (25,5% y 27,2%, respectivamente), para pasar a descender en junio (24,8%), julio (22,5%), agosto (21,8%), septiembre (20,4%) y octubre (21,3%). Un 19,2% de las personas beneficiarias fallecidas en enero-octubre tenían reconocida una ayuda a domicilio, y el porcentaje de abril y mayo fue inferior al del resto de meses del año (16,2% y 15,1%, respectivamente), mientras que en junio (19,3%), julio (20,8%), agosto (22,5%), septiembre (20,4%) y octubre (21,4%) se ha incrementado hasta valores de marzo y superiores.



