El número de trabajadores que retrasan la jubilación se triplica en apenas ocho años

La jubilación de forma anticipada ha bajado un 25% en el mismo periodo

 

decisión de jubilarse cuando se está próximo a cumplir la edad reglamentaria se pone cada vez más difícil. A lo largo de los últimas décadas, todos los gobiernos, fueran del signo que fueran, han tratado por todos los medios posibles de prolongar la vida laboral de los trabajadores, conscientes de que la factura anual de las pensiones se ha convertido desde hace unos años en una carga económica prácticamente insoportable para los Presupuestos Generales del Estado.

La ilusión fiscal y el derecho a saber cuánto debemos

En el año 2025, el abono de las pensiones supuso un gasto para las arcas del Estado de 189.598 millones de euros, un 6,2% más que en el ejercicio precedente. Y en este año, las circunstancias se volverán a repetir. Todo apunta a que la frontera de los 200.000 millones de euros se superará sin grandes esfuerzos.

Cada año, en España se jubilan del orden de 375.000 personas, según las estadísticas del Instituto Nacional de la Seguridad Social. En 2017, un año antes de la llegada de Pedro Sánchez al poder, la cifra no llegaba a las 310.000 personas. Pero el envejecimiento de la población española aumenta a un ritmo vertiginoso. En el pasado ejercicio las altas superaron las 375.000 personas y en los cinco primeros meses van ya 154.000.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, el índice de envejecimiento del país ha pasado del 118,36% en 2017 al 148,05% el pasado año. El INE define el índice de envejecimiento como “el porcentaje que representa la población mayor de 64 años sobre la población menor de 16 años a 1 de enero de un año concreto”. Conclusión: en 2025 había 148 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 años, cuando ocho años antes la proporción era de 118 contra 100.

Ante este incremento de las cifras poco o nada se puede hacer, salvo endurecer el acceso a la jubilación o premiar a quienes decidan prolongar su actividad laboral unos años más. Los datos son muy elocuentes. En el año 2017, el porcentaje de personas que anticipaban su jubilación era del 43,4%, en el acumulado de los cinco primeros meses del presente año, últimos datos publicados por el Ministerio de Seguridad Social y Migraciones, el porcentaje se ha reducido al 32,6%. Es una caída del 25% en términos relativos. Quienes optaron por la jubilación en la edad ordinaria representaron en 2017 el 56,4% del total y en el acumulado de este año ha aumentado al 67,4%. Sobran explicaciones.

Y es que en el año 2017, el número de altas iniciales de jubilación fue de 309.709, de las que  174.828 se produjeron con la edad ordinaria, el 56,4% del total; 134.329 (el 43,4%), de forma anticipada. Ese año, apenas 13.218 trabajadores decidieron posponer el retiro laboral. Únicamente el 4,3%. Hoy, con cifras a cierre del mes de mayo pasado, son 40.952 las personas que han optado por seguir trabajando. No son muchas en términos absolutos, pero sí tres veces más que hace apenas ocho años.

Medidas adoptadas

A lo largo de este periodo de tiempo muchas han sido las medidas adoptadas, pero la más importante es la reforma introducida por el Real Decreto-ley 11/2024 de 23 de diciembre, para la mejora de la compatibilidad de la pensión de jubilación con el ejercicio del trabajo, que introdujo diversas modificaciones en las bonificaciones y compatibilidades de la misma. Las más importantes son el incremento de del incentivo por demora en un 2% o en su equivalente en caso de cobro a tanto alzado o mixto, por cada periodo de demora superior a seis meses e inferior a un año. Se establece, además, la compatibilidad de la situación de jubilación activa con la percepción del complemento por demora en todas sus modalidades.

Son muchos más los hombres que se acogen a la posibilidad de demorar su jubilación que las mujeres: en concreto, los primeros suponen el 64,7% del total, por el 35,3% que representan las mujeres.

Una de las razones por las que los trabajadores optan por posponer su salida del mercado laboral es por la cuantía de la pensión que van a cobrar.  Mientras la pensión media de quienes se jubilan anticipadamente es de 1.988 euros brutos mensuales, la de quienes la demoran es de 1.536 euros, ligeramente por debajo de la media de los que se jubilan con la edad ordinaria (1.589 euros). La edad media es de 68,3 años. Dos más que la edad de jubilación ordinaria en la actualidad.

Fuente;El número de trabajadores que retrasan la jubilación se triplica en apenas ocho años

0 0 votes
Article Rating
Suscribirme
Notificarme de
guest
0 Comments
Recientes
Antiguos Más Votado
Inline Feedbacks
View all comments