“CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO VEAS PELAR”… BÉLGICA REVOLUCIONA LAS AYUDAS POR DESEMPLEO

El país tiene un problema con los trabajadores ‘enfermos’ de baja indefinida

Bélgica es uno de los países con mayor tasa de paro de larga duración

Pone fin a una prestación por desempleo que podía durar toda la vida

 

Bélgica es uno de los países más prósperos de Europa si se analiza su economía a través de varios indicadores clave como la renta per cápita o la tasa de paro. Sin embargo, todo el que vive en el país o incluso sus vecinos (franceses, holandeses…) saben que el país tiene algunos ‘problemillas’ que quedan ocultos tras esos magníficos indicadores.

 

En comparación con otros países, Bélgica presenta tres particularidades más que notables. Por un lado, los trabajadores desempleados podían conservar su prestación indefinidamente, es decir, un trabajador podía irse al paro a los 27 años y cobrar la prestación hasta la edad de jubilación. No existe límite de duración para esta prestación social. Por otro, Bélgica tiene más trabajadores con enfermedades de larga duración que cualquier otro país europeo. Los trabajadores con una afección médica reciben una prestación por discapacidad, financiada por la seguridad social, para cubrir sus gastos de manutención.

 

Otro de los problemas es la elevadísima tasa de paro de la población extranjera. Bélgica es el cuarto país de Europa con una mayor tasa de paro para ciudadanos extranjeros nacidos fuera de la Unión Europea.

 

Bélgica presenta una de las tasas de paro entre inmigrantes no UE y de larga duración más altas de toda la eurozona, algo que contrasta cuando se analiza su tasa de paro general (un 5,8%) que es una de las más bajas del continente. Esto quiere decir que todo el ‘problema’ está muy concentrado en un estrato, nicho o cohorte concreto de la población.

 

Otro problema, según el Gobierno, es el elevado número de personas que no trabajan alegando una enfermedad permanente. Esta situación está llevando al Gobierno a realizar una reforma histórica de las prestaciones. La primera medida ha sido mandar miles de cartas en las que anuncia el fin de una prestación de por vida para desempleados.

 

El mercado laboral belga (más bien su sistema de prestaciones) es un tanto peculiar. Los expertos creen que la fuerza laboral belga podría crecer en decenas de miles de personas en los próximos meses a medida que se vayan endureciendo las prestaciones. Al menos, eso es lo que espera el gobierno federal. A partir del próximo año, ya no será posible el desempleo indefinido. Y las personas que lleven más de un año enfermas deberán demostrar su incapacidad laboral de forma recurrente y exhaustiva.

 

Un mercado laboral atrofiado

Así, el gobierno del primer ministro Bart De Wever ha decidido modificar varias cuestiones relacionadas con las ayudas y las prestaciones, y la implementación ya ha comenzado. A principios del próximo año, las personas que lleven más de 20 años desempleadas perderán su prestación. Después, en varias rondas, todas las personas que lleven más de dos años desempleadas también la perderán (con solo algunas excepciones).

 

De este modo, Bélgica pretende reducir la tasa de paro entre la población de origen no belga, aminorar el número de personas que ‘dicen estar enfermas’, al mismo tiempo que pretende reducir el desempleo de largo duración que aflige al país. Cuando se analiza este indicador, Bélgica es el tercer país del euro con el mayor porcentaje de desempleo de largo duración respecto al desempleo total, con más de un 35%, peor que España y solo por detrás de Grecia e Italia, una completa anomalía para una economía que se encuentra geográficamente en la Europa rica y que suele presentar unos datos de desempleo generales (tasa de paro global) relativamente bajos si se compara con el sur de Europa o incluso con Francia.

 

Bélgica también pretende incrementar los ingresos fiscales, aumentando la tasa de actividad y de ocupación, para reducir un déficit público. Los expertos explican que «las reformas belgas son una maratón, no una carrera de velocidad. El déficit proyectado del 5,3% para 2025 y el lento ritmo de crecimiento del PIB (1% en 2025, que aumentará al 1,3% para 2027) ponen de relieve la necesidad de paciencia. Los inversores deben sopesar las dificultades a corto plazo de la austeridad fiscal frente a las ganancias a largo plazo de una economía más eficiente y competitiva», señalan los analistas de Ainvest en una nota publicada este martes, a la que ha tenido acceso elEconomista.es.

 

Envío de miles de cartas

Por ello, el Gobierno está reformando de forma radical las ayudas y prestaciones en el mercado laboral. En octubre, miles de belgas desempleados comenzaron a recibir cartas del Servicio Nacional de Empleo anunciando el fin de sus prestaciones. Hans Dewachter, economista jefe del banco belga KBC, señalaba que la reforma «sin duda endurecerá el sistema e incentivará a los desempleados a mantenerse en el mercado laboral o a encontrar empleo». Esto podría ayudar a resolver varios problemas en un país que según un juez está a punto de convertirse en un auténtico ‘narcoestado’.

 

Sin embargo, advirtió que el problema subyacente no es solo el desempleo, sino también el abandono prolongado del mercado laboral, incluso por enfermedad. Para este experto, el desafío es estructural. «La tasa de empleo en Bélgica es significativamente menor que la de otros países. Esto se debe a una baja actividad laboral, pero también al desajuste entre la oferta y la demanda», afirmó. El número de enfermos de larga duración supera ampliamente el medio millón, y el de desempleados de larga duración excede con creces los 100.000.

 

Arne Maes, economista de BNP Paribas, también instó a la cautela. Esta experta cree que «el impacto exacto de nuestro sistema de desempleo, en comparación con el de otros países, no es fácil de cuantificar. Por lo tanto, es muy dudoso que las medidas anunciadas tengan un impacto significativo».

Medida polémicas

 

Pese a todo, desde el Gobierno se muestran optimistas. El gobierno espera que muchos desempleados y supuestos enfermos comiencen a trabajar y a pagar impuestos pronto. Los expertos advierten que no hay que ser demasiado optimistas. Estos grupos no suelen ser los más productivos. Muchas personas con seguro médico están realmente enfermas y no pueden trabajar. Muchos desempleados de larga duración se enfrentan a diversos problemas, lo que los hace menos aptos para un mercado laboral competitivo. Conseguirles un trabajo requerirá esfuerzo, y es improbable que esté bien remunerado, por lo que los impuestos que pagarán también serán limitados.

 

Sin embargo, el gobierno ve ventajas para todos. La medida será beneficiosa para el presupuesto estatal (menos subsidios, más impuestos). La escasez de mano de obra se reducirá con la llegada de nuevos trabajadores. Para las personas afectadas, surgirán oportunidades para mejorar sus vidas y aumentar sus ingresos. La oposición (de izquierda) afirma que se está produciendo una debacle social, puesto que las personas que no pueden trabajar ya no recibirán subsidios. En realidad, nadie sabe hasta qué punto el elevado número de desempleados y enfermos son consecuencia de un mercado laboral ineficiente o de los abusos de quienes aprovechan la ley para no trabajar. El tiempo dirá qué hipótesis era la real o si, como suele suceder en estos casos, todas tenía una parte de realidad y otra de mito.

Fuente: Bélgica pone a todo el mundo a trabajar: suprime una prestación vitalicia, perseguirá a los ‘enfermos’ y revoluciona las ayudas por desempleo

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