La AIReF sitúa el desfase previsto del sistema este año en un 0,5% del PIB, una décima más de lo que había calculado en mayo
El repunte de las jubilaciones y un 12% más de gasto por las bajas médicas engorda el déficit de la Seguridad Social
La Seguridad Social está haciendo frente este año a mayores gastos de los que estaban previstos, debido, sobre todo, a que se están jubilando más personas de las que se había estimado y a que el gasto en prestaciones por Incapacidad Temporal (IT) se ha disparado un 12% en lo que va de año ante el boom de bajas médicas en España.
Así lo constata la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), en el Informe de Ejecución Presupuestaria presentado este miércoles, donde eleva en una décima el déficit previsto para esta Administración, hasta el 0,5% del PIB. Esto supone una décima más de lo que había calculado en mayo y el mismo nivel en que cerró el año 2024.
Hay que tener en cuenta, no obstante, que el verdadero déficit de la Seguridad Social es muy superior, pero queda reducido a medio punto de PIB por las transferencias milmillonarias que le hace la Administración Central, que es quien realmente asume ese déficit.
«La AIReF aumenta su estimación de déficit para los Fondos de la Seguridad Social para 2025 por la nueva información recibida sobre la evolución de las prestaciones en efectivo. Se revisa al alza el gasto en pensiones, el gasto en desempleo y la incapacidad temporal», resumen.
Este último punto es quizá el más llamativo, ya que las prestaciones por Incapacidad Temporal derivadas de bajas médicas o accidentes de trabajo acumulan un crecimiento superior al 12% en 2025, una tendencia que está generando un grave problema de absentismo laboral en el país agudizado por el envejecimiento de la población en edad de trabajar, del aumento de la concienciación en torno a la salud tras el covid y el buen devenir del ciclo económico -ya que cuando la economía va mal y el paro crece, los trabajadores tienden a ponerse menos enfermos o faltan menos al trabajo por miedo a perderlo-.
El Gobierno es consciente de la magnitud del problema y dice estar trabajando en atajarlo. De hecho, este mismo miércoles comunicó que ha empezado a rodar el primer convenio de colaboración -firmado con el gobierno balear- para impulsar el aprovechamiento de los medios de las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social en procesos traumatológicos, para agilizar diagnósticos y tratamientos. La idea es exportar el modelo, si funciona, a otras comunidades.
Más allá de las bajas, también ha sorprendido al alza el gasto en pensiones, que la AIReF calcula que crecerá un 6,5% este año, cuatro décimas más de lo estimado en mayo, aunque se mantiene su peso en el PIB en el 11,7%. La institución ya había tenido en cuenta el impacto de la revalorización, del efecto sustitución y el mayor número de pensiones, pero le ha sorprendido el incremento en el número de pensionistas, es decir, que se está jubilando más gente de la que se esperaba. La AIReF todavía no sabe por qué, pero intuye -es una hipótesis que esperan poder contrastar estudiando la Muestra Continua de Vidas Laborables- que este aumento del número de pensionistas sobrevenido se debe a que en 2024 hubo trabajadores que decidieron demorar su jubilación y están accediendo a ella ahora.
Finalmente, la AIReF revisa al alza el gasto en prestaciones por desempleo debido a la «tasa de crecimiento nominal del 5% respecto a 2024» y al impacto que está teniendo en el gasto la reforma del subsidio por desempleo, que ahora cubre a más beneficiarios.


