La polémica por el pago de pensiones de Sánchez con los fondos europeos se extiende por Europa.
La polémica por las actuaciones del Gobierno con los fondos europeos llega a Alemania. La semana pasada, el Tribunal de Cuentas desveló que el Ejecutivo de Pedro Sánchez desvió un total de 2.389,4 millones de euros de los fondos europeos para pagar parte de las pensiones de nuestro país, lo que ha generado numerosas críticas.
El primero en expresar su descontento por una fórmula inusual y dudosa elegida por el Gobierno fue el propio Tribunal de Cuentas. Así lo reflejó en su informe de «Declaración sobre la Cuenta General del Estado correspondiente a 2024», que es el documento en el que evalúan anualmente la fiabilidad del presupuesto público de España. Los hechos sucedieron en noviembre de 2024.
La polémica
Debido a una «insuficiencia de crédito presupuestario», que desde el Ejecutivo no han explicado todavía a qué se debe, el Gobierno tomó estos fondos para atender «compromisos ineludibles de pensiones de clases pasivas y complementos de pensiones mínimas del Sistema de la Seguridad Social», reza el texto. Para ello, se usaron «créditos sobrantes del servicio 50 «Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR)» añadía el organismo.
Tras el informe del Tribunal de Cuentas, el Gobierno restó importancia al asunto sin dar muchas explicaciones. «Estamos en un contexto de prórroga presupuestaria donde la asignación de la capacidad de gasto tiene que realizarse a través de técnicas y ajustes presupuestarios entre unas partidas y otras. Es un contexto de total normalidad. Es un elemento técnico», se limitó a asegurar el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que también descartó estar «preocupado» porque la noticia hubiera llegado a Europa.
Críticas a Sánchez entre los alemanes
Sin embargo, a diferencia del Ejecutivo, el que sí se ha mostrado preocupado por el movimiento contable ha sido el presidente de la Comisión de Control Presupuestario del Parlamento Europeo, Andreas Schwab (PPE). El alemán ha declarado al diario Bild que «es absolutamente inaceptable utilizar fondos europeos para encubrir problemas presupuestarios en el sistema nacional de pensiones». El Parlamento Europeo «tiene la obligación de proteger los intereses de los contribuyentes europeos y así lo hará» añadió.
Además, en una publicación en su cuenta de X, en la que compartió la información del diario germano, Schwab avisó a Sánchez de que «¡Los fondos deben gestionarse de manera limpia!».
Curiosamente, Schwab es el sustituto de Monika Hohlmeier en la Comisión de Control Presupuestario del Parlamento. En el año 2023, la visita de la alemana a España durante varios días fue muy polémica por sus denuncias sobre que «era imposible seguir el rastro de los fondos» en nuestro país.
El PP pide explicaciones en Europa
«Tres años después de la visita de Hohlmeier, seguimos sin saber dónde están los fondos europeos en España. Estamos ante una falta absoluta de transparencia por parte del Gobierno de Sánchez. Es imposible hacer una trazabilidad o seguimiento del dinero» denuncia la eurodiputada del PP, Isabel Benjumea, en declaraciones a Libre Mercado.
Benjumea considera que el pago de las pensiones con los fondos europeos «es la punta del iceberg, porque no sabemos lo que están haciendo con los fondos». Eso sí, «la ley europea impide que se usen para gasto corriente como las pensiones. Aunque el Gobierno recurra a la tecnicalitis para explicarlo, lo que está claro es que España es el único país de la UE que no tiene presupuestos, y por eso, tiene que recurrir a los fondos europeos» añade.
«España es el segundo mayor beneficiario, solo superado por Italia, y se le asignaron 163.800 millones en un inicio». Sin embargo, «España ha renunciado a 61.000 millones en créditos, por lo que le quedarían 102.000 millones, pero lo último que sabemos, a 31 de marzo de 2026, es que ha ejecutado 48.276 millones. Esto significa que va a ser muy difícil que en unos pocos meses que quedan (a los fondos) ejecute 53.700 millones» considera.
«Escándalo mayúsculo»
Además, Bild recoge otro enfado, el de la Federación Europea de Contribuyentes, que califica el cambio contable del Gobierno de «escándalo mayúsculo». Su presidente, Michael Jäger, otro alemán, exigió «aclaraciones, transparencia total, la devolución de los fondos y un proceso judicial».
Alemania, como principal contribuyente neto de los fondos, soporta la mayor parte de los costes: «Es el dinero de nuestros contribuyentes; no se puede manejar con tanta negligencia. La UE no es un autoservicio. Esto socava la credibilidad y la confianza en la UE» denunció.


