Afectará a los mayores de 55 años que se irían con el 80% de su salario de media
Una consecuencia colateral derivada de la actual (y futura) crisis económica por la pandemia son las prejubilaciones (“despidos pactados”) ante el riesgo de la reducción de los beneficios. Muchas empresas han empezado a mover sus fichas de cara al próximo otoño. Se trata de una nueva estrategia que siguen muchas compañías para tratar de paliar los graves efectos de la crisis en su cuenta de resultados anuales.
Bien es cierto que esta tendencia laboral no solo es consecuencia de lo que estamos viviendo en este aciago 2020. Durante el pasado año, se produjo lo mismo en las plantillas de nombres tan conocidos como los de Banco Santander, Telefónica, Iberia, Caixabank o Navantia con trabajadores que ya habían cumplido los 50 años. Las empresas optan por dar salida a sus empleados de mayor edad que recibirían de media el 80% de su salario hasta llegar a la edad de su jubilación.
Pero estos planes que tienen en mente los directivos de muchas empresas chocan frontalmente con las pretensiones del ministro de Seguridad Social. No son pocas las ocasiones en las que José Luis Escrivá ha mencionado públicamente su intención de endurecer las jubilaciones que se llevan a cabo antes de la edad establecida por norma (las jubilaciones anticipadas). De esta forma, su idea es poner sobre la mesa nuevas condiciones para intentar que los trabajadores “mayores” todavía sigan en el mercado laboral unos años. Y para ello, su pretensión es emplear incentivos que contribuyan a acercar la edad efectiva de jubilación a la edad legal ordinaria de jubilación.
Al igual que Escrivá, algunas centrales sindicales no ven con buenos ojos este tipo de medidas ya que, a su juicio, con esto lo que se trata es de perder trabajadores que normalmente tienen altas cotizaciones a las arcas públicas. Dicho de otro modo, si se reduce el número de personas que están trabajando, se aminoran los ingresos para sostener las llamadas políticas de bienestar. Eso por no hablar de que se aumentaría el gasto en pensiones.
OJO. En este punto es importante establecer la diferencia clara entre lo que es la prejubilación y lo que se denomina jubilación anticipada. En el primero de los casos, el trabajador pasa a formar parte de las listas de desempleados tras llegar a un acuerdo con la empresa para la que hasta ese momento trabajaba. Un acuerdo entre las partes en las que se establece una renta que irá recibiendo mes a mes el trabajador y que complementará su prestación de desempleo hasta que llegue la fecha de acogerse a la jubilación(anticipada u ordinaria) propiamente dicha. Caso contrario es lo que se conoce como la jubilación anticipada. Es una jubilación unos años antes de la edad legal más temprana para hacerlo. Lo que sucede en este caso es que la pensión de jubilación es algo menor por cada año que se deje de trabajar antes dado que existen coeficientes reductores por anticipación de la edad de jubilación ordinaria, coeficientes que precisamente el ministro quiere aumentar como medida disuasoria para utilizar estas jubilaciones anticipadas. .
Ver: Jubilaciones Anticipadas y Prejubilación



