El gobernador y exministro socialista hace buenos los temores que rodearon su nombramiento y pone en jaque la credibilidad de la institución en menos de un año: 104 páginas menos, 10 capítulos eliminados y mínima crítica al Gobierno
El primer informe anual publicado por el Banco de España con José Luis Escrivá como gobernador ha confirmado todo lo que se apuntaba desde su nombramiento, que su capacidad de analizar las políticas económicas del Gobierno han pasado a un segundo plano. Una situación que ha derivado en la confirmación de la dimisión del director de Economía del regulador, Ángel Gavilán, por desavenencias con el círculo de confianza de Escrivá, que «cocinó» el informe anual para diluir los aspectos más críticos relacionados con el Gobierno.
Escrivá reconoció públicamente tras instalarse en el sillón del gobernador que el enfoque de los informes que se elaborarían bajo su control serían más analíticos, con menos consideraciones y mayor capacidad observadora, para delimitar de forma más intensa la evolución y las causas del comportamiento de la actividad económica. Una fórmula muy alejada de lo que había sido hasta ahora el modelo impulsado por el anterior gobernador, Pablo Hernández de Cos, que siguió la línea marcada por sus predecesores, basada en una elaboración principalmente técnica, con una evaluación en varios niveles, sin miedo a hacer juicios sobre medidas estructurales y opiniones sobre política económica, una situación que provocó varios encontronazos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y algunos de sus ministros. Nada que ver con el nuevo «aire» dado por Escrivá, que ha cumplido con la función que aseguró llevaría a cabo, la de convertir el organismo en un círculo de asesoramiento económico del Ejecutivo.
Un cambio de modelo analítico que Escrivá ya dejó claro en la presentación de previsiones macroeconómicas para este año, en las que pese a la guerra arancelaria, las turbulencias financieras y el vaivén de los mercados obvió el conservadurismo y decidió elevar hasta el 2,7% el crecimiento del PIB español.
Ahora, con el informe anual, se ha ratificado el sesgo que tendrán los estudios que presente el regulador con Escrivá a la cabeza.
En el supervisor bancario señalaron que para la elaboración del informe anual se dejó de lado a Gavilán, al que solo se le permitió que hiciera su presentación ante la Prensa esta semana, como último acto oficial antes de su salida, tras haber presentado su dimisión hace un mes y medio, precisamente por su desacuerdo con la forma de elaboración del estudio, que fue «matizado» entre la directora general de Estrategia, Mayte Ledo, y la responsable de Relaciones Institucionales, Eva Valle, bajo las órdenes de José Luis Escrivá.
En manos de este triunvirato estaría la decisión de cambiar por completo la estructura interna del informe, obviando capítulos habituales, consideraciones estructurales e, incluso, las habituales recomendaciones de política económica, que desaparecieron directamente del texto final. Como en el juego de las 10 diferencias, el informe modifica, cambia, sustituye y suprime capítulos habituales, temas recurrentes o análisis sectoriales, y obvia el apartado de las recomendaciones, como prueba final de la desaparición del espíritu crítico que había tenido hasta ahora con una evaluación constante, que Escrivá, junto a Ledo y Valle, se encargó de hacer desaparecer, poniendo en jaque la credibilidad de la institución.
Unas diferencias que son fáciles de identificar: el informe de 2024 tiene 104 páginas menos que el de 2023; no tiene capítulos propios de políticas públicas, transición ecológica o vivienda y resta 10 apartados; no existe el desglose habitual de las ideas principales; el empleo se solventa con una capítulo de 11 páginas, cuando el año anterior había tres capítulos y 35 páginas; han desaparecido análisis sobre desigualdad y bolsas de vulnerabilidad de los hogares y demografía empresarial, envejecimiento poblacional –que tiene que ver con las pensiones–, problemas de acceso a la vivienda o las consecuencias laborales de los cambios tecnológicos y demográficos.
Especial rubor provoca la ausencia de críticas a la reforma de las pensiones que impulsó el propio Escrivá como ministro de Seguridad Social. En los anteriores informes se analizaba con insistencia la crisis del sistema de previsión. Pero en el de 2024 las diferencias son evidentes: la palabra pensiones aparece solo 21 veces, por 103 veces en el anterior, en el que hay un apartado específico dedicado a «Retos de sistema público de pensiones». En el de este año se soluciona con unos párrafos citando a la Airef y sin apreciaciones propias del supervisor; se deja de lado un análisis exhaustivo sobre el sistema de pensiones y muestra un tono mucho menos crítico con la insostenibilidad del sistema, que ni tan siquiera se menciona de pasada.
Escrivá se remite a AIReF para el análisis sobre pensiones: «Nosotros no tenemos valor añadido que aportar»
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha señalado este miércoles que la institución «ni de lejos» tiene capacidad de información técnica que aportar sobre la sostenibilidad de pensiones y se ha remitido a la «extraordinaria» evaluación de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en cuanto a esta cuestión.
«Obviamente el Banco puede entrar a dar su opinión, pero ni de lejos tiene capacidad de información técnica para aportar sobre el tema de la sostenibilidad de pensiones», ha señalado Escrivá en la presentación a la prensa del Plan Estratégico 2030 del Banco de España.
Escrivá ha puesto en valor el «extraordinario» trabajo de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en cuanto a su análisis de la última reforma de pensiones, diseñada por él mismo durante su etapa como ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Y es que, ante las críticas por la falta de análisis y recomendaciones sobre este asunto en el Informe Anual del Banco de España, Escrivá ha defendido que lo que ha hecho la institución que dirige es recoger específicamente los resultados del estudio de sostenibilidad de pensiones de la AIReF, institución que él mismo dirigió antes de ser ministro.
«No tenemos valor añadido que aportar a esto, como la mayoría de la gente que opina», ha reprochado el gobernador. Así, Escrivá ha apuntado que la institución especializada en la sostenibilidad de las finanzas públicas es la AIReF y lo que puede hacer el Banco de España «es algo complementario».
En general, Escrivá ha subrayado la idea, coincidiendo con la opinión del Consejo del Banco, de que la institución debería evitar opinar de cuestiones que no tenga análisis profundo. «Entrar en el mundo opinativo sin evidencia no es útil», ha remarcado.
Además, ha indicado que el Banco de España no puede posicionarse desde el punto de vista normativo en cuestiones relativas a la redistribución de la renta –medidas de impuestos o de gasto–. «No tenemos legitimidad democrática», ha remarcado.
Sobre el Informe Anual, el gobernador ha destacado que este año hace recomendaciones en varios ámbitos, como en la necesidad de la calidad del funcionamiento de las políticas públicas, como las de empleo o que no se ha aprovechado la oportunidad del Plan Fiscal a Medio Plazo.
El ‘informe Gavilán’: así alertaba el director huido del Banco de España sobre el sistema de pensiones
En mayo de 2023, el dimitido Ángel Gavilán firmó un informe en el que ponía de manifiesto las deficiencias del sistema de pensiones.
El escándalo en el Banco de España continúa. El gobernador de esta institución, José Luis Escrivá, sorprendió el pasado miércoles con unas polémicas declaraciones. «Nosotros no tenemos capacidad técnica para aportar sobre la sostenibilidad de las pensiones» aseguró Escrivá en el briefing de presentación del Plan Estratégico 2030 del Banco de España.
Con esta frase el máximo responsable de esta institución estaría deslegitimando a los cientos de técnicos y analistas que tiene en nómina y al propio Banco de España, que lleva años encargándose de analizar el sistema de pensiones español.
El primero que se habrá dado por aludido habrá sido el todavía, y solo hasta el 12 de junio, director de Economía del Banco de España, Ángel Gavilán, que presentó el pasado 19 de mayo su dimisión.
Gavilán tomó esta decisión por verse obligado a presentar el Informe Anual de la entidad en el que, sorprendentemente, el Banco de España decidía omitir el problema de insostenibilidad de las pensiones en nuestro país.
A diferencia de informes anteriores, donde las pensiones eran uno de los principales objetos de estudio de la institución, el documento del Banco de España, prácticamente, ignoraba este asunto.
Así dejó en evidencia el Banco de España a su jefe por la reforma de pensiones
Por ejemplo, un año antes, en su anterior Informe Anual también comandado por Ángel Gavilán, el organismo había criticado el exceso de gasto en pensiones, la «incertidumbre» de la última reforma o que las subidas de cotizaciones para pagar las pensiones se traducirían en menos empleos, nada de esto se mencionaba esta vez. ¿La razón? Pues que la reforma de pensiones había sido responsabilidad de su actual gobernador, José Luis Escrivá.
Sin embargo, el Informe Anual de 2023 no ha sido el único procedente del Banco de España que ha puesto en tela de juicio la reforma de pensiones de su actual jefe.
En mayo de 2023, el propio Ángel Gavilán firmó el informe «El sistema de pensiones y los principales retos del envejecimiento poblacional». En el documento criticaba que los cambios introducidos en esta materia por el Gobierno de Pedro Sánchez desde 2021 estaban sujetos «a una elevada incertidumbre» y que, además, «será necesario adoptar nuevas medidas a partir de 2025 para reforzar la sostenibilidad financiera» de las pensiones.
Sobre las promesas del Gobierno de reducción en los gastos como consecuencia de los incentivos a postergar la edad de jubilación, Gavilán las puso en duda porque «la evidencia empírica disponible sobre el efecto de los incentivos a demorar la jubilación es limitada y depende del contexto idiosincrásico de cada país, por lo que es difícilmente extrapolable a la economía española en la coyuntura actual».
También criticó el palo de la reforma de pensiones a trabajadores y empresas vía cotizaciones sociales por su «impacto sobre el empleo, los salarios y la competitividad de la economía española». De hecho, tuvo «capacidad técnica» para realizar un ejercicio de simulación con el Modelo Trimestral de Banco de España (MTBE) que sugiere que un incremento de un punto porcentual en el tipo efectivo medio de las cotizaciones sociales podría generar, al cabo de cuatro años, una caída en el número de ocupados cercana al 0,25%
Gavilán también clamó por la «necesidad de ahorro privado», algo que el Gobierno no fomenta y avisó de que «más allá del gasto en pensiones, las últimas proyecciones de la AIReF apuntan a que el gasto en sanidad y en cuidados de larga duración también mostrará una tendencia creciente en las próximas décadas». Otra bomba de relojería inasumible para la Seguridad Social.
Escándalo en el Banco de España: dimite el director de Economía tras el polémico estudio sobre las pensiones
El director de Economía del Banco de España, Ángel Gavilán, ha presentado su dimisión y «dejará el cargo dentro de unas semanas (a mediados de junio) cuando se presenten las próximas proyecciones trimestrales» informa el organismo, que asegura que se marcha «en busca de nuevos retos profesionales». Para sustituirle, «tras el éxito de la anterior ocasión, volveremos a utilizar la fórmula de la expresión de interés» señalan las mismas fuentes.
La marcha de Gavilán se produce después de que él mismo presentara esta semana el Informe Anual de la entidad en el que, sorprendentemente, el Banco de España ya no le presta la misma importancia al problema de insostenibilidad de las pensiones en nuestro país como años anteriores.
Este informe ha generado una gran polémica, ya que pone de manifiesto la influencia del nuevo gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, en los análisis de la economía española.
Mientras que el Banco de España le ha venido dando elevada importancia a las pensiones en anteriores informes (como es lógico), ahora, este asunto primordial ha dejado de preocupar al organismo.
Gavilán fue nombrado por Pablo Hernández de Cos como director general de Economía del Banco de España en enero de 2022. Hernández de Cos ha sido una figura incómoda para el Gobierno de Pedro Sánchez, ya que ha puesto en duda la mayoría de medidas económicas que ha tomado el Ejecutivo.
Sin embargo, el nombramiento del exministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, fue visto como un intento de Sánchez de colonizar esta otra institución pública.
Una de las principales reticencias al nombramiento de Escrivá era la duda de si iba a ser posible evaluar de forma imparcial desde el Banco de España los efectos de la cuestionada reforma de las pensiones que él mismo impulsó como ministro. Y esta semana ya hemos confirmado que no. En el Banco de España no informan sobre cuándo comunicó Gavilán su intención de abandonar oficialmente la institución.





