Los españoles tienen claro que las pensiones serán un problema grave para la economía, que los más perjudicados serán los jóvenes y que habrá más reformas
Los espàñoles están a favor de las reformas, siempre que no les afecten a ellos. La igualdad para otros; los privilegios para mí
Quizá podría haber apuntado lo mismo sobre los españoles y las reformas -pasadas y futuras- de las pensiones. La bronca política alrededor del Gobierno, Pedro Sánchez, Zapatero, Ábalos y Cerdán, con la corrupción, en unos casos presunta y en otros sentenciada, de telón de fondo, oculta asuntos más prosaicos, pero incluso más importantes, como las pensiones, su presente y su futuro. La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), uno de los principales y más prestigiosos «pensaderos» -think tank- económicos del país, acaba de publicar los resultados de una encuesta sobre qué piensan los españoles de las pensiones y de su futuro. Las conclusiones son contundentes y poco halagüeñas, y además describen un día de mañana atrapado en un círculo vicioso o en un callejón sin salida.
Los españoles tienen claro que las pensiones serán un problema grave para la economía, que los más perjudicados serán los jóvenes y que habrá más reformas, porque las últimas no han sido suficientes. Están en contra de aumentar la edad de jubilación hasta los 70 años e incluso les parece alta la actual, fijada en los 67 años. Las complicaciones afloran cuando llega el momento de buscar soluciones. El 73% de los españoles rechaza aumentar el número de años de cotización para percibir una pensión contributiva. El 66% está en contra de introducir un impuesto específico para sufragar las pensiones. Además, el 54% descarta la posibilidad de subir las cotizaciones sociales que pagan trabajadores y empresas. En resumen, hay temor a que las pensiones y temor a que no puedan ser sufragadas en el futuro, pero nadie quiere saber nada de reformas que supongan aumentar los ingresos de la Seguridad Social –en números rojos, por cierto y con un otro récord de gasto en junio, con 14.397 millones– para pagar las jubilaciones. Un círculo vicioso, que parece no tener salida y que requeriría, más allá de la bronca política partidista, grandes dosis de pedagogía y pacto de Estado, aunque conlleve sacrificios, para evitar una degradación del sistema que hace peligrar las pensiones de las generaciones futuras. De momento, los españoles están a favor de las reformas, siempre que no les afecten a ellos, como dicen los franceses, según Cheurfa.
Fuente:El círculo vicioso, sin salida, de las pensiones, otra vez


