BRUSELAS ADVIERTE DE DESAFÍOS “SUSTANCIALES” EN EL MERCADO LABORAL ESPAÑOL

 

Señala a España por la tasa de desempleo más alta de la UE

Pronostica que seguirá siendo la más elevada hasta 2025

 

La Comisión Europea ha proyectado en los últimos meses una perspectiva de ralentización económica anclada en el mercado laboral, cuya fortaleza ha servido de contrapunto para la resiliencia de la zona euro. Sin embargo, en el caso de España hay varias advertencias a las que atender. El Ejecutivo comunitario avisó la pasada semana de que el mercado laboral “se enfrenta a retos sustanciales”, pues presenta la tasa de desempleo más elevada de la UE. Todo ello pese a su “robusta recuperación”.

 

En su informe de desequilibrios macroeconómicos y como parte del paquete de otoño del semestre europeo, publicado la semana pasada, por Bruselas ha concluido que la “debilidad” del mercado laboral español continúa en “retroceso”. Pero que el mercado laboral sea cada vez menos débil no exime a España de seguir presentando la tasa de desempleo más elevada de la UE, en niveles del 12,9% en 2022.

 

Pese a que Bruselas destaca la caída tales niveles “de forma sustancial en la última década”, que “prevé que continúe a la baja en 2023 y 2024”, España continuará registrando las ratios de desempleo más elevadas del club de los Veintisiete los dos próximos ejercicios. De acuerdo con las previsiones de otoño, presentadas este mes, la Comisión Europea pronostica que cerrará el 2023 con una tasa del 12,1%. Una proporción que descenderá al 11,6% en 2024 y al 11,1% en 2025.

 

Continuará siendo, no obstante, la más alta del bloque comunitario, por encima de la media de la zona euro del 6,5% y 6,3% en 2024 y 2025, respectivamente, y de la UE, en torno al 6%. Solo le seguirá de cerca Grecia, cuya tasa de desempleo cerrará el 2023 en el 11,4%, para descender al 10,7% en 2024 y al 9,9% en 2025. En tercer lugar, aunque ya de lejos, se encuentra el 7,6% con el que cerrarán el año Italia y Suecia. Aunque el caso del país nórdico es particular pues Bruselas prevé que su nivel de desempleo se eleve al 8,5% y 8,6%, respectivamente, en 2024 y 2025.

 

En el informe sobre empleo, elaborado como parte del paquete de otoño, Bruselas resalta que la tasa de desempleo en España ha pasado de una “situación crítica” antes de la pandemia a una situación de “debilidad, pero mejorando” en 2022. Aun así, la ratio de personas ocupadas continúa por debajo de la media comunitaria, en el 69,5% en 2022, frente al 74,6% de los Veintisiete.

 

La Comisión Europea ha puesto en evidencia que la ratio de paro juvenil y de largo plazo continúan entre las más prominentes de la UE, pese a las caídas registradas “recientemente”. Si bien articula la reforma laboral de 2021, incluida en el Plan de Recuperación, como catalizadora de una bajada de la tasa de trabajo temporal en el sector privado, el Ejecutivo comunitario subraya que la temporalidad sigue siendo alta en el sector público.

 

La Comisión Europea ha puesto el foco también la proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan, cuyos niveles han mejorado al 12,7% en 2022. Sin embargo, ha querido resaltar la coyuntura de ciertas regiones: en Melilla esta tasa se eleva al 52,4%, al 44,4% en el caso de Ceuta y al 43,9% en las Islas Canarias.

 

Al mismo tiempo, el crecimiento de la renta familiar bruta per cápita en España sigue siendo “crítico” y aún por debajo de niveles de 2008. En lo que respecta al coste laboral unitario en España, la Comisión Europea espera que aumente en 2023, como parte de una subida generalizada de los salarios, aunque continuará por debajo de la media de la zona euro. Considera, eso sí, que el coste laboral unitario creció “muy poco” en 2022 en contraposición con un incremento de la productividad y un alza de los salarios “contenido”.

 

Hace meses que Bruselas viene estructurando la fortaleza del mercado laboral como pilar de la deriva económica comunitaria. Lo ha erigido como sostén de una desaceleración del crecimiento del PIB en los países del euro que ha detonado la invasión militar rusa de Ucrania, la implacable espiral alcista de los precios de la energía y la desorbitada inflación, que ha supuesto un golpe adicional e imprevisto tras la salida de la pandemia.

 

La tasa de desempleo en la UE es la más baja de la historia, en niveles del 6%. Fue en rueda de prensa en la presentación del paquete de otoño que el comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales, Nicolas Schmit, destacó que en los últimos dos años el crecimiento de los niveles de empleo en la UE fue “sólido”. El mercado laboral, asegura, es “bastante resiliente” y va por “buen camino” para alcanzar una tasa de empleabilidad del 78% que Bruselas ha marcado como objetivo en 2030.

 

El efecto de la inflación en los salarios entraña riesgos para estas cifras de empleo. Es así que el comisario luxemburgués subrayó que algunos Estados miembro han registrado incrementos “sustanciales” de dificultades para los hogares con bajos ingresos. Además, explicado que la UE debe hacer frente a problemas de escasez de mano de obra cualificada, por lo que ha alentado a impulsar la formación en ciertos sectores.

 

Fuente: El Economista

Bruselas advierte de desafíos “sustanciales” en el mercado laboral español (eleconomista.es)

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