1 DE MAYO 2024: CARTA DE UN PENSIONISTA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

  • Presidente: el 1 de Mayo debe ser el Día del Trabajador, no el día para hacer un desfile a mayor gloria y loa tuya, como líder carismático.
  • Presidente: el Gobierno debería tener un proyecto colectivo para todos, no una agenda personal para servirte a ti y a tus acólitos.
  • Presidente: debemos exigirte a ti y a tu Gobierno los mismos códigos éticos y de conducta que les exigimos a los ciudadanos de a píe, a los trabajadores y a las empresas.
  • Presidente: tu decisión de permanecer en el cargo, después de tomarte un descanso de cinco días para reflexionar sobre tu futuro, no nos parece seria, nos parece de un personalismo caribeño impropio de un dirigente europeo.
  • Presidente: no son las informaciones periodísticas, ni los jueces, ni los votantes de ultraderecha o derecha los que te cercan, son tus actos y los de las personas de tu más estrecha confianza.
  • Presidente: tu obsesión por culpar a los que no te bailan el agua, sin reconocer la capacidad de los tuyos para echar sapos y culebras por la boca, nos parece más propia de una república bananera que de una monarquía constitucional europea.
  • Presidente: ¿Qué regeneración democrática nos vas a ofrecer  si has transformado la política en un reality show, en un culebrón de un hombre profundamente enamorado que tiene que defender a su mujer que no abren la boca para defenderse ella misma?

 

Ese circo no es socialista, y quejarse del espectáculo no es ser fascista.

 

  • Los jubilados de hoy, que hemos vivido el fascismo, ya sabemos que hay que tener mucho miedo de los espectáculos caudillistas: ya los hemos vivido en la infancia.
  • A los jubilados de hoy ya nos enseñaron desde muy pequeños el peligro mortal de mezclar en un totum revolutum gobierno, partido, líder.
  • A los jubilados de hoy ya nos adoctrinaron para evitar que pensáramos por nosotros mismos.
  • A los jubilados de hoy ya nos impusieron la censura.
  • Los jubilados de hoy no queremos volver a pasar por eso.
  • Los jubilados de hoy no nos resignamos a que llamen «progresistas» a los tejemanejes.
  • Los jubilados de hoy sabemos que hay otra izquierda posible, existe una izquierda que rechaza el populismo y la espectacularización de la política.
  • Los jubilados de hoy sabemos que el populismo, se vista de derecha o se vista de izquierda, es una forma política chantajista y llorona, que utiliza el Estado para satisfacer sus propios intereses en detrimento del demos.
  • Los jubilados de hoy descartamos hacer dejación de nuestros deberes cívicos pues estamos obligados a conservar y engrandecer nuestra herencia y nuestra propia historia para dejarla a la próxima generación.

 

Deja un comentario