¿Sólo una “ocurrencia” más? La Pensión por Consumo

Se trata de conseguir que todos los gastos, recurrentes o no, de cada individuo sirvan para generar ahorro a largo plazo. Ya sea mediante el consumo con una tarjeta de crédito, con el consumo de gastos recurrentes tales como la gasolina, la alimentación, la energía, o la telecomunicación, con el consumo de gastos no recurrentes tales como el ocio, la moda, etc…

Es decir, allí donde consumas, allí donde ahorras.

En 30 años de sistema privado de pensiones en España, los derechos consolidados de los partícipes rondan los 10.000 euros. Las proyecciones de 20 y 30 años mediante esta nueva forma de ahorrar podrían multiplicar entre 3 y 5 veces esta cantidad. Un factor importante a tener en cuenta es hacer trabajar ese ahorro que se va generando mediante la pensión por consumo. Para ello, dado que los objetivos de dicho ahorro son generalmente a largo plazo,  será necesario incrementar el perfil de riesgo de la inversión para que el interés compuesto de la rentabilidad haga su trabajo, especialmente en un entorno de tipos de interés tan bajo. De ahí que el producto que canalice ese ahorro deba tener un perfil de riesgo acorde al horizonte de inversión de largo plazo.

Podemos esperar a que el Estado o los políticos centren y resuelvan la problemática de las pensiones. O podemos hacerlo nosotros mismos creando y fomentando este cuarto pilar.

Fuente: Pensumo

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y sin marcas de agua

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Juan Antonio Ibenco

La pensión por consumo propugna que los comercios premien a los consumidores con pequeñas aportaciones a un producto de ahorro. Así pues es gratuito para el consumidor y voluntario para el comercio.
La economía del siglo XXI se basa en nuevas relaciones. Por ejemplo, en que los clientes de un establecimiento sean un poco “socios” del mismo. Que sean partícipes del beneficio del comercio en la medida que depositan su confianza comprando en él.
Esto no entra en conflicto con las pensiones públicas, porque se trata de un sistema complementario de ahorro. El reto esta en encontrar marcas y distribuidores que estén dispuestos a premiar además de con los descuentos increibles del 40 o 50%, con microaportaciones del 2-3% del PVP al producto de ahorro que se implementa. De esta forma, está garantizado por la Ley de Garantía de Depósitos, como cualquier cuenta corriente bancaria.
Hay dos proyectos de ley sobre la “Pensión Complementaria por Consumo” en Perú, y Costa Rica, y un sistema asemejado en México: “Millas del retiro”.