RETRATO DEL MERCADO LABORAL EN 2023: MÁS GENTE TRABAJANDO, MENOS HORAS, SUELDOS MÁS BAJOS Y DURACIÓN MÁS CORTA

La modalidad de fijos discontinuos aumenta hasta un 111,2%, 33 veces más que el incremento anual

 

Aun año de la reforma laboral de Yolanda Díaz -enviada a Europa como reforma a cambio de los fondos Next Generation-, la foto finish del momento confirma que en nuestro país hay más gente trabajando -con un crecimiento interanual desde enero del 3,4%-, pero con algunas particularidades que arrojan los últimos datos de la EPA –todavía no están disponibles los datos del SEPE-. Y en es que en España, hoy por hoy, aumentan las contrataciones a tiempo parcial, incluso más del doble que el de las personas con contratos a jornada completa, al tiempo que, pese a tener mayor número de ocupados, seguimos sin recuperar el número de horas trabajadas, y la parcialidad del empleo ha dado lugar a que los sueldos sean más bajos.

 

Así lo subraya también el Gabinete de Estudios de USO, analizando los tipos de contrato y la jornada de los afiliados. Desde ese punto de vista, vemos cómo el crecimiento anual del empleo ha sido del 3,4% respecto a enero de 2022. Entretanto, la modalidad de fijos discontinuos ha tenido el mayor incremento de la serie histórica, hasta un 111,2%, 33 veces más que el incremento anual.

 

La estadística refleja que la contratación indefinida a tiempo parcial se ha incrementado más del doble que aquellas personas que aquellas personas que están a jornada completa: de hecho, los primeros aumentaron un 33%, mientras que los segundos lo han hecho en un 15,9%.

 

La contratación indefinida a tiempo parcial sigue siendo mayoritariamente para las mujeres. Y es que éstas duplican a los hombres en esta modalidad de contratación, lo que conlleva menores ingresos y, al acceder a la jubilación una pensión más pequeña.

 

Las horas trabajadas sigue siendo otra de las asignaturas pendientes del mercado laboral, porque están por debajo de las que se realizaban en 2019 (prepandemia), estableciendo así una paradoja, y es que recuperamos número de ocupados, mientras asistimos a un mayor reparto del tiempo de trabajo, y por tanto, un notable crecimiento de la contratación a tiempo parcial, incluyendo también a los fijos discontinuos.

 

Frente a esta foto del mercado laboral, José Luis Fernández Santillana se pregunta si no se estará produciendo un efecto de mejora de la estadística de empleo ya que, tan afiliado a la Seguridad Social es el que trabaja cuatro horas a la semana como el que trabaja 40, lo que explicaría por qué ese incremento de cotizantes no se traduce en la misma medida en un incremento de cotizaciones.

 

Al actual mercado laboral según el economista Daniel Lacalle. El director de Tressis afirma que el examen es sencillo, y es que, «el número de horas trabajadas no se ha recuperado con respecto al IV trimestre de 2019. La izquierda, en el año 2019 -añade- decía que no se crea empleo, que se trocea, cuando las horas trabajadas solo bajaban el 2%. Pero ahora -subraya-, la tasa de paro real es mucho más alta por el subterfugio de los fijos discontinuos, y más de tres millones están en registros de los servicios públicos como desempleados y no trabajando. Luego -concluye-, tenemos otro problema, incluso con los datos oficiales del Gobierno, tenemos la tasa de paro de más alta de toda la UE. Sin olvidar que Eurostat considera que hay 100.000 desempleados más de los que dice el Gobierno».

 

El economista Javier Santacruz aporta otro matiz. Para él, «el mercado de trabajo ya no tiene espacio para más troceamiento de las jornadas laborales sin que esto suponga un conflicto relevante en términos de productividad y organización empresarial. Y todavía faltan 4,7 millones de horas trabajadas semanales para llegar a los niveles previos a marzo de 2020», calcula.

 

Para el profesor de Economía en la Universidad Francisco de Vitoria, José María Rotellar, sostiene que, en el mercado laboral lo que está sucediendo es que está habiendo reparto del trabajo. Es decir, hay mayor número de personas con empleo, pero se trabajan menos horas. Y por tanto -colige-, «se está repartiendo el empleo. No se está generando nuevo empleo. Y eso, unido al artificio de la nueva normativa laboral, que desvirtúa el mercado de trabajo». Y concluye, «no hay actividad económica suficiente para generar nuevos puestos de trabajo que incremente el total de las horas trabajadas, sino que se está repartiendo el trabajo, un principio siempre muy socialista», remata.

 

Claro que no todos los especialistas mantienen esta posición. Fuentes del mundo empresarial que la renta salarial de 2022 está muy por encima de la renta de 2019. Sin embargo, las horas no. Con lo cual, en la práctica, los asalariados han ganado participación en la renta nacional, a pesar de que se trabajen menos horas. Una apreciación que también comparte uno de los últimos informes del Banco de España, rubricado esta vez por Ángel Gavilán, donde apostilla que, el dinamismo de la economía española se debe en parte «al buen comportamiento del empleo, y a la capacidad de resistencia/adaptación mostrada por empresas y hogares».

 

En contraste, en opinión de José Luis Fernández Miranda, de USO, la realidad es que «estamos asistiendo a un cambio de la precariedad de la contratación temporal, por la precariedad de la contratación indefinida: es decir, más contratos indefinidos, con menores horas de trabajo y menores salarios».

 

Los contratos caen un 25% en enero respecto a 2022

A un año de la aprobación de la reforma laboral de Yolanda Díaz, y según los datos del SEPE, las contrataciones han caído en un 25,2% si comparamos aquel primer mes de enero de 2022 con el mes de enero del presente año. Es decir, hemos pasado de 1.500.000 contratos a 1.200.749 contratos, un descenso considerable que se justifica con el cambio en el tipo de contratación al empezar a considerar a los fijos discontinuos como indefinidos. De hecho, este tipo contratos ha pasado a crecer un 44% en el último mes, muy lejos del ritmo del 15% con el que crecía en enero de 2022.

 

En efecto, la contratación indefinida ha ido en aumento en España, toda vez que cambiamos de marco laboral. Se trata de uno de los principales compromisos del Gobierno de España con la Unión Europea a la hora de reducir las altas tasas de temporalidad de nuestro país. Ahora bien, la lupa sobre los datos pone de relieve la caída de horas trabajadas y el tipo de contratación indefinida que realmente está creciendo.

La estadística, analizada por la Unión Sindical Obrera destaca que los contratos de duración inferior a la semana han supuesto en enero un 33,5% de los contratos temporales que se realizaron; es decir, que uno de cada tres contratos temporales dura menos de siete días.

Duración de contratos

Y lo cierto que esta duración «no ha dejado de aumentar; de hecho hay más contratos, porcentualmente, de corta duración que antes de la reforma: nueve puntos más que en 2022, y más de once con respecto a 2021», sostiene José Luis Fernández Santillana, responsable del Gabinete de Estudios de USO.

 

Si miramos con detalle, la duración media de los días contratados se queda en 51,82. Son dos días menos que la que teníamos en 2021 y uno menos con respecto a 2022. Es una contratación de muy corta duración. Después de un año de reforma, la duración media de los contratos no crece. Se trabajan menos días de media. Ello implica menos estabilidad y más rotación en el empleo. Hay menos contratación temporal, pero la que se realiza es de menor duración.

 

Si nos fijamos en la duración media de cada uno de los tipos de contratos temporales, vemos cómo el estándar (eventual por circunstancias de la producción, el más numeroso) se queda en solo 35,86 días (poco más de un mes). Estos contratos representan el 72,8 % del total de contratos temporales realizado

Además, la duración media de los días contratados se queda en 51,82, que son exactamente dos días menos que la que teníamos en 2021 y, uno menos con respecto a 2022.

 

Se trata, por tanto, de una contratación de muy corta duración, especialmente después de un año de reforma. La duración media de los contratos no crece. Y es que, como recogen los datos del SEPE, se trabajan menos días de media, ello implica menos estabilidad, y al mismo tiempo más rotación en el empleo, de manera que hay menos contratación temporal, pero la que se realiza es de menor duración.

 

Y en profundidad, si nos fijamos en la duración media de cada uno de los tipos de contratos temporales, vemos como el estándar: eventual por circunstancias de la producción, es el más numeroso de todos ellos, y en cuanto a horas, se queda en solo 35,86 días (poco más de un mes). Pues bien, estos contratos representan el 72,8 % del total de contratos temporales realizados.

 

Los fijos discontinuos duplican a los indefinidos

Pero es que, además, el incremento de la contratación indefinida viene asociado, no sólo al descenso del número total de contratos, también a un notable incremento de la contratación a tiempo parcial y de fijos discontinuos. Solo el 19,7 % sobre el total de contratos celebrados en enero son indefinidos a tiempo completo. Ello contrasta con el 39% de contratos temporales celebrados a jornada completa, que duplican a los indefinidos.

 

Tanto es así, que solo el 58,5% de la totalidad de los contratos realizados en enero lo son a jornada completa. Se han realizado en enero un número de contratos indefinidos de fijos discontinuos que suponen el 14,5% del total de contratos realizados.

 

«No olvidemos que un contrato de fijo discontinuo es un contrato que realiza una jornada inferior a la completa (computo anua o mensual)», remarca el informe de USO. «Es decir, que el 41,5% de los contratos realizados no tienen una jornada completa de trabajo».

AQUÍ PUEDES DESCARGARTE LA FICHA COMPLETA

Descarga la ficha en PDF

0 0 votes
Article Rating
Suscribirme
Notificarme de
guest
0 Comments
Recientes
Antiguos Más Votado
Inline Feedbacks
View all comments