El Estado no tiene intención de privatizar el paquete heredado para cerrar el capítulo de 2012.
Posibilidad de recuperar 12.000 millones
Reiteradamente se vuelve a difundir el bulo de que el dinero de la «hucha de las pensiones» se usó para rescatar a los bancos, indicando que «Rajoy vació 40.000 millones de la hucha de las pensiones para la banca, de manera que eso explicaría el motivo por el cual la «hucha de las pensiones» se vació.
Tras el colapso de Bankia, en 2012, el Estado nacionalizó la entidad y tuvo que inyectar 22.424 millones para su recapitalización, a los que hay que sumar otros 1.645 millones de ayudas públicas al Banco Mare Nostrum (BMN), que fue absorbido por Bankia en 2017.
El Gobierno acaba de hacer otro pago de 4.575 millones de euros del rescate bancario de 2012, precipitado por el colapso de Bankia, y ya ha devuelto más del 75% del dinero prestado por Europa para recapitalizar el sistema bancario.
Pero más de una década después, la privatización del paquete heredado en CaixaBank no tiene visos de activarse a pesar del rally bursátil del banco catalán que brinda la oportunidad de recuperar gran parte de las ayudas públicas inyectadas en Bankia, como trasladan distintas fuentes financieras.
“No hay voluntad política, pero es muy buena oportunidad para maximizar la recuperación de ayudas”, explican fuentes próximas al Frob, el fondo de rescate público. En el Ministerio de Economía no desvelan la estrategia, aunque todo apunta a que al menos se apurará el plazo límite para salir del capital: diciembre de 2027.
La fecha para la privatización se ha prorrogado ya cinco veces y en el mercado se descuenta que el Gobierno volverá a hacerlo ante su estrategia de mantener la presencia en el capital de grandes empresas del país, como con el regreso del Estado a Telefónica y el refuerzo en Indra, que se quiere convertir en el campeón nacional de la defensa.
El Estado controla alrededor del 18% en CaixaBank como herencia del rescate de Bankia. Como el resto del sector bancario, la entidad catalana cotiza en niveles nunca vistos. De hecho, se ha revalorizado un 100% y el paquete estatal tiene un valor de mercado superior a los 12.800 millones.
En caso de vender, se recuperarían gran parte de las ayudas públicas inyectadas en Bankia, que superaron los 24.000 millones. Tendría que asumirse el descuento habitual en este tipo de colocaciones en el mercado, que suele rondar entre un 3% y un 5%. De momento, apenas se han recuperado unos 1.000 millones con las anteriores ventas y vía dividendos.
El buen momento en Bolsa de los bancos europeos, de hecho, se está aprovechando por otros gobiernos para cerrar el capítulo de las nacionalizaciones de bancos fruto de la crisis de 2007. En Alemania y Países Bajos, por ejemplo, están deshaciendo su participación de Commerzbank y ABN Amro, respectivamente, en sendas estrategias que refuerzan la idea de que Moncloa está dejando pasar un momento oportuno para maximizar la recuperación de las ayudas públicas en Bankia.
El Estado se sienta en el consejo de administración del banco catalán, que es de largo el primer grupo financiero del país con más de 600.000 millones en activos. La cúpula de CaixaBank siempre ha desvinculado la presencia estatal de la gestión, pero no esconde ante los inversores que Moncloa está extiendo el intervencionismo entre las empresas del Ibex, con su punto álgido en la frustrada OPA del BBVA para comprar el Sabadell.
Ctonología sucinta del rescate bancario
España solicitó esta ayuda debido al impacto en los bancos de la crisis financiera mundial y de los balances devaluados por el estallido de la burbuja inmobiliaria, En el contexto de la crisis financiera en el 2008 el Banco de España realizó diferentes actuaciones en parte sufragadas por el Fondo de reestructuración ordenada bancaria (FROB), entre ellas la intervención de cinco entidades bancarias que previamente habían sido avaladas por un crédito de 100 mil millones de euros.
- Caja Castilla-La Mancha (28/03/2009)
- Cajasur(22/05/2010)
- Caja de Ahorros del Mediterráneo (22/07/2011)
- Banco de Valencia[ (21/11/2011)
- Caja Madrid (posteriormente Bankia y luego CaixaBank)
El 30 de septiembre de 2011 el Banco de España nacionalizó otras tres cajas de ahorro por valor de 4751 millones de euros, sufragado por el Fondo de reestructuración ordenada bancaria (FROB):
- Caixa Catalunya (30/09/2011)
- Novacaixagalicia (30/09/2011)
- Unnim (30/09/2011)
El 3 de febrero de 2012 el ministro de Economía Luis de Guindos declara que España necesita cincuenta mil millones de Euros.[ El 24 de abril de 2012, el FMI pide a Bankia que mejore el balance y la gestión. El sábado 9 de junio de 2012 el ministro de Economía anunció que España había solicitado y obtenido de la Unión Europea un rescate bancario de hasta cien mil millones de euros que el Estado utilizó para sanear el sistema financiero español a través del FROB. A pesar de que el último garante del dinero concedido es el Estado y no los bancos (porque la normativa de los fondos europeos de rescate no se ha cambiado, como se apresuró a recordar el ministro de Hacienda alemán, Wolfgang Schäuble: «España garantizará el préstamo y tendrá que devolverlo«), el ministro Guindos se negó a llamarlo rescate. «Es un préstamo en condiciones muy favorables, mejores que las del mercado», afirmó.[ La prima de riesgo de los bonos del Estado español había subido en junio de 2012 elevando así la tasa de interés a un 6,7% (bono a 10 años), nivel difícilmente sostenible a largo plazo.[
El Gobernador del Banco de España en la época del rescate, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, declaró en enero de 2015 que fueron declaraciones del Ministro de Economía al Financial Times lo que precipitó el rescate aumentando enormemente la cuantía del mismo. Apoyando la tesis de Fernández Ordóñez está el hecho de que Italia —teniendo sus bancos necesidades de trescientos cincuenta mil millones de Euros—, sorteó el rescate hasta 2015 y evitando los duros costes que tuvo que afrontar la sociedad española.
Mientras que los rescates de Portugal (rescatada por el FMI, el MEEF, y el FEEF), Grecia y Chipre (MEEF, FMI, y el BCE) e Irlanda (FEEF y el FMI), fueron rescates a la totalidad de sus economías (rescate-país), en España, se rescataron únicamente determinadas entidades bancarias y financieras. Así pues, en el caso de España, su economía nacional ni ha sido rescatada ni intervenida y sí lo han sido por el contrario y con carácter exclusivo determinadas cajas y bancos (bancos que hasta hacía poco operaban bajo la estructura de cajas). La cantidad que España ha tenido que desembolsar para el rescate-país de Irlanda, Grecia, Portugal y Chipre supera a la cantidad que la troika ha concedido a sus bancos.]
Se le impusieron a España 37 condiciones para acceder al rescate que, contrariamente a lo difundido entonces por el gobierno, iban más allá del sector bancario (32 condiciones para el sistema financiero y alguna más para la política fiscal).[ Incluían requisitos macro, como la cláusula 30 del MOU de 20 de julio: «estricta observancia de los objetivos de déficit». Por otro lado la troika,[ que viajó a España de continuo (supervisión trimestral) para comprobar el cumplimiento de los compromisos estructurales del país, tanto bancarios como económicos; el grado de intervencionismo permitiría «estar muy encima de la aplicación del rescate. España se comprometió a «consultar previamente a la troika cualquier medida sobre el sector» no incluida en el memorándum — un duro contrato a la manera de Berlín y Bruselas con «severas condiciones» para el Estado, los bancos, accionistas, poseedores de deuda subordinada y de participaciones preferentes (consideradas activos tóxicos). El País resume en 2012: «a cambio del rescate, la UE quita competencias a Economía y deja al Banco de España bajo la tutela efectiva del BCE», y remata: «aprovecha el rescate para someter a la economía española a una intervención en toda regla.»
Algunos medios internacionales calificaron el rescate bancario como «Rescate a España», bajo el argumento de que no había diferencias de partida sobre el rescate a Irlanda que también fue originado por un rescate a su banca También se criticó que el rescate fuera a través de un crédito al Estado español —y no directamente al sector financiero— pudiendo aumentar de esa forma la deuda pública hasta diez puntos porcentuales del PIB. Sin embargo, se elogió la actuación relativamente temprana — a comparación de Grecia, Irlanda e Italia que se vieron cortados de los mercados financieros.
El rescate bancario en España durante la crisis de 2012 fue una línea de crédito europea de hasta 100.000 millones de euros, pero el coste final para España, incluyendo ayudas directas y pérdidas. Se estima en cifras que rondan los 140.000 millones como gasto neto para el Estado, a pesar de la promesa de que no costaría al contribuyente, con pagos aún pendientes a la fecha.
Detalles Clave:
- El acuerdo de 2012 fue una línea de crédito de hasta 100.000 millones de euros concedida por el Eurogrupo para sanear el sistema financiero español. Las estimaciones del coste final varían, pero todas apuntan a una cifra muy elevada, superando los 70.000 millones de euros como mínimo, con algunas estimaciones llegando a más de 140.000 millones si se consideran todos los costes asociados.
- Aunque España ha devuelto una parte significativa (alrededor de 41.000 millones de los fondos europeos), el coste neto para el Estado español, incluyendo ayudas directas y la creación de la Sareb (el «banco malo»), ha sido mucho mayor, superando los 100.000 millones de euros en pérdidas acumuladas, según varias fuentes.
- A día de hoy, España sigue pagando la deuda de ese rescate, con pagos recientes en 2023 y 2025, demostrando que la factura sigue vigente para el contribuyente español. En resumen, fue una operación multimillonaria que superó los 100.000 millones de euros en coste total para España, y sigue generando pagos.
Estas son algunas de las fechas clave en la evolución de la crisis económica española desde la solicitud del plan europeo de asistencia financiera:
2012
25 junio.- España solicita formalmente la «asistencia financiera» para los bancos a la UE.
13 julio.- El Ejecutivo aprueba 35 medidas para reducir el gasto en 65.000 millones de euros (reducción de la prestación por desempleo, subida del IVA al 21% o supresión de la segunda paga extra a funcionarios).
20 julio.- El Eurogrupo aprueba una ayuda financiera de hasta 100.000 millones de euros a la banca española, tras el Memorando de Entendimiento.
31 agosto.- El Gobierno aprueba el Decreto de Reestructuración y Resolución de Entidades de Crédito que crea la Sareb («banco malo»).
28 noviembre.- La Comisión Europea (CE) aprueba la reestructuración de 4 bancos nacionalizados: Bankia, Catalunya Caixa, Novagalicia y Banco de Valencia.
20 diciembre.- La CE autoriza las ayudas para entidades no nacionalizadas (Grupo 2): España-Duero (CEISS), Caja3, Liberbank y BMN.
2013
29 mayo.- La CE da dos años más a España para corregir el déficit excesivo.
3 junio.- La CE y el Banco Central Europeo (BCE) destacan la solvencia de la banca española pero piden vigilancia.
3 julio.- España presenta la reforma de las administraciones públicas para ahorrar 37.700 millones de euros hasta 2015.
5 julio.- El Gobierno aprueba el proyecto de ley de unidad de mercado y anuncia la creación del comité de expertos para la reforma del sistema tributario.
30 septiembre.- La troika (FMI, CE y BCE) considera que el rescate a la banca española ha permitido mejorar el capital y la liquidez de las entidades.
– El Gobierno presenta unos presupuestos que contemplan una deuda del 98,9% del PIB y recogen la congelación salarial de los funcionarios y la subida mínima de un 0,25% de las pensiones.
14 octubre.- El Eurogrupo ve con «muy buenas posibilidades» el cierre del rescate bancario. España ha utilizado 41.300 millones de euros de los hasta 100.000 millones de euros concedidos.
21 octubre.- Eurostat deja el déficit de España para 2012 en el 6,9 % del PIB sin tener en cuenta la ayuda a la banca y en 10,6% si se incluye.
23 octubre.- La economía española sale de la recesión en el tercer trimestre del año, al crecer el 0,1% entre julio y septiembre, según el Banco de España.
Desmontando el bulo sobre el rescate a la banca y la hucha de las pensiones
Reiteradamente se vuelve a difundir el bulo de que el dinero de la «hucha de las pensiones» se usó para rescatar a los bancos, indicando que «Rajoy vació 40.000 millones de la hucha de las pensiones para la banca, de manera que eso explicaría el motivo por el cual la «hucha de las pensiones» se vació.
Lo que llamamos «hucha de las pensiones» se creó en su momento para ir acumulando el superávit que tenía inicialmente el sistema de pensiones, pues los ingresos por cotizaciones eran superiores a los gastos por pensiones, de manera que este Fondo de Reserva fue acumulando una serie de dinero fruto de estos superávits. Todo esto fue hasta el año 2011 cuando fue el primer año en el que el sistema de pensiones registró un déficit de casi 500 millones de euros.
En el año 1995 y bajo el primer mandato del Gobierno de José María Aznar, se creó el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, o como se conoce popularmente, la hucha de pensiones, La Ley 24/1997 de 15 de julio en su artículo 2 lo determina así: “Con cargo a los excedentes de cotizaciones sociales que puedan resultar de la liquidación de los Presupuestos de la Seguridad Social, de cada ejercicio económico, se dotará el correspondiente Fondo de Reserva, con la finalidad de atender a las necesidades futuras del sistema”.
El FRSS llegó acumular 63.000 millones en 2012 pero, dad el déficit que se fue acumulando en las cuentas de la Seguridad Social, este remanente se utilizó para poder pagar las pagas extras de las pensiones pues en los meses de Junio y Noviemnre la SS abona el doble de lo que anona mensualmente. Así es coincidencia forzada (0.000 millones frente a 63.000 millones) fue aprovechada para difundir el mantra del vaciamiento de la huha de las pensiones para hacer frente al “rescate de la banca”
Por mucho que intenten desviar la atención sobre las pensiones, la realidad es que es un sistema quebrado donde los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos. En 2024 los ingresos del sistema de pensiones fueron de 167.555 millones de euros por los 204.062 millones de euros que supusieron el gasto en pagar las pensiones, habiendo un déficit de 36.507 millones de euros. En resumen en el año 2024 las cotizaciones sólo cubrieron el 82% de todo el pago de pensiones contributivas, de manera que lo que falta se tiene que pagar con deuda pública y con transferencias del Estado al sistema de Seguridad Social, siendo en el año 2024 de 54.005 millones de euros En definitiva, asistimos nuevamente a un ejercicio de manipulación sobre las pensiones.
La realidad es que la Seguridad Social no puede cerrar con ningún tipo de superávit ya que los gastos para pagar las pensiones contributivas son superiores a los ingresos por cotizaciones sociales. Si los gastos son de 204.062 millones de euros, y los ingresos de 167.555 millones de euros, ¿cómo se va a cerrar con superávit de 9.000 millones de euros?
A grandes rasgos, en 2024 «cotizamos entre 150 y 160 mil millones de euros y se pagan 200 mil millones en prestaciones, cifras que han provocado la aparición de un agujero de tal calibre que llega hasta los 45 mil millones de euros. A pesar de haber puesto en marcha nuevas cotizaciones para aumentar los ingresos procedentes de salarios, como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que empezó a aplicarse en 2023, es llenar la hucha de las pensiones para afrontar las jubilaciones de uno de los grupos de trabajadores más grandes de España: la generación babyboomer.
Bon el MEI el Gobierno está hinchando artificialmente el Fondo de Reserva de la Seguridad Social con deuda. Imaginémonos que una persona pide dinero prestado al banco y lo transfiere a una cuenta de ahorro. No son ahorros, es deuda, un pasivo. El sistema público de pensiones es cada vez más insostenible tras las sucesivas reformas llevadas a cabo por el Gobierno. Y es el mismo Ejecutivo el que lo está manteniendo a flote mediante transferencias de impuestos o deuda.
En 2023, el Gobierno transfirió 41.300 millones de euros para financiar el pago de pensiones contributivas. Es decir, que para tapar el agujero deficitario que tiene el sistema de Seguridad Social, el Estado se vio obligado a transferir un 2,8% del PIB. La hucha de las pensiones y su supuesto buen estado es una gran cortina de humo para ocultar la realidad: que el sistema de pensiones necesita trasferencias anuales para poder seguir siendo viable.
Según datos de Fedea, los compromisos actuales y futuros del sistema de pensiones ascienden a 2,49 billones de euros. Las cotizaciones a la seguridad social no podrán cubrir ni por asomo semejante volumen de gasto, por lo que las transferencias del Estado deberán aumentar conforme se ahonde el problema demográfico de nuestro país. Estas transferencias se financiarán mediante una mayor recaudación, es decir, impuestos más altos, recortes en otros gastos o endeudamiento. Parece que el Gobierno de Sánchez ha optado por esta última opción, ya que, desde su llegada al poder, la deuda de la Seguridad Social ha aumentado un 223%.
Hablar, por lo tanto, de una “hucha” de las pensiones cuando el sistema de pensiones hace aguas por todos los lados roza lo frívolo. Es de temer que las comunicaciones del Gobierno y sus voceros nacen de la voluntad de ocultar la catastrófica gestión del Gobierno en materia de pensiones.






