El ministerio se embolsó 418 millones de euros en el primer año de la cuota de solidaridad y 4.900 millones por el MEI
El récord de afiliación, el aumento en los salarios de los últimos años y la aprobación de tres medidas para reforzar los ingresos en la última reforma de pensiones ha llevado a la Seguridad Social a registrar un nuevo récord de ingresos en 2025. Sin embargo, estas cifras no han tenido apenas impacto sobre el déficit del ministerio. Es una de las conclusiones de un documento publicado ayer por Fedea, El saldo estructural de las Comunidades Autónomas, que pese a centrarse principalmente en el déficit de las CCAA, también analiza la necesidad de financiación del resto de organismos: el Estado, la Seguridad Social y las Entidades Locales.
En 2025, la Administración Central registró un déficit del 2% del PIB (una reducción del 0,9% en comparación con 2024), la Seguridad social del 0,3% (tras una reducción del 0,2%), las CCAA del 0,4% (tras aumentar un 0,2%) y las Entidades Locales registraron un saldo positivo del 0,3% (un 0,1% menos), sumando un déficit total del 2,4% del PIB.
«La Seguridad Social apenas pudo reducir su déficit en 2025 en dos décimas de PIB por el
crecimiento del gasto (6,3%), ligado al aumento del gasto por pensiones de jubilación», concluye el documento elaborado por los tres expertos asociados a Fedea, Manuel Díaz, Carmen Marín y Diego Martínez. El elevado crecimiento de los ingresos (7,5%) viene explicado por el incremento de los tipos del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), de las transferencias del Estado y del crecimiento del empleo en 2025.
En concreto, según la ejecución presupuestaria del Ministerio de Seguridad Social, en el primer año de aplicación de la cuota de solidaridad el departamento ingresó 418 millones de euros de los sueldos de más de 59.000 euros al año; mientras que el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) recaudó 4.934 millones (un 32% más que en 2024). En total, los ingresos por cotizaciones sociales aumentaron hasta los 176.918 millones de euros. Además de los ingresos propios de la Seguridad Social (es decir, aquellos que provienen de cotizaciones), el ministerio se embolsó 47.815 millones de euros a través de transferencias del Estado, un concepto que elevó los recursos totales hasta los 229.908 millones de euros.
En el lado del gasto, las pensiones contributivas costaron 182.526 millones de euros; mientras que los subsidios y otras prestaciones como la de incapacidad temporal supusieron un desembolso de 23.833 millones. Es decir, teniendo en cuenta las partidas exclusivamente contributivas, las cotizaciones no fueron suficiente para pagar estas prestaciones. Por otro lado, las pensiones no contributivas -que cubren a quienes no han cotizado lo suficiente- y los subsidios como el IMV supusieron un gasto de 23.196 millones de euros. En total, teniendo en cuenta todos los ingresos y gastos del ministerio, la diferencia entre ingresos y gastos resultó en 2025 en un ‘agujero’ de 3.791 millones.
Los ingresos crecen casi un 9% hasta marzo
Al margen del análisis realizado por Fedea, los datos de ejecución presupuestaria publicados hasta marzo muestran que los ingresos por cotizaciones crecen más este año que en 2025. En los tres primeros meses del año, la Seguridad Social ya se ha embolsado 58.209 millones de euros, un 8,85% más que el año pasado. A este presupuesto además ha sumado 9.815 millones de transferencias del Estado.
El gasto también crece a un mayor ritmo que en 2025; pero, hasta marzo, la Seguridad Social todavía ingresa más de lo que gasta. En los tres primeros meses del año, las pensiones contributivas ya acumulan un gasto de 40.919 millones y los subsidios 6.171 millones; mientras que las no contributivas 4.790 millones (al tener en cuenta pensiones y ayudas).
Repuntará a partir de 2030
Las previsiones de la Airef, recogidas en el Informe de seguimiento 2026 del PFEMP 2025-2028, apuntan que el déficit de la Seguridad Social se reducirá una décima este año, hasta situarse en el 0,2% del PIB. Un dato que mejorará hasta el 0,1% entre 2027 y 2029, pero que volverá a deteriorarse hasta el 0,2% en 2030.
En los próximos años, las proyecciones apuntan a una mejora de las cuentas impulsadas por el incremento de las cotizaciones sobre el PIB por el dinamismo del mercado laboral y por el aumento de los tipos asociados al MEI y a la cuota de solidaridad. De cara a 2030, los ingresos se estabilizaran y el gasto en pensiones seguirá creciendo, derivando en un nuevo empeoramiento de las cuentas.
Asimismo, las previsiones de este organismo también alertan que el gasto en pensiones se acelerará de nuevo en 2027-crecerá un 6,2%- por el repunte de la inflación de este año.
Fuente: El ‘agujero’ de las pensiones impide sanear la Seguridad Social pese al récord de ingresos


