Si a los hechos perpetrados por Pedro Sánchez desde la Moncloa se les suma la situación económica actual (déficit, deuda, inflación), tenemos algunas de las principales razones que explican la situación actual de los partidos que conforman (es un decir) el actual gobierno de coalición de la nación. Ya lo escribió Montaigne: «No busquemos justificación en las cualidades externas de las cosas: hemos de rendirnos cuentas a nosotros mismos». Si uno es responsable de sus éxitos, lo es también de sus fracasos.
EL GOBIERNO “ATERRIZA” POR FIN EN LA DURA REALIDAD
El Gobierno reconoce por primera vez que la crisis inflacionista será más intensa y persistente de lo previsto justo después del batacazo del PSOE en Andalucía. La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, habló este lunes de una inflación «más alta durante más tiempo», algo de lo que todos los organismos económicos habían alertado hace semanas mientras el Ejecutivo mantenía un discurso más optimista basado en el impacto positivo de las medidas para controlar los precios energéticos.
Sin ir más lejos, la semana pasada el propio ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, dibujó un escenario de inflación controlada en el entorno del 2% en 2023 y 2024, en línea con el objetivo marcado por Calviño a finales de abril. El Gobierno esperaba que la subida de precios se moderara al 5%-6% a finales de este año
Las últimas previsiones de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) confirman que el Ejecutivo no cumplirá ninguno de estos objetivos, tal y espera que en diciembre de este año la variación anual del índice de precios de consumo (IPC) todavía continúe en el 6,1% y no sea hasta el primer trimestre de 2023 cuando se ubique en el umbral de entre el 5% y el 6% que calculaban fuentes del Ejecutivo hace unas semanas.
Lo cierto es que las presiones inflacionistas han obligado al Banco Central Europeo (BCE) a actuar con determinación y anunciar una subida de tipos en 2,5 puntos básicos el próximo mes de julio para conseguir que la inflación se sitúe en el 2%, aunque la autoridad monetaria asume que esto no ocurrirá hasta 2024. En la misma línea, el Banco de España espera «una mayor intensidad y persistencia del episodio inflacionista actual” y asume ya que uno de los riesgos al alza es que la inflación se desancle a futuro por encima del objetivo del 2% de la política monetaria.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) contempla en sus últimas previsiones que España sea la decimoséptima economía con más subida de precios este año, escalando cinco puestos en el ‘ranking’ respecto a la anterior proyección realizada en diciembre de 2021. También asume que los elevados niveles de precios continuarán a lo largo de 2023 y sitúa la media del año en el 4,8%, frente al 1,5% que auguraba hace seis meses.
Por otra parte, el pasado año 2021 los presupuestos anunciaban un gasto de 24.000 millones asociado al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, pero los pagos que se hicieron durante todo el ejercicio se quedaron en torno a 11.000 millones, de los cuales una parte muy importante no llegó a las empresas, haciendo que el efecto sobre la economía real fuese casi inapreciable. Wn 2022 según las Estadísticas de Ejecución Presupuestaria que publica la Intervención General de la Administración del Estado, de enero a abril, solo se han desembolsado cerca de 1.600 millones, que suponen menos del 6% de los desembolsos previstos para todo el año 2022.
Gracias al todopoderoso Sánchez, España ha llegado a ser el país que menos ha crecido en renta per cápita en Europa. La media de la Unión Europea ha sido un crecimiento de 2.950 euros. La Zona Euro, que ha crecido menos que la Unión Europea, crece 2.780 euros de media en riqueza en este período.
Alemania crece siete veces más que nosotros. Francia, que es un país en decadencia crece 4,5 veces más que nosotros. Portugal crece 3 veces más que nosotros. Italia crece 2,2 veces más que España y hasta Grecia es capaz de crecer un 40 % más que España.

LA EFECTIVIDAD DE LAS MEDIDAS YA TOMADAS
El Gobierno confiaba en relajar los precios con su Plan energético, que incluye rebajas fiscales a la luz, subvenciones a los carburantes y topes en el gas. Sin embargo, según el Índice de Precios de Consumo (IPC), en mayo los carburantes todavía eran un 29% más caros que hace un año, absorbiendo toda la subvención de 20 céntimos/litro aprobada por el Gobierno para paliar los efectos de la guerra en Ucrania y en vigor desde abril. Asimismo, el precio de la electricidad sigue siendo un 30,2% superior al registrado hace un año.
El tope al gas también se ha estrenado con subidas de la tarifa de la luz. El Banco de España ya calculó que esta medida ‘estrella’ en la que el Ejecutivo lleva trabajando dos meses reduciría la inflación media del 2022 en apenas medio punto, permaneciendo en el 7,2%. De esta forma, el impacto será menor que el esperado por el Gobierno, de en torno a un punto. En 2023, el impacto de esta medida en la tasa de inflación sería incluso positivo en una décima.
LA QUE SE AVECINA
Las subidas de tipos que va a empezar a realizar el BCE el 21 de julio anticipan un otoño caliente para el Gobierno de Pedro Sánchez, que deberá afrontar cambios en su política fiscal. En Europa, las primas de riesgo de los países periféricos sufrieron el pasado 13 de junio un fuerte repunte después de que el Banco Central Europeo anunciara la primera subida de tipos y la retirada de estímulos.
Con las subidas de tipos ya presentes y cuando las previsiones de inflación de finales de abril se ha quedado cortas, Calviño está poniendo el foco en la financiación. España coloca ya deuda al precio más alto desde 2014 y el Tesoro está acelerando emisiones antes de la subida de tipos.
La vicepresidenta primera ha subrayado que «hay que aprovechar el crecimiento económico fuerte que tenemos en España para seguir reduciendo déficit y deuda, para que los mercados internacionales estén tranquilos y sigan confiando en España y para que tengamos una buena posición para los próximos años». Y, respecto a la adenda del Plan de Recuperación que va a pedir, formada por préstamos, ha subrayado que se va a utilizar para hacer reformas.
NUEVAS MEDIDAS DE UN GOBIERNO DIVIDIDO
El Gobierno celebrará este sábado un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar el segundo decreto antiinflación, un paquete de medidas que dirigidas especialmente a las familias y empresas más vulnerables.
Yolanda Díaz, subrayó ayer en Twitter: «La inflación está golpeando a las familias. Se nota al hacer la compra o a la hora de cuadrar las cuentas a final de mes. El Gobierno actuó con rapidez y determinación, pero ahora no es suficiente». Ahora Yolanda Díaz plantea un incremento del impuesto de sociedades para las grandes empresas energéticas que facturen más de 10.000 millones de hasta 10 puntos que conseguiría elevar la recaudación entre 1.500 y 2.000 millones de euros . Así, Díaz mantiene así la propuesta que ya planteó el pasado mes de enero. En el momento actual en España dicho tributo está en el 25%, por lo que el incremento planteado supondría situarlo en el 35%.
La coalición estudia dos vías posibles para subir los impuestos a las catalogadas como grandes eléctricas. Incrementar sociedades a través de un decreto ley que permita su aplicación inmediata sería la opción más rápida para esta medida respaldada por la Comisión Europea o la OCDE y que ya está implantada en países como Reino Unido e Italia.
El ‘plan b’ pasaría por desarrollar un nuevo impuesto, pero esta segunda vía es más complicada que la primera y alargaría su puesta en marcha unos meses. La Constitución recoge que las nuevas figuras fiscales deben ser reguladas con una ley propia, al margen de los Presupuestos Generales del Estado. Sí se podrían en cambio utilizar las cuentas públicas anuales para subir o bajar los impuestos ya existentes, según explican fuentes de ámbito técnico que recuerdan que desde que comenzó la pandemia, el Gobierno ha aprobado cuatro reales decretos-ley para modificar el impuestos de sociedades, incluyendo subidas y bajadas en los tipos efectivos de esta figura fiscal ahora en discusión parcial. Precedentes para cambiar sociedades, por tanto, hay y son recientes.
Díaz defiende que las iniciativas impulsadas en su día «no son suficientes» y considera que se deben poner en marcha más ayudas frente a una crisis internacional. «Es imprescindible reforzar la protección de la ciudadanía y avanzar en medidas que potencien la transición energética», remarca.
En este sentido, la vicepresidenta abre la puerta a un cheque de 300 euros «como se ha hecho en Francia» donde se abonan 100 euros para quienes ganen menos de 2.000 euros. El pasado mes de marzo ya propuso un ‘plan de emergencia energético’, que incluía un cheque o bono energético de 300 euros para 19 millones de familias en España, lo que tendría un coste que estiman en 5.700 millones de euros. Cabe destacar que el Partido Popular también incluyó esta medida en el denominado ‘Plan Feijóo’ que Sánchez desterró por completo en un encuentro en el palacio de La Moncloa.
Se apuesta por reducir en un 50% los precios del abono de transportes para así incentivar el uso del transporte público ante el aumento de precios de los carburantes. «Además, proponemos establecer un mecanismo que permita graduar la bonificación al precio de la gasolina y del gasóleo no profesional según el nivel de renta de las personas beneficiadas.», ha proseguido la vicepresidenta. La última medida al respecto fue generalizada para toda la población, bonificando los carburantes con 20 céntimos por litro. Con ello, la formación morada renuncia al abono de 10 euros y se conforma ahora con el citado descuento.
UN GOBIERNO SIN FUERZA NI ALIENTO
El Presidente Sánchez por un lado sabe que sus socios del Eurogrupo y al Banco Central Europeo le van a exigir más ortodoxia económica solidaria contra la inflación y cumplimiento para los fondos europeos, pero por otro lado debe rendir pleitesía a sus iconoclastas socios de gobierno y de investidura.
El ministro alemán de Finanzas, el liberal Christian Lindner, avisa de que países con excesivo endeudamiento «contribuyen a las presiones inflacionistas que estamos intentando reducir».
El presidente del Eurogrupo, el ministro irlandés de Finanzas declaró que “Necesitaremos planes que reduzcan el endeudamiento de los estados miembros de forma cuidadosa, pero creíble. Tendrán que reflejar el hecho de que estamos en un entorno de inflación»
Para poder sacar leyes a partir de ahora tendrán que ser muy populistas para que se las vote Podemos y Esquerra y eso supone o bien elaborarlas en dirección contraria de lo que espera el Eurogrupo o el BCE; o que sean tan superficiales que no tengan ningún impacto en una economía que necesita fortalecerse ante la aún imprevisible crisis de inflación y deuda.
¿PRONTO ARDERAN LAS CALLES?
A los electores les importan las cosas del comer y la mayoría se muestran alejados de las cuestiones de las que habitualmente discuten los partidos. Sin embargo, tal cosa no implica que sean ciegos a lo que ocurre en la política nacional o que estén dispuestos a comulgar con ruedas de molino. Su paciencia, además, tiene un límite.
Arderán las calles hasta reducir a cenizas
los despachos desde donde arruináis nuestras vidas.
Arderán las calles para quemar vuestra mentira
pues jurasteis que nos ibais a ayudar
y decíais que erais de los nuestros.
Arderán las calles porque antes vosotr@s nos quemasteis
con vuestras falsas promesas de igualdad
Arderán las calles porque la fiesta de vuestra falsa democracia
es el funeral de nuestro bienestar.
Arderán las calles interrumpiendo la violenta calma mortal
de quienes, como vosotr@s, nos habéis declarado antes la guerra






