PENSIONES: EL DESASTRE AL QUE NOS LLEVAN

Los manirrotos de los gobernantes que tenemos son incapaces de cuadrar el presupuesto y quitar gasto superfluo

Cuidado que cuando la economía se gira, lo barre todo, incluido Sánchez.

 

Hay un problema mayúsculo en el sistema de pensiones de España, Europa y del mundo occidental en general. El Gobierno se dispone a resolver una parte de los problemas que genera el futuro de las pensiones de la única manera que sabe actuar. Frente a la opción de rebajar gastos para cuadrar las cuentas y permitir convocar un Pacto de Toledo a la altura de las circunstancias en las que se encuentra el problema, ha decidido esquilmar al contribuyente y acelerar la entrada en recesión de España.

 

Ante cualquier problema el Gobierno acude la misma solución: establecer más impuestos a la ciudadanía, o parte de ella. Pero no se aboga por andar hacia un modelo sostenible de pensiones, sino a un modelo de que paguen más los pocos que haya para pagar. Cuantos menos queden, más pagan

 

Porque el Gobierno no va a la raíz del problema. El problema fundamental es la política lamentable de natalidad a la que nos han llevado las élites en los últimos 60 años con la excusa de que somos demasiados en el planeta y vamos a esquilmarlo. Pero España es un caso todavía más problemático, donde no hay ayudas si nos comparamos con el norte de Europa y otras zonas donde están viendo que el problema va a ir a más. Son incapaces de plantear que la mejor solución es que vuelva a haber parejas con hijos para que demos la vuelta a la pirámide poblacional otra vez y repongamos el grave error cometido en las últimas décadas.

 

Ayudas por tener hijos, ayudas para que luego haya más contribuyentes a la hora de intentar resolver un problema que no se arregla parcheando. Obligando a costear todavía más a la clase media española porque los manirrotos de los gobernantes que tenemos son incapaces de cuadrar el presupuesto y quitar gasto superfluo. Por supuesto que son también incapaces de reunir el Pacto de Toledo con altura de miras de buen gobernante para poder resolver entre todos el problema y no solo 1.400 millones de euros, como ahora estiman que cubrirá. Es un desastre sin precedentes para el bolsillo del contribuyente y para la manera de resolver los problemas.

 

Causan un problema ellos, pero lo tiene que arreglar el ciudadano de su bolsillo. Eso sí, con nombre repleto de eufemismo y de manipulación torticera para que nadie pueda oponerse. Porque, quién va a oponerse a una «cuota de solidaridad» Nos parecemos cada vez más a 1984 de Orwell, donde todo estaba enmascarado por una manera de nombrar las cosas que impedía que una buena parte de la población no pudiera oponerse.

 

El último punto es la entrada en recesión. Cuidado que el Gobierno sigue pensando que estamos en un momento de expansión económica, pero los riesgos que asolan la economía española son enormes. Hemos sido incapaces de cambiar estructuralmente el país y por tanto de conseguir reducir los problemas sempiternos de nuestra economía. Por ejemplo el paro juvenil, en un 28% según Eurostat. Este golpe a la clase media con tal de no reducir los gastos del presupuesto que nadie les va a aprobar, en lugar de no gastar tanto puede ser definitivo para que se contraiga la demanda interna y entremos en un escenario que ya vivimos con Zapatero en los años de la Gran Crisis Financiera.

 

Fuente: The Objetive  El desastre al que nos llevan , por José Antonio Vizner (theobjective.com)

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