La inflación en España en el mejor de los casos se situará entre el 4% y el 5%. Incluso en el escenario más positivo de una guerra corta en Irán la destrucción de las infraestructuras energéticas y los efectos de segunda vuelta son ya inevitables. Si esta hipótesis se confirma, el impacto en el gasto de pensiones va a suponer más déficit en las pensiones públicas y más deuda de la Seguridad Social, que ya supera los 136.000 millones y creciendo.
Actualmente, el déficit real en el 2025 sobrepasa los 67.800 millones de euros. Las transferencias estatales están permitiendo reducir este saldo al 0,4% del PIB; sin embargo, los gastos continúan superando a los ingresos por cotizaciones, a pesar de las múltiples subidas aprobadas. La Seguridad Social depende cada vez más del Estado, que se ve obligado a solicitar préstamos con un déficit cercano al 2,5% del PIB y una deuda que supera los 1,7 billones de euros y sitúa a España entre los países más endeudados de Europa.
La inflación en España en el mejor de los casos se situará entre el 4% y el 5%
Esta situación explica que una de las principales razones que ha tenido el Gobierno para decretar la regulación masiva de inmigrantes, que puede superar con creces el medio millón, es que coticen a la Seguridad Social. A corto y medio plazo van a servir como un balón de oxígeno, aunque a largo plazo la situación empeorará.
Fedea considera que vincular las pensiones a los precios fue un error grave para la sostenibilidad del sistema. Este modelo no será viable a largo plazo, por lo que será necesario aumentar la edad de jubilación hasta los setenta años, como ya ocurre en otros países europeos.
Mientras tanto, los 9,5 millones de pensionistas verán incrementada su renta en la misma proporción que el IPC, con lo que mantendrán su poder adquisitivo. Incluso aquellos con pensiones más altas y vivienda en propiedad la mejorarán, ya que sus gastos son muy inferiores a los que tienen los trabajadores activos con hipoteca o que pagan un alquiler. La clase media trabajadora, especialmente los jóvenes, seguirán siendo los más perjudicados.
El vicepresidente de Economía, Carlos Cuerpo, teme que la situación empeore como consecuencia de la guerra. De hecho, no puede elaborar el cuadro macroeconómico que sirve de base para la elaboración del presupuesto hasta que se despeje la incertidumbre sobre la paz en Oriente Medio y el tránsito por el estrecho de Ormuz. No importa mucho, ya que ya no da tiempo para presentar las cuentas del Reino para este año, ya que se deberían estar elaborando las cuentas del 2027, que al ser año electoral tampoco se aprobarán.
En este marco, la principal preocupación del Ministerio de Economía es controlar los precios, antes de que se inicie la negociación de los convenios colectivos para el próximo año. Una subida de los salarios similar a la que tendrán los pensionistas crearía una espiral inflacionista que nos alejaría aún más del objetivo del BCE del 2%.
Fuente: Inflación y pensiones, por Mariano Guindal


