Nadie ha visto tantas veces tan de cerca su propia muerte política como Pedro Sánchez, y nadie ha demostrado más capacidad para levantarse de sus cenizas y remontar el vuelo, es lo que el mismo denomina “resiliencia” e incluso tiene redactado su propio “Manual de Resistencia”: «Nunca una moción de censura ha triunfado en España»; «es imposible ganarle unas primarias al aparato de un partido»; «aquí nadie dimite para ser fiel a su palabra», … Esta semana ha vuelto a hacerlo.
Pero si alguien cree en Pedro Sánchez ese es precisamente el propio Pedro Sánchez. Y con la efervescencia que ha supuesto el éxito del debate sobre el estado de la nación, en La Moncloa no descartan contar incluso con los apoyos necesarios para aprobar los últimos Presupuestos de la legislatura, un escenario que hace unas semanas nadie se atrevía ni a plantear. “Al presidente se le ha puesto cara de cumbre de la OTAN”
El debate sobre el estado de la nación le ha servido, en todo caso, para rearmarse en un marco social complejo, en el que los ciudadanos demandan soluciones urgentes para contener el alza de los precios y, sobre todo, para reparar la pérdida del poder adquisitivo. Con los mensajes de empatía hacia la clase media trabajadora, las medidas de protección social anunciadas en el Congreso y el nítido giro a la izquierda, el presidente busca que no haya la más mínima duda sobre la sensibilidad del Gobierno con los que más padecen los efectos de la crisis. Y, de paso, responder a su vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que había declarado días antes de la cita parlamentaria por excelencia que el Ejecutivo carecía de alma.
En La Moncloa se felicitan por haber dado profundidad a la legislatura con el anuncio de los impuestos extraordinarios para 2023 y 2024 a las energéticas y los bancos, y también por haber roto el marco del adelanto electoral con el que coqueteaba la derecha pues incluso en algunos sectores del PP admiten que Sánchez ha recuperado la iniciativa política y que ha logrado cohesionar la coalición de gobierno, si bien se aferran a la gravedad de la crisis económica para que Sánchez salga de La Moncloa más pronto que tarde.
La entusiasta respuesta de Unidas Podemos a las medidas anunciadas por el presidente han dado, sin duda, apariencia de estabilidad al Gobierno, más allá de que los morados las puedan usar electoralmente para demostrar la utilidad de su presencia en el gabinete. Lo cierto es que los técnicos expertos se han quedado estupefactos con los sobreimpuestos a las eléctricas y a la banca, son “recetas simplistas que no corregirán la inflación”, indican. Además cuestionan que es “un beneficio extraordinario”: ¿una buena gestión empresarial? ¿las buenas decisiones de inversión? ¿quién determinará qué nivel de beneficios es extraordinario y cuál es el adecuado? Y el Estado también recauda más con la inflación…¿también consideramos eso como un beneficio extraordinario? “En estos casos hay que tomar medidas sensatas, reflexionadas y que generan resultados profundos. Si sólo aplicas recetas simplistas, al final acabas girando sobre ti mismo, sin resolver ningún problema o dejándolo peor”
La inflación, la posible kriptonita de Pedro Sánchez
Tras una derrota histórica en Andalucía, los conflictos con sus socios de Gobierno por el gasto militar y los sucesos de Melilla, los roces con sus aliados parlamentarios a raíz de Pegasus, el presidente del Gobierno pone rumbo a un otoño que se presenta negro, tras el espejismo del consumo en verano. Lo que pase a partir de septiembre está por ver porque, pese a los buenos datos de empleo, la incertidumbre económica es un hecho y España se prepara para una contención del consumo, un drástico plan de ahorro energético en invierno y un dato de la inflación que no parece que vaya a dar tregua. “Si el giro a la izquierda no es una pose coyuntural, que lo demuestre, además de con reformas estructurales y con contenido netamente social en los Presupuestos Generales para 2023”, reclaman desde la izquierda parlamentaria.
“En plazas peores ha toreado Sánchez”, recuerdan quienes apelan a su inmensa capacidad de resiliencia y en advertencia a quienes le dan por muerto una vez más .
PERO “SUPERMAN” ES UN SIMPLE SUPERHÉROE FICTICIO,
LO QUE IMPORTA DE VERDAD ES LO QUE HAGA CLARK KENT



