Vivir más tiempo implicará también cambios en otras partidas clave del gasto público, como la sanidad, los cuidados de larga duración» avisa la Airef.
En el horizonte de 2050, dentro de solo 25 años, nuestro país triplicará su ritmo de envejecimiento y tendrá nada menos que 74 jubilados por cada 100 potenciales trabajadores. Dicho de otra forma, tan solo cuatro potenciales trabajadores por cada tres jubilados Las cuentas de la Seguridad Social se tambalean a pesar de la recaudación récord por cotizaciones sociales. Que cada vez haya más pensionistas en el sistema y que estos cada vez cobren pensiones más altas (han cotizado más), unido a que las tasas de natalidad cada vez son más bajas, supone un grave problema.
Según la Airef, el gasto en pensiones escalará del 12,9% del PIB en 2023 al 16,1% del PIB en 2050
Hay que recordar, que la Airef ha criticado en varias ocasiones la reforma de pensiones de José Luis Escrivá (en la que no recorta ni un euro el gasto y solo aplica subidas de cotizaciones), y recientemente también ha avisado de otra problemática.
Pero los efectos del envejecimiento van mucho más allá de las pensiones: Así, una sociedad más envejecida tendrá una mayor demanda de servicios sanitarios y requerirá, por tanto, un gasto mayor en esta partida. La Airef estima que el gasto sanitario pasará del 6,6% del año 2023 al 8% en 2050 y se mantendrá un nivel similar a futuro.
Además, hay que tener en cuenta que «una población más longeva necesita más cuidados de larga duración que pasará de suponer el 0,8% del PIB en 2023 al 1,4% del PIB en el año 2050. En España, el cuidado se sigue confiando a la familia y. en general asumimos que es algo que va aa continuar pero no es algo que podamos dar por sentado. Po ejemplo, la presión que ya supera a la ‘generación sándwich’, mujeres en el segmento de 35-50 años que sustentan el papel de cuidadoras de los menores y los mayores de la casa.
En el lado opuesto, el envejecimiento reducirá la población en edad escolar, lo que disminuirá la presión sobre el gasto educativo. En concreto, se estima que se reducirá siete décimas de PIB desde 2023 hasta alcanzar el 3,5% del PIB en 2050 para luego tener un ligero repunte.



