Tenemos la osadía de parafrasear el título de la obra teatral de John Osborne, Mirando hacia atrás con ira, que fue una especie de santo y seña de los jóvenes airados, un grupo de escritores británicos que con sus creaciones artísticas se enfrentaron al sistema sociopolítico de los años 50 del siglo pasado. La obra de Osborne se llevó al cine por Tony Richardson, con Richard Burton y Claire Bloom como protagonistas, y logró internacionalizar aquel movimiento y generar nuevos títulos igualmente característicos e inolvidables.
Nuestra mirada es más cercana pero, aún así, es muy difícil sobreponerse a muchos de los acontecimientos que han jalonado el bienio 2020-2021, más allá de la dramática estela de la pandemia, la incapacidad de un ejecutivo para reaccionar a tiempo, la falta de un instrumento jurídico que regule igualmente la acción unitaria de las comunidades autónomas, la improvisación, el desorden…político, la incompetencia… ha dejado mucho que desear.
No obstante, para precisamente que la ira no nos nuble la vista y el intelecto, ampliamos la mirada a los 25 años anteriores a estos y así diluir esa ira en la vorágine de acontecimientos vividos ¡y sufridos!





