Se han duplicado en sólo tres años, según estimaciones de BBVA Research y Fedea
. Uno de cada cuatro ocupados extracomunitarios está en esta situación
Algo más de medio millón de personas extranjeras trabaja en España de forma irregular. Según los cálculos publicados por Fedea y BVA Research, las personas con nacionalidad extracomunitaria que están ocupadas y no figuran en los registros de la Seguridad Social se han duplicado en sólo tres años, desde 2021, con un máximo alcanzado a principios de 2024 de 592.616 personas que se mantiene estable.
Los servicios de estudios ofrecen una estimación del tamaño aproximado de la población extracomunitaria que se encuentra integrada en el mercado de trabajo «en condiciones de informalidad». Si su situación cambia a partir de julio, con la regularización masiva anunciada por el Gobierno, empezarán a cotizar y generar derechos, y consecuentemente también aflorarán empleos en la estadística de Seguridad Social.
Los servicios de estudios ofrecen una estimación del tamaño aproximado de la población extracomunitaria que se encuentra integrada en el mercado de trabajo «en condiciones de informalidad». Si su situación cambia a partir de julio, con la regularización masivaanunciada por el Gobierno, empezarán a cotizar y generar derechos, y consecuentemente también aflorarán empleos en la estadística de Seguridad Social.
Los economistas explican que en el modelo migratorio español –caracterizado por entradas sin autorización plena, inserción laboral inicial en la economía informal y posterior regularización por arraigo– este indicador aproxima el volumen de población extracomunitaria ya ocupada que constituye el principal colectivo potencialmente afectado por los procesos de regularización administrativa.
En términos relativos, según las estimaciones de Fedea y BBVA Research, el 25% de los ocupados con nacionalidad exclusivamente extracomunitaria se encuentran en esta situación, es decir, uno de cada cuatro. Un porcentaje que se reduce al 17% cuando se incluyen también las personas ocupadas con doble nacionalidad.

Funcas ya estimó que en España hay 840.000 residentes no comunitarios en situación administrativa irregular, un dato que es «coherente» con el que ahora aportan Fedea y BBVA Research. «Nuestra medida se circunscribe a personas ocupadas no afiliadas, mientras que la estimación de Funcas incluye al conjunto de residentes sin autorización administrativa, con independencia de su situación laboral», explican.
En cualquier caso, ambos análisis arrojan un crecimiento «acusado» desde 2021 y una «elevada concentración en nacionalidades latinoamericanas«. Entre los trabajadores originarios de Centro y Sudamérica, su tasa de irregularidad alcanza el 21%. Por sectores, destacan las actividades del hogar (con el 27% del empleo irregular extracomunitario), la hostelería (19%), las manufacturas (17%) y la construcción (16%).
En estos sectores se concentra en mayor medida la mano de obra extranjera, donde también se dan salarios más bajos y con elevada temporalidad y parcialidad. El 46% de las personas con nacionalidad extranjera que desempeñan un trabajo por cuenta ajena en España se sitúan en los tramos salariales más bajos de la escala: perciben menos de 1.600 euros brutos al mes o 19.000 al año.
España es la gran economía de la Unión Europea donde más ha aumentado desde 2017 la población con nacionalidades no comunitarias, un 91%. Hay ya casi cinco millones de personas en el país. La mayor parte tienen nacionalidad americana (2,5 millones de personas), con un crecimiento del un 158% en ocho años, especialmente desde 2022. De hecho, explican un 67% de todo el aumento de la población extracomunitaria.


