El poder adquisitivo de las familias ha aumentado un 11% desde que gobierna la coalición, frente al 22% del IPC
La estadística oficial sostiene que la economía va como un ‘cohete’, pero los ciudadanos no lo notan. Al contrario, parece que cada vez son más pobres. Según los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria sobre la imposición directa, la Renta Disponible Media que le queda a cada declarante sobre sus ingresos totales, después de pagar el IRPF y deducir las cotizaciones sociales, se situó en 25.235 euros en la liquidación presentada en 2024, relativa al ejercicio de 2023. En ese año, Hacienda consiguió recaudar por este tributo más de 120.000 millones.
La Renta Disponible es un indicador clave para la economía ya que refleja el poder de compra de los consumidores y su capacidad para realizar algún tipo de ahorro. Sin embargo, este dinero no es el que finalmente llega a los bolsillos de los contribuyentes y de las familias ya que tras abonar el IRPF habría que descontar también el pago de la enorme carga más de 200 impuestos (sobre todo indirectos como el IVA que grava el consumo), gravámenes y tasas de todo tipo tanto estatales, autonómicas como locales. Por tanto, la renta disponible real es mucho más baja y sigue reduciéndose. En estos datos no figuran los contribuyentes y familias que, por no alcanzar el mínimo de renta exigible, no han tenido que realizar la declaración y que, en caso de incluirse, reducirían sustancialmente este resultado.
Esos 25.235 euros netos (que no incluyen la información del País Vasco al tener fiscalidad y cupo propios) suponen un alza del 2,8% respecto al año anterior. Es la tasa más baja respecto a los años anteriores tras la pandemia. En todo caso, la Renta Disponible ha subido un 11,4% en el acumulado desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa en 2018 (en aquel año llegó a 22.634 millones), mientras que la inflación ha crecido un 22,2%, es decir, el doble. Es decir, la inflación se ha comido con creces ese incremento de dinero disponible y ha ocasionado una pérdida sensible del poder adquisitivo.
Así, en términos constantes (aplicando la inflación), la Renta Disponible debería haberse situado en el entorno de los 28.000 euros. Por tanto, esa cifra que le sale a Hacienda es inferior en unos 2.500 euros por contribuyente respecto a la que debería haberse registrado en términos de paridad de poder de compra.
Lo que es evidente es que la no actualización de la tarifa y las deducciones del IRPF con la inflación está propiciando un aumento de este impuesto, por el que cada declarante abona una media del entorno a los 6.000 euros. Y afecta a esa Renta Disponible, que tampoco se ve activada por las remuneraciones salariales ya que siguen sufriendo el largo proceso de devaluación propiciado por las últimas reformas laborales y el modelo de crecimiento económico basado en el sector de los servicios.
Esta evolución neta de un alza del 11,4% en seis años se aleja mucho respecto a otras estadísticas que sirven para analizar la situación económica. Por ejemplo, el PIB anual en términos de precios corrientes ha crecido en estos años un 23,5%, es decir, más del doble que la renta disponible. Mientras, el PIB per Cápita ha aumentado un 19,4% en este periodo, ocho puntos más que el dinero disponible para gastar o ahorrar. Todo esto confirma un nuevo avance hacia la pobreza de los hogares pese al alza del PIB por encima de la media europea.
Según estos datos de Hacienda, esos 25.235 euros salen tras dividir los ingresos netos totales (unos 605.000 millones totales) que les queda a los contribuyentes tras el pago de la cuota resultante del IRPF por el número de declarantes (casi 24 millones). Resulta llamativo que su composición no varíe a pesar de los bajos sueldos existentes: el 82,2% de las rentas declaradas son de trabajo, las más fácil de controlar. Mientras, las de las actividades económicas (autónomos y empresarios) representan el 6,9%; al 4,3% llegan las rentas inmobiliarias; las ganancias patrimoniales se sitúan en el 3,4%; y las rentas del capital mobiliario (activos financieros) sólo alcanzan el 2,9%.
Disparidad de rentas regionales y locales
Por comunidades autónomas se observa una desigualdad llamativa. Así, la media de la Renta Disponible llega a los 31.921 euros en Madrid (un 26% más que la media nacional) y a los 28.243 euros en Cataluña (12% más que la media estatal y casi un 12% menos que la región madrileña), mientras que en Baleares se sitúa en 27.055. En todas las demás regiones desciende esa disponibilidad de dinero por debajo de esos 25.235 euros medios. Extremadura se sitúa en la cola con sólo 19.642 euros por declarante (63% menos que en Madrid) mientras que en Andalucía se queda en 21.519.
En cuanto a los municipios, la población es determinante en el volumen de la Renta Disponible, pero hay llamativas excepciones relacionadas con el modelo productivo, por ejemplo, en Baleares (turismo). Por tramos de población sale que el dinero disponible en las ciudades de la comunidad de Madrid con más de 500.000 habitantes alcanza los 33.861 euros mientras que en las de Cataluña se queda en 32.990.
En el grupo de entre 100.000 a 500.000 habitantes, los municipios de Madrid se apuntan también la mayor renta (26.541 euros) mientras que los de la Comunidad Valenciana llegan a los 27.217 euros y los de Aragón y Andalucía superan los 25.000. En el escalón de entre 100.000 a 500.000 habitantes, las localidades de Baleares son las que aparecen en primer lugar (27.649 euros), por delante de Cantabria (26.559), Madrid (26.541) y Galicia (26.045 euros) y, en el último puesto se encuentran los pueblos andaluces con 23.839 euros.
Entre los 50.000 y 100.000 habitantes, son de nuevo Madrid las ciudades de (36.444 euros) quienes tienen la mayor disponibilidad de dinero. Le siguen: Cataluña (29.397 euros), Baleares (28.891) así como Galicia y Aragón por encima de los 25.000 mientras que Canarias figura en la última posición (20.783 euros).
Ciudades con menos de 50.000 habitantes
En el escalón de entre 20.000 y 50.000 habitantes, los contribuyentes de los municipios de la comunidad madrileña disponen de 31.048 euros de Renta mientras que los de Cataluña se quedan en 27.062 y los de Baleares alcanzan 26.574, y son los ayuntamientos de Murcia en este segmento de población quienes aparecen en la cola con 20.086 euros.
Entre 10.000 y 20.000 habitantes, son las corporaciones también de Madrid (29.842 euros), Cataluña (26.534 euros) y Canarias (25.211 euros) las que figuran a la cabeza mientras que las de Murcia y Andalucía se encuentran en el extremo opuesto con cerca de 19.000 euros.
En las poblaciones de entre 5.000 y 10.000 habitantes, son las de Cataluña las que se sitúan a la cabeza en la Renta con 28.058 euros. Le siguen Madrid y Baleares con algo más de 27.000 euros mientras que la media de la Renta Disponible de los pueblos de Extremadura y Andalucía en este tramo se queda en los 18.000 euros.
En cuanto a las ciudades de entre 1.000 y 5.000 ciudadanos, son las de Baleares las que lideran el ranking (26.901 euros) junto a las de Cataluña (25.995) y Madrid (25.046) mientras que las de Murcia, Extremadura y Andalucía sólo llegan a 18.000 euros. Por debajo de los 1.000 habitantes, aparecen en primer lugar los municipios de Baleares con 27.694 euros y de Madrid con 23.499. Y son los pueblos menos poblados de Galicia (17.735 euros), de Andalucía (16.129) y de Extremadura (15.821 euros) los que disponen de menos liquidez.


