En la presentación del Primero de Mayo, CC OO y UGT abren la posibilidad a una huelga general si la CEOE no acuerda incrementos que compensen la inflación
En poco más de una semana se celebra el último Primero de Mayo de la legislatura, la gran cita reivindicativa anual de los representantes de los trabajadores. En su presentación la mayor parte de la rueda de prensa ha sido una sonora queja por la falta de avances en la negociación con la CEOE para pactar una subida general mínima de salarios ante la pérdida de poder adquisitivo por la inflación. Han advertido de “movilizaciones intensas de carácter general pronto” si no hay avances pronto y han dejado abierta la puerta a una huelga general.
Tras el verano de 2022 también se anticipó un otoño de movilizaciones que, de forma general, no se llegó a materializar. Sí ha habido protestas importantes en algunos sectores, pero no han escalado de forma contundente. Las centrales han anunciado que han convocado 73 manifestaciones de cara al 1 de mayo.
CC OO y UGT acordaron en marzo plantear a los empresarios un incremento mínimo del 13,84% en el periodo de 2022 a 2024, empezando por un 5% para el año pasado, un 4,5% para este y un 3,75% el que viene. Además, plantean que las cláusulas de revisión también dependan de la situación económica de las empresas, medida por la evolución de su margen de beneficios. De momento no ha trascendido una propuesta concreta de los empresarios a este respecto.
Un 6% más de huelgas en el tercer trimestre de 2022
El número de huelgas aumentó en los últimos tres meses de 2022 por sexto trimestre consecutivo, pero también en el conjunto del año, concretamente un 5,7%. Sin embargo se protestó de esta manera menos que en 2019, ya que en total se registraron 12 huelgas por trimestre, de media, frente a las 16,8 del año anterior a la pandemia.
Pero el número de huelgas se ha reducido más de la mitad en seis comunidades autónomas, con Cantabria registrando un 70% menos de huelgas, Castilla y León un 65% y Andalucía un 62%.
La cantidad de trabajadores participantes en huelgas ha caído un 34% en el conjunto del año, llevando los huelguistas en el cuarto trimestre de 2022, el último del que se tienen datos, hasta los 16 por cada 10.000 ocupados. Es una cifra que ha caído en 15 comunidades autónomas, lo que lleva a concluir que ha habido más conflictos, pero que han tenido un menor seguimiento en el conjunto del país.
Como es tradicional, los datos recogen que el País Vasco es la región con más trabajadores participantes en huelgas, con 126 por cada 10.000 trabajadores, cifra cuatro veces superior a la de la siguiente región con empleados más movilizados, que es Cataluña, con 30 participantes en paros por cada 10.000 ocupados. Después, les sigue Galicia, con 29 participantes, un 24% menos que un año antes.
En cambio, los que protestan son menos de 10 por cada 10.000 ocupados en Madrid (donde más hay, 7 por el mismo número de trabajadores), Extremadura (5), Castilla-La Mancha (4), Castilla y León, Andalucía y Comunidad Valenciana (3), La Rioja (2), Canarias y Murcia (uno) y Cantabria y Baleares (0,7 y 0,4, respectivamente). Son datos que están muy relacionados con las subidas salariales conseguidas por los trabajadores en un momento de fuerte inflación, en los que también se aprecia que las regiones con más actividad sindical consiguen mayores aumentos.
Los salarios en España
Los sueldos de los españoles se han devaluado en los últimos años, especialmente en 2022. Así lo señalan los datos de Eurostat, del Instituto Nacional de Estadística o del Ministerio de Trabajo. Mientras entre 2007 y 2022 la inflación acumulada es del 33%, mientras los sueldos de los empleados de base crecieron un 23,9%. Es decir, el poder adquisitivo de estas personas cayó un 9,1%.
El impacto de la inflación ha sido determinante, como no se había conocido en décadas anteriores. Se han puesto medidas para controlarla, aunque los detonantes estructurales que la provocaron no han desaparecido. La recuperación del poder adquisitivo de los salarios no será tarea inmediata, sino que hay que contemplarla de forma progresiva en próximos ejercicios económicos”,

En 2022 los salarios subieron en la UE un 4,4% de media, mientras que en España lo hicieron un 3%. Sin embargo, la inflación soportada por los hogares españoles y europeos en 2022 fue más similar
Durante el primer año de crisis inflacionista los españoles perdieron más poder adquisitivo que la media de europeos. Según los datos publicados este jueves por Eurostat, en 2022 los salarios subieron en la UE un 4,4% de media, mientras que en España lo hicieron un 3%.
La inflación media en España, sin embargo, fue del 8,3% en España en 2022, mientras que en la UE fue del 9,2%. Es decir, que la subida de precios que soportaron los españoles fue sólo un 10% inferior a la media de los europeos, según también Eurostat, la oficina estadística de la UE.
De hecho, España es uno de los países en los que menos crecieron los salarios por hora trabajada en 2022 respecto a 2021, sólo por delante de Italia, Malta y Finlandia (2,3% cada uno), así como de Dinamarca (2,2%). En Suecia crecieron lo mismo que en España, un 3%.
En los países en los que más aumentaron fueron Hungría (16,4%), Bulgaria (15,5%), Lituania (13,4%), Rumanía (12,3%), Polonia (11,7%), República Checa (9,3%), Estonia (8,8%) y Croacia (8,7%). Les siguen Chipre (7,5%), Letonia (7%), Bélgica (6,2%), Eslovaquia (6,1%), Austria (5,7%), Eslovenia (5%), Luxemburgo (4,9%) y Alemania (4,4%). En este último país la inflación en 2022 fue del 8,7%.
Ya por debajo de la media de la UE pero por encima de España se sitúan Portugal (4,3%), Grecia (4,2%), Irlanda (3,8%), Francia (3,7%) y Países Bajos (3,5%). En Portugal o Francia la inflación soportada por sus ciudadanos ascendió al 8,1% y al 5,9%, respectivamente. Son subidas de precios medias inferiores a la registrada en España.
En todo caso, en la UE los salarios crecieron en 2022 respecto al año anterior en todos los países, según los datos de Eurostat. En términos absolutos, los sueldos y salarios medios por hora en el conjunto de la UE se estimaron en 22,9 euros y en 25,5 euros en la zona euro. En España, se limitaron a los 17,5 euros. De la misma forma, si se analizan los costes laborales (salarios y cotizaciones sociales) por hora trabajada subieron la mitad en España que en la UE. En concreto, mientras en la UE lo hicieron un 5%, en España lo hicieron un 2,5%, según los datos de Eurostat.




