Este año, al igual que hizo en 2025, el Gobierno ha incluido la subida de las pensiones en un decreto ómnibus, junto a otras medidas que nada tienen que ver, como la prórroga de la prohibición de desahucios o de cortes de suministros para vulnerables.
Por lo pronto, el PP volvió a votar no y Alberto Núñez Feijóo ha exigido a Pedro Sánchez sacar la revalorización del decreto ‘ómnibus’ acusando al presidente del Gobierno de usar a los pensionistas «como rehenes».
Igualmente, Junts considera un «chantaje» que el Gobierno presente la subida de las pensiones en 2026 en un decreto ómnibus, que incluye medidas de diferente índole, por lo que ha presentado una proposición de ley que incluye exclusivamente la revalorización de la jubilación para este año.
Hay que recordar que el PP, Vox y Junts conforman una mayoría absoluta de 177 diputados que podría anular los decretos.
Así las cosas, y tras el susto sufrido en 2205, de nuevo este 27 de enero de 2026 naufraga la subida de las pensiones, y por ello los pensionistas exigen dejar de ser «rehenes» de la lucha partidista por las pensiones. De la subida dependen más de 9,4 millones de pensionistas contributivos de la Seguridad Social, más de 700.000 jubilados funcionarios de Clases Pasivas y cerca de medio millón de pensionistas no contributivos, además de decenas de miles de otras prestaciones, entre ellas, el ingreso mínimo vital (IMV).
Tras el rechazo del Congreso del real decreto este 27 de enero, el Ejecutivo de coalición se verá forzado a enmendar el decreto ley, y a llevarlo de nuevo al pleno del Parlamento en próximos días.
Qué pasa con las pensiones en febrero
Aunque la mayoría de pensionistas ya han percibido la actualización correspondiente a enero, la votación del Congreso ha hecho que la medida pierda validez legal, lo que podría revertir los aumentos en pagos futuros si no se aprueba una nueva norma.


