Los mayores de 55 años atesoran el 66% de la riqueza neta del país.
El grupo comprendido entre los 55 y los 64 años es el que tiene más patrimonio limpio de cargas
En España hay 16.129.164 personas de 55 o más años, un 46% más de población en esta franja de edad que hace 20 años, representan al 34% de la población, el segmento más numeroso, cuando en 2002 eran el 27%, y superan porcentualmente a todos los españoles «adultos» comprendidos entre los 18 y los 44 años. Una situación que irá a más, puesto que si la actual esperanza de vida es de 80 años para hombres y 86 años para mujeres, en 2035, se prevé que sea de 3 años más.
Se trata, además, de un colectivo al que cada vez se incorporan más y más personas con estudios superiores, todos aquellos nacidos en los años del «baby boom», que vivieron el «desarrollismo» y que, por tanto, atesoran patrimonios y rentas por encima de las que disfrutan los grupos de edad por debajo de ellos. De hecho los mayores de 65 años componen, desde el año 2013, el grupo de edad con mayor renta media por persona, según datos del INE supera en unos 500 euros más al segundo grupo con mayor renta (14.762 euros por persona de los mayores de 65 años frente a unos 14.225 euros de los comprendidos entre los 45 a los 64 años), según los últimos datos de 2022. Pero es que los mayores de 65 años disponen de media de casi 1.800 euros más que quienes tienen entre 30 y 44 años.
Con datos del Banco de España y del INE, en España existen 18,47 millones de hogares, que acumulan una riqueza neta (descontadas las deudas) de unos 4,67 billones de euros. Los hogares encabezados por personas de 55 años o más (el 34% del total) poseen algo más del 66% de la riqueza neta del país. Por tramos de edad, los hogares que atesoran el mayor porcentaje de riqueza son aquellos cuya persona principal tiene entre 55 y 64 años (es decir, la franja de edad inmediatamente anterior a la jubilación), que acumulan un 24% de la riqueza neta española. Les siguen muy de cerca los hogares liderados por personas de 65 a 74 años, propietarios del 23% de la riqueza. El porcentaje de riqueza neta disminuye sensiblemente en las familias lideradas por personas de 75 años o más, cuya parte de la tarta es del 19,4%, un porcentaje que, aún así, es mucho mayor que la riqueza neta que les corresponde a todos los españoles por debajo de los 44 años (12,5%) y similar a la riqueza neta de todos los hogares con edades entre los 45 a 54 años (21,3%).
Además, la renta media de los jubilados (65 y más años) crece el doble que la de los trabajadores desde 2008 y es el colectivo en el que ha caído la tasa de riesgo de pobreza desde la crisis financiera, según refleja la última Encuesta de Condiciones de Vida del INE.

La capacidad de compra sin cargas, unida al aumento de la esperanza de vida, a la disponibilidad de mayor tiempo libre y a que la mayoría reside en viviendas de las que son propietarios, convierte a muchos de los sénior en consumidores privilegiados. Los sénior se adaptan muy rápido a los cambios como demuestra que el número de mayores de 55 años que accede online a contenidos de banca se ha incrementado en un 35% desde enero de 2020 hasta ahora, acercándose a los 10 millones de personas (el 86% de la población de este segmento de edad)
Se trata de un colectivo cada vez más activo, más comprometido con el medio ambiente, que viaja más y cada vez más lejos, ya que dispone de mejor salud y de más años de vida para hacerlo y que, en muchos casos, dispone de residencia vacacional. Un colectivo cada vez más independiente y preocupado de los avances en salud, belleza y bienestar. Los sénior ya no se esconden, consumen más que la inmensa mayoría de júnior pese a que la publicidad aún ensalza la juventud por encima de todo.



