La renta per cápita se sitúa por debajo de la media: la diferencia ha aumentado 1.300 euros en ocho años
España está por debajo de la media de riqueza de la Unión Europea y la brecha se está ampliando, a pesar de que lo habitual en un bloque económico como el europeo es lo contrario: que los países rezagados crezcan más rápido que los más desarrollados y, por tanto, recorten distancias progresivamente. Sin embargo, varios economistas llevan tiempo advirtiendo de que en nuestro país esta tendencia, llamada convergencia, ha dejado de producirse; en su lugar hay un estancamiento que nos separa del bloque comunitario. Los últimos datos publicados por Eurostat confirman este análisis e incluso muestran que la situación se ha agravado en los últimos ocho años.

El organismo publicó el mes pasado y actualizó este martes la estadística de renta per cápita medida en paridad de poder de compra, un indicador que refleja la riqueza o bienestar material de modo que sea comparable entre países. La serie indica que en 2017, el producto interior bruto (PIB) por español se situaba en el 92,57% de la media, una proporción que descendió hasta el 91,59% en 2025. Es decir, a lo largo de ocho años, la brecha, lejos de reducirse, se ha acrecentado en cerca de un punto porcentual. Solo hay tres países más en la Unión Europea que, aparte de ser menos ricos, hayan ampliado su distancia con el resto en este periodo: Francia, Italia y Estonia, lo que deja a España en el club de las cuatro economías con peor evolución.
En este tiempo, el PIB per cápita europeo ascendió de media un 40,54% y todos los rezagados o países más pobres, salvo los mencionados, han crecido a un ritmo más rápido. En el caso de España, el crecimiento acumulado ha sido del 39,05%. En cantidades absolutas, en 2017, nos separaban de nuestros socios 2.200 euros de renta anual, cifra que se ha elevado en 1.300 euros hasta los 3.500 actuales —la brecha ha sido idéntica en 2025 y en el ejercicio anterior—.
Si nos detenemos solo en la comparativa del último año con el anterior, aunque en euros la brecha se haya consolidado, en términos porcentuales el crecimiento de España en este indicador fue del 4,67%, ligeramente por encima de la media (4,26%), lo que explica que la diferencia con Europa apenas se haya movido: en 2024, la renta per cápita de los españoles solo llegaba al 91,23% de la europea, un dato que en 2025 evolucionó hasta el 91,59%, una mejora insuficiente para percibirse un progreso en comparación con ocho años atrás (92,57%), especialmente teniendo en cuenta la caída de ejercicios anteriores —en 2022, por ejemplo, fue del 88,09%—.

Un observador del ámbito de las finanzas considera este estancamiento «una vergüenza» y se pregunta por qué, si la economía española ha crecido por encima de la media en los últimos años, esto no se ha traducido en un acercamiento del nivel de vida de los españoles al de la mayoría de europeos. La respuesta que encuentra es demográfica: el PIB aumenta, pero también lo hace la población. A principios de 2025, España contaba con 49,12 millones de habitantes, que pasaron a ser 49,57 millones al cierre del año, según el INE, mientras que el Fondo Monetario Internacional proyecta una población de 50,31 millones en 2026. «El incremento del PIB ha ido a a alimentar a más de 400.000 nuevas personas que han entrado irregularmente en España por la política de manga muy ancha en inmigración del Gobierno de Sánchez. Sánchez y los españoles trabajan para extranjeros que llegan a nuestro país, no para los españoles», concluye.

La última actualización provisional de Eurostat de esta serie cuantifica la riqueza de España —38.100 euros por persona y año— por encima de la de Polonia, a pesar de que el FMI ha apuntado lo contrario. Aunque ambos organismos tratan de medir lo mismo -PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo-, esta discrepancia puede deberse a particularidades metodológicas y también al hecho de que el Fondo va un año más allá, utilizando proyecciones, aproximaciones y la información disponible para avanzar el dato de 2026. En cualquier caso, la oficina estadística de la UE atribuye al país eslavo un crecimiento superior al español en renta por habitante, del 7,67% interanual en 2025 y del 62,8% en el acumulado desde 2017.
De este modo, se sitúa entre los países que, a diferencia de España, Francia, Italia y Estonia, sí han convergido hacia la media europea en los últimos ocho años. Este grupo también incluye a Portugal, Grecia, Rumanía, Hungría, Letonia, Lituania, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bulgaria, Chipre y Chequia. Además, este último dio en 2025 un sorpasso a la economía española en este indicador.
Fuente: España se aleja de la UE en poder adquisitivo mientras Portugal, Grecia y Polonia remontan


