LA SEGURIDAD SOCIAL SIN DINERO HASTA FINAL DE AÑO PARA PAGAR LAS PENSIONES

  • LA SEGURIDAD SOCIAL NO TIENE INGRESOS PARA PAGAR TRES MESES DE PENSIONES: FALTAN 50.000 MILLONES
  • LA SEGURIDAD SOCIAL AGOTA HOY SUS INGRESOS: HASTA FIN DE AÑO, LAS PENSIONES SE PAGAN CON DEUDA
  • DESDE HOY, EL SISTEMA DE PENSIONES ES INSOSTENIBLE
  • LAS PENSIONES SE PAGAN CON DEUDA A PARTIR DE ESTE VIERNES: SÁNCHEZ YA HA GASTADO LAS COTIZACIONES
  • LA «HUCHA DE LAS PENSIONES» SOLO CUBRE 16 DÍAS DE LA NÓMINA MENSUAL

 

 

 

LA SEGURIDAD SOCIAL NO TIENE INGRESOS PARA PAGAR TRES MESES DE PENSIONES: FALTAN 50.000 MILLONES

Las cotizaciones sólo darían para pagar las pensiones hasta hoy, por lo que el resto se financia desde el Estado, según un informe del Instituto Juan de Mariana

 

El agujero de la Seguidad Social es gráfico: los ingresos propios del sistema, vía cotizaciones sociales de los trabajadores, sólo dan para pagar los gastos comprometidos de las pensiones hasta hoy, 3 de octubre; por lo que las nóminas restantes hasta que finalice el año las tiene que cubrir el Estado a través de transferencias y préstamos por alrededor de 50.000 millones, que financia con impuestos y deuda pública. Los cálculos los realiza el Instituto Juan de Mariana en un informe publicado este viernes.

 

En la práctica, esto significa que uno de cada cuatro euros abonados por el sistema de Seguridad Social se cubren con recursos ajenos al sistema. «La situación financiera de la Seguridad Social se asemeja a la de una familia que, cada mes, agota sus ingresos en torno al día 23 y, en cambio, llega hasta el día 31 tirando de gasto con tarjeta de crédito para el resto de sus desembolsos. O, en términos de calendario anual, es el equivalente a cubrir 3 de 12 meses de gasto a base de emitir deuda», explican desde el servicio de estudios.

 

Esta brecha entre ingresos y gastos no deja de crecer tras la reforma del actual Gobierno, que indexó las pensiones con el IPC en un momento de alta inflación, así como por el inicio de las jubilaciones de los baby boomers y el aumento de la esperanza de vida. Y aunque las cotizaciones de los trabajadores también se han incrementado a través de varias medidas, los números siguen sin salir y el Gobierno central debe hacer esfuerzos cada vez mayores para cubrir la diferencia.

 

Aunque los datos oficiales de ejecución presupuestaria llegan hasta agosto, el Instituto Juan de Mariana estima, en base al crecimiento registrado, que las cuentas reales arrojarán unos ingresos sin transferencias de 158.187 millones de euros frente a un gasto no financiero este año de 209.487 millones que contemplan los Presupuestos. Esto deja como resultado un déficit contributivo de 51.300 millones, en virtud del cual los ingresos por cotizaciones solamente respaldan el 75,51% de los gastos totales.

 

Estas estimaciones están alineadas con las de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), uno de los servicios de estudios que con más frecuencia y rigor analiza las cuentas de la Seguridad Social. Los economistas Miguel Ángel García y Ángel de la Fuente situaron el déficit contributivo (las cotizaciones menos las pensiones contributivas), ya en el entorno de los 60.000 millones en 2024. Estas cifras evidencian que, sin las transferencias del Estado, la Seguridad Social acumularía un agujero de gran magnitud.

 

Las transferencias del Estado ganan peso

Este déficit, no obstante, desaparece casi por completo cuando se incluye el apoyo del Estado, que es la cifra que publica el Gobierno. La consecuencia es que la deuda acumulada por la Seguridad Social supera los 126.000 millones y se han desviado ya más de 400.000 millones en transferencias desde 2005 para mantener el pago de las pensiones, restando margen a otras partidas prioritariasPara poner en contexto la última cifra, desde el think tank señalan que es «similar al PIB de Austria o Noruega, o equivalente a dejar de cobrar el IRPF durante tres años».

 

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) evaluó el pasado marzo la reforma de pensiones impulsada por el exministro y actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, y su dictamen es que no mejora la sostenibilidad de las pensiones. De hecho, considera que ha aumentado el desequilibrio de las cuentas en más de un punto de PIB, un diagnóstico que se manifestó en 2023, se mantuvo este año y «se mantendrá en 2026 si la sostenibilidad se mide como tiene que medirse».

 

Mientras tanto, desde el Gobierno niegan que el sistema sea insostenible y destaca el aumento de la ‘hucha de las pensiones’, denominada Fondo de Reserva, con más de 10.000 millones acumulados desde 2023 para pagar las prestaciones del futuro. Sin embargo, los datos anteriormente mencionados demuestran que lo que parece una señal de equilibrio o superávit en el sistema público, en realidad no lo es, porque mientras esa hucha crece, los números rojos de la Seguridad Social se agravan.

 

«Presentar el incremento del Fondo de Reserva como prueba de sostenibilidad resulta engañoso. No refleja una mejora genuina de las cuentas, sino un mecanismo artificial sustentado en nuevas cargas a trabajadores y en transferencias opacas del Estado. Mientras no se aborden las causas estructurales del déficit, la ‘hucha’ seguirá siendo un espejismo incapaz de garantizar el futuro del sistema», advierte el Instituto Juan de Mariana en su informe.

 

Por otra parte, más allá del apoyo necesario del Estado, el creciente gasto de las pensiones recae de forma directa sobre los trabajadores, que deben afrontar unas cotizaciones sociales cada vez más altas. Con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el servicio de estudios señala que desde 2018 las cotizaciones han crecido más rápido que los propios salarios en términos reales, lo que implica que una mayor parte del esfuerzo del trabajador se destina a financiar el sistema.

 

Fuente: La Seguridad Social no tiene ingresos para pagar tres meses de pensiones: faltan 50.000 millones | Vozpópuli

 

LA SEGURIDAD SOCIAL AGOTA HOY SUS INGRESOS: HASTA FIN DE AÑO, LAS PENSIONES SE PAGAN CON DEUDA

El sistema de pensiones español tiene un déficit estructural: sus ingresos solo cubren el 75% del gasto anual.

El Instituto Juan de Mariana ha publicado un informe demoledor: este año, los ingresos propios de la Seguridad Social solo alcanzan para cubrir las pensiones hasta el 3 de octubre. A partir de esa fecha, todo lo que se paga a los jubilados depende de transferencias del Estado, es decir, de más déficit y más deuda.

 

El dato debería sacudir la política española. No hablamos de una anécdota contable, sino del verdadero «elefante en la habitación» de nuestras finanzas públicas: un sistema de pensiones que consume cada vez más recursos, mientras los ingresos por cotizaciones se muestran insuficientes incluso en un contexto de presión fiscal récord.

 

El déficit oficial de la Seguridad Social en 2024 se presentó como moderado, apenas un 0,54% del PIB. Pero esta fotografía es engañosa. Sin las transferencias del Estado, el agujero real supera los 51.000 millones anuales. En la práctica, uno de cada cuatro euros abonados por el sistema procede de impuestos generales y de deuda pública. O dicho de otra manera: las pensiones actuales deberían reducirse en un 25% para ser sostenibles con los ingresos propios del modelo.

 

El deterioro no es nuevo. Entre 2005 y 2025, el Estado ha inyectado más de 400.000 millones de euros para tapar el agujero de la Seguridad Social. Es una cantidad equivalente al PIB de Austria o Noruega, desviada de posibles usos como reducir impuestos, invertir en infraestructuras o reforzar sanidad y educación. El Fondo de Reserva, que en 2011 superaba los 66.000 millones, se ha evaporado: hoy la Seguridad Social acumula 126.000 millones de deuda y un patrimonio neto negativo cercano a los 100.000 millones.

 

Un problema estructural

El problema es estructural. La revalorización automática de las pensiones con el IPC ha disparado el gasto en más de un 75% desde 2021, sumando más de 3.000 millones adicionales al mes. A esto se añade la jubilación de la generación del «baby boom», que hará que España lidere el gasto en pensiones en Europa a lo largo de las próximas décadas. La Comisión Europea proyecta que, hacia 2050, las pensiones absorberán casi la mitad de toda la recaudación fiscal.

 

Mientras tanto, la carga recae sobre los trabajadores. Desde 2018, las cotizaciones han crecido más rápido que los salarios, erosionando el poder adquisitivo de los ocupados. La brecha generacional se ensancha: entre 2008 y 2024, la renta real de los jóvenes cayó un 3%, mientras los mayores de 65 la aumentaron en un 18%. El sistema redistribuye riqueza, sí, pero lo hace de forma regresiva: favorece a los jubilados a costa de empobrecer a quienes sostienen el sistema.

 

Por descontado, el supuesto «relleno» de la «hucha de las pensiones» no cambia nada. Los 9.400 millones acumulados con el Mecanismo de Equidad Intergeneracional apenas cubren 16 días de nóminas, frente a una deuda que crece seis veces más rápido. Es un espejismo contable, no una mejora genuina de las cuentas.

 

Con estas cifras, el Día de la Deuda de la Seguridad Social se sitúa en 2025 el 3 de octubre. A partir de ahí, los ingresos por cotizaciones se agotan y las prestaciones dependen íntegramente de impuestos y deuda. La herramienta diseñada por el Instituto Juan de Mariana permite visualizar de forma pedagógica el desfase estructural que arrastra el sistema y dimensionar la presión que ejerce sobre el conjunto de las finanzas públicas.

 

Fuente: La Seguridad Social agota hoy sus ingresos: hasta fin de año, las pensiones se pagan con deuda – Libre Mercado

 

DESDE HOY, EL SISTEMA DE PENSIONES ES INSOSTENIBLE

A partir del 3 de octubre, las cotizaciones se agotan y las nóminas de jubilados dependen íntegramente de transferencias estatales que disparan el déficit

 

España ha agotado ya este año todos los ingresos de la Seguridad Social destinados a pagar las pensiones. Desde este 3 de octubre, cada nómina de jubilados se financia en parte con transferencias del Estado y con nueva deuda. Es lo que el Instituto Juan de Mariana ha denominado el Día de la deuda de la Seguridad Social, una fecha simbólica que marca el momento en el que las cotizaciones de trabajadores y empresas dejan de ser suficientes para cubrir el gasto en pensiones.

 

El cálculo se basa en la estimación anual que elabora este centro de estudios independiente, que cada ejercicio determina en qué momento se consumen los ingresos propios del sistema. En 2025, la fecha se sitúa en el 3 de octubre, lo que refleja que la Seguridad Social tarda apenas nueve meses en agotar sus recursos y que la dependencia de transferencias estatales es cada vez mayor.

 

Esto se traduce en que uno de cada cuatro euros de las pensiones se sufraga hoy con déficit público. Según el Instituto Juan de Mariana, ese 25 % no se financia con las cotizaciones de trabajadores y empresas, sino con transferencias del Estado cubiertas con impuestos y endeudamiento.

 

Las cuentas del sistema reflejan un déficit mucho mayor de lo que el Ejecutivo reconoce. El balance de 2024 cerró con un desfase de 12.200 millones de euros (0,8 % del PIB). Pero si se eliminan las transferencias del Estado que lo maquillan, el agujero real ascendió a 66.206 millones, un 4,17 % del PIB.

 

Además, la deuda acumulada por la Seguridad Social supera ya los 126.000 millones de euros, mientras que su patrimonio neto negativo roza los 100.000 millones. Según el Instituto Juan de Mariana, desde 2005 el Estado ha tenido que inyectar más de 400.000 millones de euros para mantener el pago de las pensiones, el equivalente al PIB de Austria o Noruega.

 

Pese a estas cifras, el Gobierno insiste en que el sistema no corre peligro. «El sistema de pensiones en nuestro país está garantizado, es sostenible», defendió la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, el pasado mes de agosto en un encuentro en Gijón. De hecho, el Ejecutivo destacó que la reforma de José Luis Escrivá había permitido pasar con éxito el primer examen de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) de marzo.

 

La AIReF recordó que cumplir la regla de gasto no significa que no haya que tomar medidas adicionales

Lo cierto es que el análisis del organismo fiscal no fue tan optimista. La AIReF constató que se cumple la llamada regla de gasto en pensiones pactada con Bruselas, que limita el gasto neto al 13,3 % del PIB en promedio hasta 2050. Según sus cálculos, España se queda en el 13,2 %, por lo que no es necesario activar nuevas subidas de cotizaciones. La presidenta de esta institución, Cristina Herrero, fue muy clara en la presentación del informe cuando advirtió que la sostenibilidad del sistema «no ha mejorado respecto a las previsiones publicadas en 2023».

 

El propio informe advierte de que la regla de gasto tiene «limitaciones y debilidades», ofrece una visión «parcial» y es «excesivamente sensible» a revisiones estadísticas del PIB. Y concluye recordando que «cumplir la regla de gasto no significa que no haya que tomar medidas adicionales, sino todo lo contrario». Es decir, un aprobado muy justo.

 

Fedea denunció que la AIReF se había visto «empujada» a conceder el aprobado tras una maniobra del Gobierno

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) también se manifestó al respecto. Su director, Ángel de la Fuente, alertó de que la AIReF se había visto «empujada» a conceder el aprobado después de que el Gobierno publicara un decreto que permite contabilizar como ingresos del sistema transferencias del Estado que en realidad no son tales.

 

«Esto puede desvirtuar la condición de sostenibilidad, porque permite reducir el gasto neto a base de contabilizar nuevos ingresos que realmente no lo son desde el punto de vista de las cuentas públicas», denunció entonces De la Fuente. En su opinión, si se excluyeran esas transferencias, el sistema de pensiones suspendería el examen y sería necesario activar la cláusula automática de ajuste con recortes de gasto o subidas de cotizaciones.

 

El espejismo de la hucha

La llamada «hucha de las pensiones» tampoco ofrece demasiada seguridad. El Fondo de Reserva acumulaba en 2024 unos 9.400 millones de euros, suficientes para apenas 16 días de nómina de jubilados. Sin embargo, su crecimiento no se debe a superávits reales, sino a la recaudación extra del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), un recargo sobre las cotizaciones de trabajadores y empresas.

 

«Si España quiere evitar que las pensiones devoren la mitad de la recaudación fiscal en las próximas décadas», concluye el informe del Juan de Mariana, «será necesario abordar reformas que garanticen el equilibrio intergeneracional, reduzcan la dependencia de transferencias estatales y devuelvan a la Seguridad Social una senda de viabilidad a largo plazo».

 

Fuente: Desde hoy, el sistema de pensiones es insostenible

 

 

LAS PENSIONES SE PAGAN CON DEUDA A PARTIR DE ESTE VIERNES: SÁNCHEZ YA HA GASTADO LAS COTIZACIONES

Por cada 4 euros que se abonan en pensiones, las cotizaciones solo aportan 3

 

Las pensiones en España se pagarán con deuda de la Seguridad Social a partir de este viernes, 3 de octubre, hasta que acabe el año, según los cálculos realizados en el último informe del Instituto Juan de Mariana (IJM). Así, la ministra Elma Saiz ya ha agotado, desde el 1 de enero, todo el dinero proveniente de las cotizaciones, por lo que a partir de hoy todos los pagos serán a costa del endeudamiento.

 

De esta forma, por cada 4 euros que se abonan en pensiones, las cotizaciones solo aportan 3, de modo que el euro restante procede de transferencias del presupuesto financiadas con más deuda.

 

O lo que es lo mismo, los ingresos propios del sistema de la Seguridad Social cubren 276 días del año, mientras que las 89 jornadas restantes se financian a través del déficit. Jornadas que comienzan a partir de este viernes.

 

En ese sentido, el IJM alerta de que «las proyecciones a futuro apuntan a que el gasto en pensiones crecerá con fuerza de aquí a 2050, hasta el punto de absorber casi la mitad de la recaudación fiscal».

 

Eso significa que las transferencias necesarias para mantener el actual nivel de las pensiones pueden llegar a suponer 1 de cada 2 euros recaudados en concepto de impuestos, «amén de la totalidad de todo lo obtenido por cotizaciones sociales».

 

«En ausencia de cambios drásticos, el dilema de los próximos años no será si el gasto en pensiones crece, sino qué otras partidas se verán desplazadas para poder financiarlas», asegura el instituto.

 

Según el informe, en 2024, el déficit total de las Administraciones Públicas fue de 50.187 millones de euros. Si descontamos las transferencias, el déficit contributivo de la Seguridad Social ascendió a 51.300 millones de euros. La cifra es tan relevante que, sin este agujero, el sector público español cerraría 2025 con un ligero superávit.

 

Las pensiones se pagan con deuda

Desde que el sistema de pensiones entró en déficit, se han transferido a la Seguridad Social más de 400.000 millones de euros, cifra similar al Producto Interior Bruto (PIB) de Austria o Noruega, o equivalente a dejar de cobrar el IRPF durante tres años. La suma de los activos netos negativos y la deuda del sistema ya alcanza 530.000 millones.

 

Por otro lado, el coste de subir las pensiones según el Índice de Precios de Consumo (IPC) ha crecido un 75% en solo tres años, aumentando más aún el descuadre presupuestario de la Seguridad Social.

 

El IJM defiende que esto repercute en los trabajadores, que pagan más cotizaciones e impuestos; de hecho, el sueldo medio de los menores de 35 años ya es inferior a la pensión media de los nuevos jubilados.

 

Por otro lado, el estudio asegura que no es cierto que el Fondo de Reserva se esté «rellenando». «En realidad, es un artificio contable que oculta el aumento constante de la deuda de la Seguridad Social, que supera los 126.000 millones de euros», desvela.

 

«Evidentemente, es importante reflexionar sobre el esfuerzo extraordinario que han supuesto esas transferencias masivas del Estado. Esos más de 400.000 millones de euros que han sido transferidos al sistema para cerrar su agujero podrían haberse destinado a otros usos», argumenta el instituto.

 

«Son 400.000 millones que no se han dedicado a bajar impuestos, mejorar las infraestructuras… Tampoco se han consignado a sanidad, educación u otras partidas que son comúnmente referidas como prioritarias por nuestros gobernantes. El coste de oportunidad es, en efecto, inmenso», sentencia.

 

Fuente; Cómo la apnea del sueño casi acaba en tragedia… Una llamada de atención para las personas con trastornos del sueño

 

LA «HUCHA DE LAS PENSIONES» SOLO CUBRE 16 DÍAS DE LA NÓMINA MENSUAL

La recuperación del Fondo de Reserva es solo una «mera ilusión contable»

 

El Instituto Juan de Mariana avisa de que el optimismo del Gobierno con la conocida como «hucha de las pensiones» es solo «maquillaje» porque el «apuntalamiento del Fondo de Reserva a lo largo de los últimos años no responde a superávits reales del sistema, sino solo al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI)». Por eso reclaman al Gobierno que reflexione sobre mantener uno de los mensajes más repetidos en relación con la salud financiera del sistema de pensiones: «La idea de que el sistema actual es sostenible porque la hucha de las pensiones se está llenando de nuevo». Lo dicen porque su crecimiento se basa básicamente en el MEI, que solo es «un recargo adicional sobre las cotizaciones sociales que se aparta de forma automática, aunque la Seguridad Social siga en déficit».

 

Para los analistas del Instituto, el problema se centra en que este crecimiento es «puramente nominal», ya que los cerca de 9.400 millones de euros acumulados a finales de 2024 «apenas cubren 16 días de la nómina de las pensiones». Mientras tanto, recuerdan que la deuda de la Seguridad Social supera ya los 126.000 millones, lo que significa que «los pasivos crecen mucho más rápido que los activos del Fondo de Reserva», y la «aparente» recuperación de la hucha es, por tanto, una «mera ilusión contable que no resuelve el desequilibrio estructural».

 

A ello, el informe suma la dependencia creciente del sistema de las transferencias estatales. En 2024, estas superaron los 41.000 millones, de los cuales una parte importante se clasifica como «gastos impropios» bajo un epígrafe genérico, que «resta transparencia». Aunque no computen como deuda de la Seguridad Social, estas aportaciones se financian con impuestos, emisión de deuda o recortes en otras partidas públicas, lo que supone un «coste de oportunidad muy elevado» para el conjunto de la economía.

 

En consecuencia, el Instituto señala que presentar el incremento del Fondo de Reserva como prueba de sostenibilidad «resulta engañoso porque no refleja una mejora genuina de las cuentas», sino que simplemente es un «mecanismo artificial sustentado en nuevas cargas a trabajadores y en transferencias opacas del Estado. Mientras no se aborden las causas estructurales del déficit, la hucha seguirá siendo un espejismo incapaz de garantizar el futuro del sistema».

 

El Ejecutivo pretende que el Fondo de Reserva alcance los 14.000 millones de euros en 2025 tras el aporte directo del MEI de unos 3.700 millones, «un mínimo colchón para afrontar la jubilación de la generación “baby boom”, que resulta poco más que un espejismo», según apuntaba BBVA Research, ya que apenas cubriría el pago de la nómina de un mes corriente.

 

Fuente: La «hucha de las pensiones» solo cubre 16 días de la nómina mensual

0 0 votes
Article Rating
Suscribirme
Notificarme de
guest
0 Comments
Recientes
Antiguos Más Votado
Inline Feedbacks
View all comments