Los expertos coinciden en que aumentar las cotizaciones y los impuestos incrementa la deuda pública y no resolverá un problema estructural
El debate sobre el futuro de las pensiones continúa candente en España. Estudios sostienen que el modelo basado casi exclusivamente en cotizaciones ya no puede soportar el aumento del gasto y proponen mirar hacia Suecia, donde el sistema combina pensión pública, ahorro individual y mecanismos automáticos de ajuste
Un sistema tensionado
España lleva más de una década intentando apuntalar su sistema de pensiones con reformas progresivas. Entre ellas, el retraso de la edad de jubilación o la introducción del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Sin embargo, los expertos señalan que estas medidas no atacan el problema de fondo. El sistema actual funciona bajo un esquema de reparto: las cotizaciones de los trabajadores activos financian las pensiones de los jubilados.
Un sistema tensionado
España lleva más de una década intentando apuntalar su sistema de pensiones con reformas progresivas. Entre ellas, el retraso de la edad de jubilación o la introducción del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Sin embargo, el informe señala que estas medidas no atacan el problema de fondo. El sistema actual funciona bajo un esquema de reparto: las cotizaciones de los trabajadores activos financian las pensiones de los jubilados.
Cada vez hay más pensionistas, la esperanza de vida es mayor y la natalidad se mantiene en niveles bajos. El resultado es una presión creciente sobre las cuentas públicas.
LOs estudios advierten de que la Seguridad Social depende cada vez más de transferencias del Estado y de deuda para cubrir el desfase entre ingresos y gastos. Es decir, el sistema sigue funcionando, pero se necesita ese apoyo constante para cuadrar números.
El modelo sueco
Frente a este escenario, el informe propone analizar el modelo de Suecia, considerado uno de los más equilibrados de Europa.
Este sistema no elimina la pensión pública, pero introduce una estructura más diversificada. Se apoya en tres pilares fundamentales.
- El primero es una pensión pública vinculada a lo cotizado durante la vida laboral, lo que refuerza la relación entre aportaciones y prestaciones.
- El segundo es una cuenta de ahorro individual. Una parte de las cotizaciones se destina a fondos que se invierten y generan rentabilidad con el tiempo.
- El tercero es una pensión mínima garantizada para quienes no alcanzan un nivel suficiente, asegurando así una red de protección básica.
Según el informe, esta combinación permite repartir mejor los riesgos. No todo depende de la evolución demográfica o del mercado laboral, como ocurre en el modelo español.
Además, introduce mecanismos automáticos de ajuste. Si la economía empeora o aumenta la esperanza de vida, el sistema se adapta sin necesidad de decisiones políticas constantes.
Saber cuánto cobrarás
Uno de los elementos más llamativos del sistema sueco es el conocido como «sobre naranja». Cada año, los trabajadores reciben un informe detallado sobre su futura pensión.
En este documento se incluye cuánto han acumulado, qué pensión pueden esperar y cómo cambiaría si retrasan o adelantan su jubilación.
Este sistema aporta transparencia y permite a los ciudadanos planificar su futuro con mayor claridad.
Los expertos critican que en España muchos trabajadores desconocen cuánto han cotizado realmente o qué pensión recibirán. La propuesta es introducir herramientas similares que acerquen el sistema al ciudadano.
¿Reforma inevitable?
El documento concluye que seguir aumentando cotizaciones, impuestos o deuda no resolverá el problema estructural. A su juicio, es necesario un cambio de modelo.
La propuesta pasa por una transición gradual hacia un sistema mixto. Mantener una pensión pública básica, pero complementarla con cuentas individuales y mayor vinculación entre lo aportado y lo recibido.
El debate, sin embargo, no es sencillo. Reformar las pensiones implica decisiones políticas complejas y un amplio consenso social. Mientras tanto, la pregunta sigue siendo cómo garantizar las pensiones del futuro sin poner en riesgo la estabilidad económica del presente.



El sistema de cuentas nocionales no es un sistema de capitalización como algunos detractores afirman, es un sistema de reparto con un cálculo actuarial mucho más alineado con la contribución de cada uno. En el modelo sueco se siga basando en el reparto (excepto una parte pequeña de capitalización que va aparte). Como se basa en todo lo aportado actualizado a valor real por ejemplo tienen en cuenta lo cotizado de más en carreras largas de cotización, aquí alguien con 45 años cotizados que se jubila con 63 es penalizado mientras que con 37 años se puede cobrar el 100% si uno se jubila a la edad oficial. También los que cotizan muy fuerte de joven no ven sus cotizaciones tiradas a la basura como sucede con el sistema español por exigencia de los sindicatos que se niegan a contar con toda la vida laboral para el cálculo. Tiene sentido fomentar un sistema que permite en sectores poco vigilados infracotizar hasta los 40 años ya que no va a contar? Mucha inmigración no pasará de tener trabajos mal remunerados, parte de la inmigración vienen de culturas con tasas de población activa más baja y cuando consigan trabajar legalmente y cotizar lo harán unos años que les abocarán a una pensión con complementos de mínimos, es decir para su pensión se requerirá esfuerzo adicional por estar infracotizada. La realidad es la que es, tenemos record de empleo en España, las subidas por encima del SMI han elevado las cotizaciones de varios millones… Leer más »