El disfraz estadístico del Gobierno: paro baja en 62.668 personas y la afiliación llega a los 22.105.831

Siempre es una buena noticia que descienda el paro y aumente el empleo, pero, desgraciadamente, no son datos que tengan una gran solidez, pues se ven marcados por:

  • Fuerte estacionalidad de la parte central de Semana Santa.

  • Precariedad en los contratos, con más de la mitad de los mismos o a tiempo parcial o fijos-discontinuos.

  • Con malos registros de paro intermensual, de los peores de un mes de abril.

Así, los datos del mercado laboral son un espejismo estacional propio del adelanto de la Semana Santa, cuya intensidad se dio en los primeros días de abril (del jueves 2 de abril al lunes 6 de abril).

Por otra parte, el dato de afiliación engloba a todos los trabajadores en situación de alta o asimilados, que incluye a los de baja laboral. Nunca ha habido tantas bajas como ahora ni el absentismo ha estado tan disparado, cifras que elevan la afiliación pero que, realmente, no es empleo real, o más bien, se duplica, al ser suplidos por otra persona. No es que se cree un nuevo empleo real por cada baja, sino que se sustituye, con lo que el alza no es tal.

De esa forma, aunque el paro baje en 62.668 personas, al desestacionalizar lo hace sólo en un 17,96% de esa cifra, en 11.256 personas, que muestra el carácter estacional ligado a la contratación por la temporada de Semana Santa. Además, se trata del cuarto peor dato intermensual de paro en un mes de abril en los últimos trece ejercicios.

Adicionalmente, si el paro baja se debe al empuje de Andalucía, que en términos intermensuales lidera la bajada de paro, con 22.393 parados menos.

En términos interanuales, el paro baja en 155.673 personas, que es el quinto peor dato de un mes de abril en términos interanuales de los últimos trece ejercicios.

Y si esos datos no son peores se debe, de nuevo, a la bajada que lidera también en tasa interanual, con 61.858 parados menos en Andalucía, seguida de Valencia, con 16.581 parados menos, con Madrid en tercera posición, con 12.856 parados menos.

Además, aunque los contratos suben un 10,31% en tasa interanual, suben los contratos indefinidos con menor fuerza, un 7,02%, y, además, dentro de estos últimos, los de tiempo completo lo hacen la mitad que los de tiempo parcial, que son los que más crecen de entre los indefinidos, que muestra la peor calidad y peor estabilidad en el empleo.

Además, más de la mitad (un 57,86%) de los contratos indefinidos del mes son o a tiempo parcial o fijos-discontinuos, lo que muestra una mayor precariedad.

De hecho, España sigue liderando, tristemente, el desempleo en la UE -junto con Finlandia, con un 10,3% de paro en el caso español, casi el doble que la media de la eurozona- y es la economía con mayor tasa de paro juvenil, con un 24,3%, tras Suecia.

Por su parte, aunque el desempleo entre los jóvenes baja en 19.284 personas, pero no mejora el ya de por sí mal dato de desempleo juvenil, en el que, lamentablemente, sigue siendo el segundo más elevado de la UE.

El paro, baja en el sector servicios (-46.156); industria (-3.680); construcción (-3.603); y agricultura (-2.272);. El grupo «sin empleo anterior» disminuye en 6.957 personas. Disminuye el desempleo femenino en 34.146 personas y el masculino baja en 28.522 personas.

Afiliación

Por otra parte, la afiliación intermensual aumenta en 223.685 afiliados, pero impulsada por Baleares (+65.242) y Andalucía, con 43.312 afiliados más

Ahora bien, se debe a la estacionalidad, porque al desestacionalizar el dato, se queda en un aumento de afiliados de 41.753, sólo 18,67% de los afiliados creados.

En cuanto a la afiliación interanual, es el cuarto peor peor dato de un mes de abril de los últimos diez años. Y si ese dato interanual no es peor se debe al impulso que el empleo tiene en Madrid (+115.862 afiliados) y Andalucía (+80.480).

Además, de esos afiliados interanuales creados en el conjunto nacional, 86.962 son nuevos empleos públicos, no creados por la actividad económica productiva del mercado, con lo que cada vez la creación de empleo va dependiendo más del empleo público.

Además, el último día de mes se perdieron 171.089 afiliados en abril, 36.593 empleos más perdidos el último día de abril de los que se perdieron el último día de marzo.

Desde febrero de 2020 hay 30.808 empresas menos.

  • Sigue habiendo 13.083 trabajadores en ERTE, algo más de 2.000 adicionales a los de marzo.
  • Dato final de paro registrado: 2.357.044 parados.
  • Dato final de afiliación a la Seguridad Social: 22.105.831.

Por tanto, no son buenos datos. Son datos estacionales que recogen la parte principal de la campaña de Semana Santa. De hecho, el descenso del paro y el aumento de afiliación, al desestacionalizar, se quedan en un 17,97% y un 18,68% de los datos sin desestacionalizar, respectivamente, que muestra que el dato es un espejismo estacional.

El paro, tanto en tasa intermensual como interanual, es uno de los peores registros de los últimos trece ejercicios en un mes de abril, pese a la estacionalidad de la Semana Santa.

Los contratos indefinidos a tiempo completo crecen menos que los que son a tiempo parcial. Más de la mitad de los contratos indefinidos son a tiempo parcial o fijos-discontinuos, que da muestra de una menor calidad en el empleo. El paro juvenil apenas varía y sigue siendo el mayor de la UE.

La afiliación interanual es la cuarta peor de un mes de abril de los últimos diez ejercicios. El último día de mes se pierden más de 170.000 afiliados.

España sigue liderando, tristemente, el desempleo en la UE -junto con Finlandia, con un 10,3% de paro en el caso español, casi el doble que la media de la eurozona- y es la economía con mayor tasa de paro juvenil tras Suecia, con un 24,3%.

El empleo público cada vez más impulsa el aumento de afiliación, en detrimento de la economía productiva, empleo que no es fruto de un crecimiento sostenible, sino sostenido.

La economía española necesita una flexibilización del mercado de trabajo, no poner trabas que dificulten la contratación, como la pretendida reducción de jornada, que sólo puede provocar el cierre de empresas por no soportar el aumento de costes, o el aumento intenso del salario mínimo, del que las empresas ya han alertado que provocará el cierre de muchas de ellas. Necesita eso, rigor y seriedad, no cambios en los criterios, ni estadísticos ni de publicación

Fuente:Así disfraza la Semana Santa los datos del paro de abril – José María Rotellar – Libre Mercado

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