La productividad en España por hora trabajada es ya un 25% inferior a la de la zona euro

El Observatorio del Consejo General de Economistas eleva las previsiones del PIB, pero advierte de otros nubarrones

El Consejo General de Economistas (CGE) eleva este lunes tres décimas, hasta el 2,2%, su previsión de crecimiento de la economía española para 2024 y al 2% para 2025. Así lo recoge el informe del Observatorio Financiero y Claves Económicas correspondiente al primer cuatrimestre de 2024, elaborado por la Comisión Financiera y el Servicio de Estudios de dicho Consejo General. En su presentación participaron este lunes el presidente de la Comisión Financiera del CGE, Antonio Pedraza, los coordinadores del Observatorio Financiero, Montserrat Casanovas y Salustiano Velo, y el director del Servicio de Estudios del CGE, Salvador Marín.

En este informe  todos los participantes coinciden de forma unánime en la estabilización del crecimiento económico de España para este año, pero también observan ciertas debilidades. Por ejemplo, la reducción de las inversiones de bienes de equipo, la inalcanzable convergencia con la renta per cápita de los países de nuestro entorno, la duda sobre si el crecimiento de nuestro empleo es público o privado, la falta de un plan de consolidación fiscal o la débil situación de la productividad en España por hora trabajada.

En este sentido, el presidente de la Comisión Financiera del CGE, Antonio Pedraza, reconoce la inercia del crecimiento del PIB del cuarto trimestre de 2023 y del primero de 2024, apoyado en el fuerte impulso del turismo, que rompe su problema de acusada estacionalidad. Asimismo, señala que, en este comienzo del año, la aportación del sector exportador al crecimiento se ha debilitado, compensándose su saldo por la bajada de las importaciones.

Deflactar en España

Desde el punto de vista macroeconómico, el presidente de la Comisión Financiera del CGE profundizó en la elevada recaudación vía impuestos –un 7,4 % de incremento en lo que va de año–, en la contención de los salarios y en la inflación. En su opinión, ello «sigue demandando una necesaria deflactación de las tarifas de los impuestos que afectan a las personas físicas, así como un reenfoque de los indirectos, con recaudaciones elevadas por las subidas de los inputs que gravan, lo que provoca un mal endémico para nuestra renta per cápita que no logra converger con la europea, lo que obliga a una reflexión seria sobre ello».

Por su parte, el presidente del Consejo General de Economistas de España (CGE), Valentín Pich, admitió que «los datos indican que este cuatrimestre da señales positivas, tanto en España –que venía de un cierre del 2023 con crecimiento– como también en el resto de las grandes economías que, en estos casos, se encontraban en recesión o al borde de ella». Asimismo, pidió «reflexionar sobre si es este un crecimiento robusto que descansa sobre políticas de largo plazo o está basado fundamentalmente en el excepcional impulso del turismo y en factores coyunturales como el notable crecimiento de la población y los estímulos de fondos públicos temporales».

En ese sentido, Pich recalca cómo la inversión en bienes de equipo –uno de los componentes más importante de crecimiento a futuro de cualquier economía– no consigue mejorar su posición, y en el primer trimestre de 2024 se ha vuelto a desacelerar hasta el 1,6% interanual». «Quizás -dijo en la presentación del observatorio-, «debería preocuparnos la trayectoria de este componente, que sigue estando por debajo de los niveles previos a la pandemia y -añadió-, también deberíamos preguntarnos qué parte del crecimiento del empleo es público y cuál es privado, así como cuál va a ser el plan de consolidación fiscal de España».

El mercado energético y las materias primas

Para el director del Servicio de Estudios del CGE, Salvador Marín, «en este cuatrimestre los índices adelantados apuntan a una cierta estabilización del crecimiento del año 2024″. Es decir, «se podría alcanzar la cifra estimada del crecimiento del PIB a cierre del año».

No obstante, Marín también indicó que «si nos adentramos en los detalles, la productividad sigue, cuatrimestre por cuatrimestre, sin una mejora que nos permita situarla como una palanca potente del largo plazo, ya que los fletes han vuelto a tensionarse reflejándose a través del Baltic Dry Index, y el mercado energético y el índice de materias primas también nos adelantan ciertas tensiones que nos hacen pensar que, de consolidarse estos datos, en 2025 el crecimiento será menor que el del previsto para el cierre del 2024».

La evolución de la Bolsa

Finalmente, en cuanto a la Bolsa y los tipos de interés, Montserrat Casanovas defendió este lunes que «la evolución de los mercados bursátiles internacionales ha sido muy positiva en los cinco primeros meses del año 2024, con revalorizaciones de doble dígito en la mayoría de los índices de las principales bolsas mundiales». Un buen comportamiento -apuntó la coordinadora del Observatorio, que «se ha debido básicamente a los buenos resultados empresariales y a las expectativas de bajadas de los tipos de interés de los Bancos Centrales».

En relación con los tipos de interés, Casanovas indicó que «el Banco Central Europeo ha aprobado el pasado 6 de junio su primera rebaja de su tipo de interés en 25 puntos básicos y -añadió-, esta es la primera rebaja que se produce desde 2016, si bien las expectativas de nuevas bajadas se dilatan en el tiempo por las previsiones inflacionistas de la zona euro, alejadas del 2%». En este sentido -aventuró Casanovas-, el efecto inmediato para las personas que han contraído hipotecas a tipo de interés variable será el abaratamiento del principal tipo de interés de referencia, el euríbor a 12 meses, que se ha situado en el 3,684%. Además -explicó-, «el mercado de renta fija, muy sensible a la evolución del tipo de interés, ha experimentado un aumento de la rentabilidad del Bono Español a 10 años al 3,39% y el del Bund Alemán al 2,62 %».

Subida del coste por hora trabajada

Este lunes, el Instituto Nacional de Estadística (INE), publicaba los datos provisionales del Índice de Coste Laboral Armonizado (ICLA), según los cuales, el coste por hora trabajada se ha disparado un 7,5% en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2023, registrando así su mayor alza interanual desde la llegada de la covid, en el segundo trimestre de 2020.

Con el repunte del periodo enero-marzo, que amplía en 1,5 puntos el experimentado en el trimestre anterior, el coste laboral encadena 11 trimestres de alzas interanuales.

El del primer trimestre de 2024 ha sido el avance interanual más pronunciado desde que irrumpió la pandemia, concretamente desde el segundo trimestre de 2020, cuando subió un 8,1% interanual.

Fuente: The Objetive La productividad en España por hora trabajada es ya un 25% inferior a la de la zona euro (theobjective.com)

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