ANTECEDENTES
- CRIMEA
Rusia podía haber hecho en el Donbas la misma estrategia que en Crimea en 2014 cuando las Fuerzas Armadas de Rusia se desplegaron en Crimea, con el objetivo, según el Kremlin, de garantizar la integridad de los ucranianos prorrusos habitantes de Crimea y las bases rusas estacionadas allí. Hizo lo que quería y Europa permaneció callada salvo las declaraciones de rigor cara a la galería.
Previamente, las autoridades de Crimea —de ideología prorrusa— habían solicitado la asistencia del gobierno de Moscú después de que el gobierno ucraniano autoproclamado de Kiev tras el Euromaidán (2013) que derrocó al presidente Víktor Yanukóvich (líder de una formación política prorrusa), planteó una legislación coercitiva sobre el uso del idioma ruso en toda Ucrania
La Declaración de Independencia de la República Autónoma de Crimea fue una resolución conjunta aprobada por el Parlamento de Crimea donde se expresó su intención de autodeclararse independiente después de un referéndum que se celebró el 16 de marzo, y que preveía la incorporación a Rusia como un sujeto federal. La Constitución de la República de Crimea fue aprobada el 11 de abril de 2014 y dice que la República de Crimea es un Estado democrático y de derecho dentro de la Federación de Rusia y además, establece que la República de Crimea es una parte «inseparable» del territorio de Rusia.
2014-2022. DONBAS
La guerra del Donbás (zona industrial fronteriza con Rusia y de idioma y población de origen ruso mayoritariamente) es un conflicto armado que se desarrolla en Ucrania oriental desde el 6 de abril de 2014 (coincidiendo con la “cuestión” de Crimea) entre el gobierno nacional de Ucrania y las fuerzas separatistas rusas del Donbás. Como parte de la interminable guerra ruso-ucraniana, este conflicto ha pasado por diferentes etapas, la más reciente de las cuales evoluciona en el contexto de la ofensiva de Ucrania oriental dentro de la invasión rusa de febrero de 2022
El origen directo del conflicto se remonta al inicio de las protestas del Euromaidán en noviembre de 2013, y desde el inicio del conflicto la Unión Europea ha apoyado al gobierno de Ucrania, alegando que Rusia es el único responsable de las tensiones separatistas, pero por su parte, el Gobierno de Rusia ha condenado reiteradas veces las acciones del gobierno ucraniano, refiriéndose a sus integrantes como «criminales» y calificando los sucesos en Ucrania de genocidio. Su economía está dominada por la industria pesada, como la minería del carbón y la metalurgia y antes del comienzo de la guerra en la región, en abril de 2014, en el Dombas se producía alrededor del 30 % de las exportaciones de Ucrania.
El 10 de mayo de 2014 un referéndum sobre el estatus político de Lugansk se decidió la proclamación de la «independencia estatal» de esta región y ese mismo día, la autoproclamada República Popular de Donetsk también celebró un referéndum sobre su autonomía.
El 2 de noviembre de 2014, se celebraron elecciones generales en las Repúblicas Populares de Donetsk y de Lugansk , en ese momento confederadas en la Nueva Rusia. Las elecciones, las primeras de su tipo desde el establecimiento de ambas repúblicas, se llevaron a cabo para elegir a sus órganos ejecutivos y parlamentos generando controversia en la comunidad internacional. y la Unión Europea no reconoció la legitimidad de estas elecciones, mientras que Rusia declaró su intención de reconocerlas.

2022 INVASIÓN RUSA DE UCRANIA
La invasión rusa de Ucrania es un episodio bélico en curso a gran escala que empezó el 24 de febrero de 2022 y forma parte de la guerra ruso-ucraniana comenzada en 2014. Es el mayor ataque militar convencional en suelo europeo desde las guerras yugoslavas.
Muchos expertos consideran que la ofensiva a Kiev y los ataques a Odessa son maniobras militares de distracción, pero que políticamente tenían por objetivo que la Unión Europea se decantase pública y oficialmente por la postura del Gobierno de Ucrania, alegando motivos democráticos y de equilibrio mundial (¿cómo en Afganistán?) a sabiendas que ese posicionamiento europeo conllevaría a que la Unión Europea tomara medidas de castigo a las empresas rusas para “no financiar” su guerra en Ucrania. De esta forma Rusia tendría excusas para plantear la VERDADERA GUERRA CONTRA EUROPA amenazando con el suministro del gas ruso, fundamentalmente a centro Europa
ESE HA SIDO EN REALIDAD EL OBJETIVO POLÍTICO ÚLTIMO de Rusia en el incremento armado del conflicto pues daba por descontado que el problema energético se plasmaría, en primer lugar, en una inflación insoportable (por el aumento de costo de la energía) para los ciudadanos europeos con un otoño caliente de protestas generalizadas por la pérdida de su poder adquisitivo y su insoportable empobrecimiento. Posteriormente, tras el “cierre” definitivo del gas, implicaría una pérdida del PIB entre el 6% (Hungría, Eslovaquia y República Checa, de un 3% (Austria, Alemania e Italia) y del 1% en el caso de España, Francia y Portugal, lo que daría lugar a una recesión y decadencia económica de toda Europa ya que, mientras tanto, Rusia se aseguraría la exportación (y los ingresos económicos correspondientes), suministrando su gas a China e India cuyas importaciones han aumentado ya entre enero y junio de 2022 un 63,4%, hasta 7.500 millones de metros cúbicos y, aunque sea a un precio de saldo, es suficiente para financiar la guerra de Ucrania.
Lo cierto es que Rusia es consciente de que el denominado “mundo occidental” democrático es un gigante con pies de barro pues está en manos de personajillos impresentables sin el nivel de líderes que se les podía presuponer: el desmelenado mental Boris Johnson ya “despedido”, el difuminado Emmanuel Macron, la gerontocracia extrema de Joe Biden, la enamoradiza Ursula von der Leyen, el retrógrado Olaf Scholz, el multitarea Mario Draghi en la cuerda floja, …, y el resiliente pero moribundo Pedro Sánchez

Parece que ya no podemos confiar ni siquiera en la máxima clásica
CARPE DIEM, QUAM MINIMUM CREDULA POSTERO
(disfruta del momento, confía mínimamente en el futuro)
Lo cierto es que se avecinan tiempos tumultuosos en todo el occidente y, para más INRI, nos coge a todos con “el paso cambiado” políticamente y sin figuras a la altura de los acontecimientos
¡¡¡ QUE LOS DIOSES NOS PILLEN CONFESADOS ¡!!




