¡¡¡ LA ESPAÑA DE PEDRO SÁNCHEZ VA COMO UNA MOTO !!!

ESPAÑA CON LA MISMA BRECHA DE PIB PER CÁPITA CON LA UE QUE HABÍA CON FRANCO

 

También existe una brecha entre el crecimiento del número de ocupados y la variación del PIB

 

España apenas ha sido capaz de reducir o de estrechar el diferencial de vida que nos separa de nuestros socios europeos. Al menos así queda reflejado en los datos que el Banco de España y Eurostat manejan, datos que han sido escrudiñados también en el último informe de la consultora Freemarket, titulado: «No es esto, no es esto… España va camino de perder el tren de la prosperidad».

 

En este estudio, el economista Lorenzo Bernaldo de Quirós, presidente y socio de la consultora Freemarket Corporative Intelligence, especializada en estrategia y operaciones, analiza la coyuntura económica del momento, no sin antes detenerse en el comportamiento de nuestra economía durante las últimas décadas, observando fundamentalmente el comportamiento del PIB per cápita, variable macroeconómica utilizada para comparar el nivel de vida de los Estados más ricos de la UE-Eurozona.

 

Y esta comprobación -subraya Bernaldo de Quirós a este diario-, «arroja unos resultados desoladores, ya que, en medio siglo, España no ha sido capaz de estrechar el diferencial de nivel de vida que le separa de sus socios europeos». Y esto -añade- «sólo puede calificarse de fracaso, ya que los Estados que se integran en un área económica y comercial con un PIB per cápita superior al suyo tienden, ceteris paribus, a converger hacia el promedio». Lo cierto es que , a día de hoy -señala-, la brecha entre el PIB per cápita español y el de la media de la UE es similar al existente en 1975», con Francisco Franco todavía en el poder.

 

Esa situación está estrechamente ligada a la incapacidad de elevar la tasa de empleo de la economía española, a la consolidación de un desempleo muy alto y a una productividad con encefalograma plano. Todas esas variables han mantenido un tono muy mediocre a lo largo de las últimas décadas.

 

Ingeniería estadística

Con la ‘contrarreforma’ laboral se han eliminados los elementos flexibilizadores del mercado de trabajo introducidos por la reforma del anterior Gobierno. Además, se ha realizado un ejercicio de ingeniería estadística cuyo resultado es el falseamiento de los datos reales de desempleo. A través de la modalidad contractual de los fijos discontinuos se considera a los trabajadores acogidos a ella como empleados indefinidos tanto si están trabajando como si no. Además, en los periodos de paro muchos reciben prestación, aunque no computen como parados.

 

En este gráfico se observa el crecimiento de la ocupación tras la ‘contrarreforma’ laboral del 28 de diciembre de 2021. Sin embargo, se ve también una evolución extrañamente irregular en la serie, por ejemplo, en los datos del tercer y del cuarto trimestre de 2022. Parece evidente que el motivo de esa anomalía es la desaparición de las cifras de paro de los fijo discontinuos que están desempleados y su incorporación al número de los ocupados. Esta ingeniería estadística deja a la EPA sin la información precisa para saber lo que está pasando de verdad en el mercado laboral.

 

Ante esta brecha, Bernaldo de Quirós se pregunta: «¿Qué es lo que puede ocasionar que, con una variación del número de ocupados de más del 15%, la variación del PIB sea apenas del 8%?». En su opinión, la respuesta es sencilla y no es otra -subraya-que la productividad, clave en este comportamiento, ya que, y según los datos de la EPA y de la Contabilidad Nacional del Trimestre, «en España se está creando más empleo productivo. Se está repartiendo el existente para producir la misma cantidad de output, pero con un mayor número de trabajadores teóricamente ocupados». Y esto significa -concreta-, «que la combinación de una política de reparto del trabajo, con el deterioro de las estadísticas laborales y con la baja productividad del factor trabajo, explican que el aumento de la ocupación no haya tenido el impacto esperable sobre el crecimiento del PIB».

 

En este sentido -señala el  el crecimiento experimentado por los costes laborales unitarios post pandemia resulta exponencial y superior a su ritmo de incremento en la media UE-Eurozona. Y esta dinámica -augura-, que va a persistir e incluso acentuarse con la aplicación de las medidas pactadas entre PSOE y Sumar, «es una rémora para la competitividad de las empresas y, por tanto, para la creación de puestos de trabajo y para la disminución del paro».

 

Falta de políticas económicas

Así pues, concluye el estudio, «la situación descrita no es producto de ningún mal endémico ni tiene nada que ver, como suele sostenerse, con las singularidades del modelo productivo existente en España, sino con la falta de continuidad o de puesta en marcha de las políticas económicas que hacen posible modificar aquel y converger con los estados de alta renta». Todos los procesos de consolidación presupuestaria y de reformas estructurales emprendidos por unos gobiernos se han visto paralizados o revertidos por sus sucesores -sostiene- «y nunca se han mantenido ni mucho menos se ha profundizado en ellos». Por tanto, determina, «la convergencia de los niveles de renta de una economía con los disfrutados por otras con un mayor desarrollo requiere consistencia temporal; esto es, la permanencia de una estrategia orientada a ese fin. Esto no ha ocurrido en España desde la instauración de la democracia».

 

 

LOS ESPAÑOLES QUE NO LLEGAN FIN DE MES: MÁS DE MEDIO MILLÓN SIMULTANEAN DOS EMPLEOS A LA VEZ

 

El incremento del coste de la vida ha aumentado el número de ocupados que se ven obligados a tener un segundo trabajo: son 32.000 más que el año pasado y 91.000 más que en 2019

 

En España, de acuerdo con la última EPA, trabajaban a cierre del mes de septiembre pasado 21.265.900 personas:18,11 millones son asalariados y otros 3,14 millones, trabajadores por cuenta propia. Casi 15 millones de asalariados disfrutan de un contrato indefinido y 3,126 millones se tienen que conformar con un contrato temporal. Alrededor de 18,6 millones tienen jornada a tiempo completo y 2,67 millones, a tiempo parcial.

 

Son algunas de las segmentaciones que hace el INE para comprender con más detalle la situación del mercado laboral español. Más de las tres cuartas partes de la población ocupada desarrolla su actividad en el sector servicios, concretamente, el 76,9%; otro 13,3% trabaja en la industria; el 6,5%, en la construcción y el restante 3,3%, en la agricultura.

 

Rebuscando entre los números se alcanza a comprobar que hay 533.300 ocupados que además de su empleo principal tiene un segundo empleo secundario. Las razones son muy variadas: los hay que tienen la necesidad económica de un segundo trabajo y otros porque no han podido conseguir un trabajo a jornada completa o tienen un contrato temporal o son fijos discontinuos y tienen tiempo para conseguir unos ingresos extraordinarios…

 

De acuerdo con un informe de Infojobs, uno de cada seis trabajadores españoles ha estado pluriempleado en algún momento a lo largo del último año. El perfil más usual de los trabajadores que tienen un empleo secundario es el de un joven con edad comprendida entre los 16 y los 34 años, con trabajo precario y salario por debajo de los 1.000 euros mensuales. A medida que avanza la edad la tendencia a pluriemplearse se reduce exponencialmente.

 

Los 533.300 trabajadores que figuran en las estadísticas del INE bajo el epígrafe “ocupados con empleo secundario” son la cifra más alta de los últimos años en un tercer trimestre. A finales de junio se llegaron a registrar 588.300 como consecuencia de la llegada de la temporada alta del turismo. Algo más de la mitad, concretamente el 52% de estas personas son mujeres y el 48% restante, algo más de 255.000, hombres. Ni siquiera en los años 2012 y 2013, en plena crisis de la deuda soberana y con caídas del Producto Interior Bruto del 1,4 y del 3%, respectivamente, se alcanzaron cifras parecidas. En 2013, por ejemplo, compaginaron dos trabajos un total de 374.500 personas en el tercer trimestre. Son 158.800 personas menos, un 29,7%, en una economía con muchísimos más problemas económicos que los actuales.

 

Aumento de la precariedad

Con los datos del INE en la mano, se puede asegurar que el número de ocupados con dos empleos ha aumentado en el último año (siempre comparando las cifras del tercer trimestre) en 31.900 personas, un 6,36%. Si la comparación se realiza con el año 2019, el último que no estuvo afectado por circunstancias extraordinarias, el aumento del “pluriempleo” es de 90.900 personas, lo que se traduce en un incremento porcentual del 20,5%. Ni siquiera en 2007, cuando nada hacia presagiar el estallido de la crisis financiera internacional, se le acerca el dato. Entonces hubo 517.800 trabajadores con un empleo secundario.

 

España, no hay que olvidarlo, es una economía de servicios que suponen más de las dos terceras partes del PIB a precios de mercado y absorbe tres de cada cuatro empleos que se crean. De los 533.300 trabajadores con empleo principal y empleo secundario, 464.500, el 87% del total, desarrollan su actividad en el sector servicios; otros 34.900, el 6,5%, en el sector industrial; 17.800, el 3,3%, en la agricultura, y 16.100, en la construcción. En lo que se refiere al empleo secundario, el sector servicios copa también el primer lugar. Nueve de cada diez empleos secundarios se dan en este sector, en el que se incluye la hostelería y el comercio al por menor, dos de los trabajos más demandados. En segundo lugar se encuentra la agricultura, por delante de la industria y la construcción.

 

Fuentes:

The Objetive España cierra el año con la misma brecha de PIB per cápita con la UE que había con Franco (theobjective.com)

Vozpopuli  Los españoles que no llegan fin de mes: más de medio millón simultanean dos empleos a la vez (vozpopuli.com)

Deja un comentario