Los ERTEs de rebote.
De momento los ERTEs solo estarán vigentes hasta el 30 de septiembre y las empresas ya han empezado mientras tanto a acogerse a los ‘ERTE de rebrote’ ante el aumento de contagios.
Los ERTE de rebrote se encuentran regulados en la disposición adicional 1.2 del Real Decreto-ley 24/2020, 26 de junio, que establece una serie de exenciones en la cuota de la Seguridad Social de los trabajadores afectados. En aquel momento el país salía del estado de alarma. En concreto, si se trata de una pyme de menos de 50 trabajadores la exención se eleva al 80% para aquellos que sean incluidos en el ‘ERTE de rebrote’ y del 60% para los trabajadores que sigan activos. Para las empresas con más de 50 empleados, las exenciones son del 60% para los que estén inactivos y del 40% para los activos o no incluidos en el ERTE. Curiosamente estas ayudas son más generosas porque con la prórroga a septiembre de los ERTE de fuerza mayor las ayudas se han reducido.
Este tipo de ERTE se tramita por el procedimiento de fuerza mayor ordinario, se solicita a la autoridad laboral y ésta pide informe a la inspección de trabajo en cinco días”. Se puede acoger una empresa que no estuviera en ERTE aún o una que se haya recuperado y que tuviera que cerrar de nuevo ante este escenario. El único requisito que se plantea es que hay que suspender la actividad por nuevas medidas de contención que la empresa debe instalar. Pero hay que insistir que su vigencia es el 30 de septiembre”.
El ERTE es una medida de mantenimiento del empleo, pero no a costa de cualquier precio, pues traslada a las arcas públicas el mantenimiento de trabajadores que no está claro que no puedan trabajar. La exención de materia de cotizaciones es más generosa, sin embargo, las empresas deben conocer todos los riesgos colaterales que tiene un ERTE, por ejemplo desde marzo todavía hay empresas en ERTE, con el compromiso de mantener ese empleo a cambio de esas ayudas públicas”.
En la actualidad hay Comunidades autónomas, como la valenciana, que han publicado una instrucción que respalda la concesión de ERTE de rebrote a aquellas empresas que se vean afectadas por medidas autonómicas que frenen el negocio.
La prórroga de los ERTEs
A las puertas del inicio de la negociación para una cuarta prórroga de los ERTEs, está claro que si esta prórroga se limita sectorialmente se puede acelerar la pérdida de empleo prevista para los próximos meses de otoño. Por ello se ha reivindicado que la cuarta prórroga de los ERTEs de la covid no se ciña a sectores concretos de la economía, una posibilidad que pondera abiertamente el Gobierno, tal como manifestó recientemente el ministro José Luís Escrivá.
La mesa de diálogo social que encauzará esa renovación de los ERTEs de la covid se reunirá el próximo 4 de septiembre. El objetivo mínimo de las partes es que se puedan prorrogar los ERTE como mínimo hasta diciembre de este año 2020.
Por otra parte los sindicatos insisten en que no aceptarán que esta prestación, dado su carácter excepcional, baje desde el 70% de la base reguladora al 50% por el hecho de que un trabajador lleve seis meses en un ERTE, como es preceptivo con la actual regulación de la prestación contributiva de desempleo “normal”.
Alemania extiende sus ERTEs hasta 2022
Con esta medida, el país germano pretende evitar despidos por la crisis. La cúpula de la colación de Gobierno alemana entre conservadores y socialdemócratas acordó ayer 25 de agosto, ampliar de 12 a 24 meses, hasta diciembre de 2021, la opción de las empresas de acogerse al régimen de jornada reducida subvencionada para evitar despidos.
La posibilidad de ampliar el régimen de «Kurzarbeit», por el cual el Estado asume temporalmente entre el 60% hasta el 87% del salario que deja de percibir el trabajador por la reducción de jornada como consecuencia del impacto de la pandemia, está abierta a empresas que hayan introducido esta modalidad hasta el 31 de diciembre de este año. Opinan que la «Kurzarbeit» ayuda a la economía a rodar antes de que pueda arrancar de nuevo pues si el coronavirus entra en la siguiente ronda, el Gobierno también.
Según un estudio del pasado día 6 el número de empleados acogidos en Alemania a la modalidad de «Kurzarbeit», volvió a bajar en julio hasta los 5,6 millones personas, frente a los 6,7 millones de junio y los 7,3 millones en mayo.

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