El informe de Fedea, Evolución del gasto público por funciones en España y en la UE (2015-2021), que analiza la evolución de distintas partidas que componen este pilar social, como las pensiones, la sanidad y la educación, entre otras, entre 2015 y 2021, señala que España ha reforzado la inversión en su estado del bienestar y su gasto público se acerca a la media de la Unión Europea.

Entre las materias del llamado estado del bienestar, destaca el alza de la inversión pública en pensiones, con el mayor aumento de los países de la UE en estos años, hasta situarse ligeramente por encima de la media europea en 2021: 13,2 puntos del PIB en España y 12,3 puntos del PIB de media en la UE.
También sobresale el mayor gasto público en educación, con el segundo mayor incremento entre los 27 países europeos, que ha permitido que España se sitúe muy cerca de la convergencia con la media de la UE (4,6% vs. 4,8%). También destaca el empuje del gasto público en sanidad (+1,1 puntos del PIB) y en el “resto de protección social”, que engloba la inversión pública contra la pobreza, de apoyo a la familia y la vivienda, entre otras. Esta última ha crecido en España el doble que en la UE en este periodo (+1,1 puntos y +0,5 puntos, respectivamente), pero aun así se mantiene todavía bastante por debajo de los niveles medios europeos.
En este ámbito (pobreza, familia, vivienda) es donde la brecha España-UE se mantiene todavía más abierta, con una inversión del 4,7% del PIB en 2021 mientras que la media europea alcanza el 6,5%. Por último, España sobresale en Europa en todo el periodo por su elevada inversión en protección por desempleo, debido a sus niveles de paro, con la tasa más alta de la UE.
En conjunto, el gasto público relacionado con el estado de bienestar –pensiones, sanidad, educación, desempleo y resto de protección social– supone el 65% del total (siendo el dedicado a pensiones el 25%). Este porcentaje es común tanto para España como para la media de la UE y se mantiene prácticamente sin cambios entre 2015 y 2021.
La reducción de la brecha de gasto público se debe, en una parte, a un “peor comportamiento del PIB” en España en 2021, con una recuperación económica de la pandemia más lenta pero también por un mayor aumento del gasto. Así tenemos que entre 2021 y 2019, el gasto público de España creció en 8,3 puntos de PIB, pero esta cantidad se desglosa entre 6,9 puntos de aumento del gasto considerando el PIB constante y 1,4 puntos del efecto de PIB. En el caso de la UE, el aumento del gasto público es de 4,9 puntos del PIB, que se divide en 6,5 puntos de PIB de aumento del gasto y -1,6 puntos de efecto PIB.
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