El Banco de España apunta a un aumento de la rotación en el empleo indefinido en el último año
Se multiplican por quince los españoles que firman más de un contrato fijo en el mismo mes
En 2022, creció en más de un 600% los ceses de contratos indefinidos durante el periodo de prueba
Una de las consecuencias de la avalancha de firmas de contratos indefinidos con la introducción de la reforma laboral es que los empleadores están buscando fórmulas para poder modular el tamaño de sus plantillas y adaptarlas a los periodos estacionales en función de la mayor o menor necesidad de mano de obra. Ahí están los fuertes repuntes de los ceses de contratos fijos durante el periodo de pruebas, que se han incrementado en más de un 600% en 2022 pasando de los 75.000 despidos en 2021 al más de medio millón que se registró en 2022.
Además, la duración media del contrato fijo en sus diferentes versiones se ha desplomado a mínimos de los últimos tres lustros, indicativo de un incremento de los niveles de rotación en el empleo fijo que ya se parecen a los históricos volúmenes de fluctuación de contratos temporales en los años posteriores a la reforma laboral del PP de 2012 y que han sido derogado en buena medida por la ley aprobada por el Gobierno ahora hace año y medio. Según un reciente estudio de Adecco, la media de todos los contratos, incluidos temporales e indefinidos, se sitúa en los 51 días en el primer trimestre del año. Es la duración más baja desde 2006.
El contrato fijo que acaba en paro
Recientemente, el Banco de España revelaba un dato llamativo: en el último año se ha duplicado el volumen de contratos fijos que se destruyen y acaban en el paro. En un principio, el dato podría tener como única explicación que se firman más contratos indefinidos que antes de la pandemia y por ello son más los que al destruirse acaban en las listas del SEPE. El supervisor señala en su Informe Anual en la sección en la que da cuenta de un primer balance de la reforma laboral que se necesita tiempo para que los efectos de la nueva reforma se reflejen plenamente en las distintas variables económicas y distinguir impactos causales y estructurales.
Sin embargo, en un primer sondeo el Banco de España se observan indicios de aumento de rotación laboral sobre todo en quienes acceden al empleo con un contrato fijo y las tasas de baja por tipo de contrato registradas en nuestro país durante el pasado año, que se redujeron en 2022 al 0,56% desde el 0,66% de media registrado en periodo de 2015 a 2019. Estas tasas se definen como «el cociente entre las bajas mensuales por tipo de contrato y el ‘stock’ de afiliados en cada mes para cada tipo de contrato». Así, como las bajas se publican en términos de medias diarias, las tasas se pueden interpretar como el porcentaje diario de afiliados que pierde su empleo (o pasa a la inactividad) en función de su tipo de contrato.
Aquí, la observación más relevante aparece al desglosar las tasas de baja. Concretamente, el contrato indefinido que se destruye y pasa directamente al desempleo se ha duplicado en el periodo observado (2022 respecto a la media de 2015 a 2019) pasando del 0,14% al 0,26%. Al mismo tiempo se ha reducido del 1,82% al 1,77% los casos de temporales que concurren en este circunstancia. Tal y como señala a este medio el economista Javier Santacruz, estos porcentajes indican una elevada rotación de contratos cuando se sitúan en tasas de entre el 1,5% y 2%.
«Aunque los datos más agregados apuntan a que la rotación laboral ha disminuido en nuestro país a lo largo de 2022, cuando se realiza un análisis más granular por tipo de contrato, se aprecia que, durante este período, se ha registrado un aumento notable de las tasas de salida hacia el desempleo desde los empleos indefinidos», explica el Banco de España.
Fuente: ABC



