Los “brotes verdes”
Lo cierto es que Moncloa empieza a contemplar ya una recesión y evita hablar de brotes verdes pues la guerra de Putin en Ucrania sigue abrasando a las familias y empresas más necesitadas y el fin del conflicto se vislumbra ahora mismo como algo utópico. La situación es de práctica economía de guerra y en los análisis del equipo de colaboradores del presidente se contempla esa palabra maldita que fue la que arrasó hace más de una década con casi todo lo que encontró a su paso. En esta ocasión Sánchez no quiere verse atrapado por discursos como los que hundieron al PSOE en una crisis de la que tardó años en recuperarse electoralmente.
La orden de la cúpula del Gobierno es la de no descartar ningún escenario. Ni optimismo ni pesimismo; realismo, día a día por eso en Moncloa no confirman las palabras de Nadia Calviño que esta misma semana descartaba la recesión. La guerra podría durar años (en el Gobierno hay ministros que ya hablan de «una década») y el corte de gas a Europa desde Rusia es un escenario posible y plausible.
Si la guerra no finaliza y el gas ruso deja de llegar al continente el futuro a medio plazo es impredecible, asumen fuentes del Gobierno. Los informes que manejan en el gabinete no son, en efecto, los más halagüeños y por eso el presidente ha decidido hablar a los españoles con la crudeza que exige la situación.
La temida recesión, técnicamente, y según la convención que existen entre los académicos en Europa, es cuando se producen dos trimestres consecutivos de caída del PIB. A día de hoy el departamento de análisis del BBVA señala que España entrará en una breve recesión técnica en el primer trimestre de 2023, en vísperas de las elecciones autonómicas y municipales donde Sánchez se la juega. Los economistas de la entidad consideran que el PIB retrocederá tanto en el cuarto trimestre de este año como en el primero del próximo.
El Gobierno no olvida que la realidad ha ido superando cualquier previsión. Lo que sí está claro es que Moncloa contempla un otoño y un invierno donde la economía va a ser la protagonista y donde se va a jugar la gobernabilidad y desde el Gobierno ya asumen que, como ocurrió con el segundo paquete que este jueves se convalidó con la abstención del PP, las nuevas medidas podrían quedarse cortas.
La orden que se ha dado a algunos cargos de forma interna es evitar hablar de «brotes verdes», la palabra que en forma de losa pesó sobre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero . El empleo seguirá creciendo este mes, según ha adelantado la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz, pero de ahí a hablar de «recuperación fuerte y robusta», como llegó a asegurar Calviño hace unas semanas tras el Consejo de Ministros hay una distancia.
Muchos analistas opinan que estas nuevas medidas son útiles para congraciar a Pedro Sánchez con sus socios de Gobierno y sus aliados parlamentarios, pero no lo son para sujetar la inflación y ayudar a los ciudadanos con sus problemas cotidianos
Los “brotes secos”
El índice de negocios empresarial permite conocer cómo está funcionando el sistema productivo nacional y todos los servicios, a excepción de los que producen las compañías financieras, de seguros y los bancos.
Por lo tanto, si el índice general crece, es buena señal, porque la economía, está operando positivamente. Si crece más que el mes anterior es que seguimos en senda de crecimiento y cuanto más tiempo lleva el índice en crecimiento, es que mejor funciona la economía y estamos en senda de bonanza.
Cuando el índice es negativo, es que ese mes hemos detectado problemas, si decrece igual o más que el mes anterior es que estamos entrando en una senda de decrecimiento de la economía y si lleva sucesivos meses decreciendo es que estamos en crisis.
Por lo tanto aunque no es un indicador clave si que es importante para conocer la coyuntura económica que nos encontramos.

A su vez, este índice se conforma con otros índices que indican como están esa parte de la economía:
– El índice de Industrias extractivas y manufactureras, nos indica como está realmente en ese mes la industria de nuestro país. Si crece, es bueno y si decrece es malo al igual que en el resto de los índice.
– El índice de Suministro de energía eléctrica y agua, saneamiento y gestión de residuos, nos indica si está subiendo o bajando la demanda de energía y gas.
– El índice del comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos de motor y motocicletas, nos marca el crecimiento del consumo de las economías domésticas.
– El Índice de los Servicios no financieros, nos marca la tendencia del sector servicios en general.
Lo que estamos viendo es que, en abril, se está detectando un problema en la economía española, el Índice General decrece un 2,2 %.
Este decrecimiento viene provocado por la caída del 2,1 % del Índice de Industrias extractivas que marca una caída, después de dos meses consecutivos creciendo de forma sustancial, un 12 % en marzo y un 9 % en febrero. Podría ser coyuntural y un simple ajuste de stocks.
Otro de los índices que afecta claramente a la caída del índice general, es el de suministro de energía eléctrica, que cae un 6,8 %, después de crecer en marzo un 12,1 % y bajar en febrero un 7,1 %. No es una buena señal para la estabilidad del crecimiento de la economía.
La tercera caída importante es la del Índice del comercio al por mayor y por menor , que viene de un crecimiento en marzo del 15,2 % y en febrero del 1,1 %. Está claro que el efecto de la guerra de Ucrania produjo en marzo un efecto general de llenar despensas, por si acaso, junto al efecto huelga de los transportista que hizo a los hogares abastecerse, para afrontar momentos difíciles.
El único subíndice que crece es el de los servicios no financieros, que crece un 0,8 %, después de en marzo creciera un 13,3 %. También parece indicar un reajuste temporal, por un mes extraordinario.
No podemos deducir, que la caída del 2,2 % del Índice de la Cifra de Negocios Empresariales, sea una tendencia definitiva, pero puede dar la sensación de parada. Tan pronto como se tengan datos de mayo, a finales de julio, estaremos en mejores condiciones de predecir si efectivamente hay un parón en la economía española.




