CINCO DUDAS “MENORES” SOBRE LAS PENSIONES Y LAS ELECCIONES

Sin entrar en el maremágnum de “anuncios” y publicidad electoral, y sin conocer aún los Programas Electorales oficiales de los diferentes partidos (aunque ya se suponen) me indigna la impúdica falta de rigor de TODOS (cada uno a su estilo) los que intervienen y manipulan (¡o al menos lo intentan!) a los ciudadanos/electores.

Una cosa es informar de lo que se pretende hacer si se llega al Poder y otra muy diferente “manosear” sin escrúpulos una cuestión tan sensible económica y socialmente.

Dicho esto, me asaltan, al menos, CINCO dudas ¿”menores”? sobre la cuestión de las pensiones

1.- ¿Por qué si los dos partidos que han gobernado este país desde 1982 están de acuerdo en que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo, no lo han convertido en ley o, incluso, no lo han blindado constitucionalmente cuando la suma de los diputados de ambos partidos les ha garantizado históricamente una holgada mayoría absoluta?

2.- ¿Por qué la insistencia de fijarse en la revalorización en un contexto de un IPC muy bajo?. Desde el año 2012, el IPC nunca ha superado la tasa del 2%, pero es que en tres ejercicios, entre 2014 y 2016, la inflación media fue negativa. Es decir, que incluso con la subida del 0,25% que fijó la reforma del Partido Popular de 2013, y que el propio PP dejó en “hibernación”, las pensiones ganaron poder adquisitivo.

Si la pensión media del sistema se sitúa en alrededor de 1.000 euros mensuales, el 1% (por encima, incluso, de lo que sube ahora el IPC medio anual) son 10 €, lo que multiplicado por 14 pagas da como resultado 140 € adicionales en el conjunto del año, ¡que tampoco nos “saca de pobres”!

3.- ¿Por qué la insistencia en fijarse en la revalorización de las pensiones y no en las cuentas en conjunto del sistema público de pensiones? Cada año el sistema de pensiones debe financiarse acudiendo a los mercados a través del Tesoro Público, aumentando así el cuantioso déficit y la deuda pública que debemos pagar (tanto los intereses como el capital) entre todos, estemos o no jubilados. Nos subirán, o no, las pensiones pero “seguro-seguro” nos subirán los impuestos para poder pagarlas.

4.- ¿Por qué en la revalorización de las pensiones no se tienen en cuenta las variables financieras, como el aumento del Salario medio, por ejemplo, y se incide sólo en el IPC? Nuestro sistema es de reparto (se basa en un pacto intergeneracional entre quienes cotizan porque tienen un empleo y quienes han alcanzado la edad de jubilación) y además es de carácter contributivo (se cobra en función de lo cotizado) y, en consecuencia, las revalorizaciones anuales de las pensiones públicas debería ser uniforme y no “a dos velocidades”: superior en las mínimas que en el resto, pues si son mínimas es porque se ha contribuido previamente muy poco.

5.- ¿Por qué no se inserta la revalorización de las pensiones en una cuestión de mayor envergadura, como es la sostenibilidad a largo plazo del sistema público de pensiones? El sistema de pensiones es hoy por hoy, junto a los impuestos, el mayor instrumento de cohesión social, incluso protegiendo con las pensiones no contributivas y el complemento a mínimos a quienes no han contribuido (o lo han hecho muy poco) al sistema con anterioridad.

Posible respuesta común a todas estas dudas:

LO IMPORTANTE SON LOS VOTOS.

No parece muy legítima la utilización de las pensiones por razones electoralistas, que precisamente era el objetivo primordial del “asesinado a última hora y con alevosía” Pacto de Toledo.

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y sin marcas de agua

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