La crisis de la inflación ha comenzado a impactar en el mercado laboral con 70.744 nuevos parados sólo en enero. Además la capacidad de ahorro de los españoles disminuye en España mucho más que en la mayoría de los vecinos de la UE. Menos trabajo y huchas vacías: se cierne una plaga de votos de castigo.
Hasta ahora la fortaleza del PIB de la que presume Pedro Sánchez obedecía a tres elementos fundamentales: el incremento de gasto público que ha compensado el bajón de la actividad y el empleo en el sector privado, el pacto de rentas implícito entre empresarios y trabajadores ha permitido que nuestros productos y servicios sigan siendo competitivos en el exterior, y el ahorro récord acumulado durante la pandemia ha contribuido a mantener vivo el consumo doméstico.
Co cierto es que al cierre del tercer trimestre de 2022 (último dato disponible), ningún país de la UE registró una caída tan potente de la capacidad de ahorro de los hogares que en términos absolutos, descendió un 3,2%, frente a una subida media del 10,3% en el conjunto de la Unión.
Los españoles llegaron a ahorrar un 25,1% de su renta disponible en el segundo trimestre de 2020, en pleno Estado de Alarma pero e Ese colchón ha ido descendiendo lentamente según avanzaba la pandemia, permitiendo a muchas familias mantener el gasto en partidas como el ocio, pese al incremento paralelo de la inflación. Además la inflación subyacente sigue descontrolada y los tipos de interés (las hipotecas) siguen en un aumento progresivo.
Según la Contabilidad Nacional del INE el consumo de los hogares cayó 2,2 puntos entre octubre y diciembre pero las administraciones gastaron 3,7 puntos más que en el trimestre precedente. Según los cálculos del Instituto de Estudios Económicos (IEE), el aumento del gasto público aportó cuatro décimas al PIB y sin ese ‘plus’, la economía habría registrado una contracción en el último trimestre del pasado año pues entre octubre y diciembre, la economía creció un raquítico 0,2%..
Las empresas privadas destruyeron 76.600 empleos respecto al primer semestre pero paralelamente, las administraciones crearon 72.300 nuevos puestos, aunque el arranque de 2023 ha confirmado que el mercado laboral sigue desinflándose. España destruyo en enero 215.000 empleos, por encima de los niveles registrados en los años previos a la pandemia. Y 70.000 trabajadores ingresaron en la lista de parados del SEPE, que se aproxima ya a los tres millones (en términos de EPA, ya se ha superado ese listón).
Según el Panel de Funcas, que recoge las estimaciones de una veintena de servicios de estudio, el consumo crecerá un débil 1,2% este año (frente al 2,3% del pasado) y también se resentirá la inversión empresarial (formación bruta de capital fijo), que descenderá al 2,9% (5,1% en 2022).


Fuentes
Panel de previsiones de la economía españolaENERO 2023 – Funcas
El año en el que la gente se dio cuenta de que era pobre (eldiario.es)




