Alemania recortará en pensiones 4.000 millones en el 2027 para atajar el exceso de gasto

Merz defiende la necesidad de duras medidas de ahorro porque los Gobiernos anteriores «gastaron demasiado»

e llamado al dentista y solo podemos seguir con los tratamientos hasta final de año. Con el sueldo de mi marido no podemos pagar lo que queda», dice Daniela, casada con un cobrador del metro de Berlín. El Estado alemán viene subvencionando en su totalidad las ortodoncias de sus tres hijos, que entre el disyuntor palatino y la corrección y enderezamiento de dientes duran unos tres años. Este es uno de los servicios que elimina la reforma sanitaria anunciada por el canciller germano, Friedrich Merz. Los detalles se habían filtrado un día antes y este miércoles fue el momento de poner oficialmente cifras a los recortes de 16.300 millones de euros, que en el 2030 habrán llegado a los 38.000.

«Con esta reforma, hacemos que el sistema sanitario sea asequible para todos», argumentó Merz sobre su medida «histórica», y prometió a cambio que las cotizaciones podrán mantenerse estables «por un tiempo». En Alemania, los pagos al seguro médico público se financian entre empleado y empresa a partes iguales, mientras que el Estado interviene solo en casos especiales como beneficiarios sin ingresos. El trabajador abona aproximadamente el 7,3 % de su salario bruto más el recargo adicional, un 1,7 % de media en el 2026, mientras que el empleador aporta la misma cantidad que la persona a su cargo.

Esta modificación legislativa, según el canciller, es el medio para que esos porcentajes no deban subir drásticamente en los próximos años, aunque no descarta que deban hacerlo más adelante. «Ya en el 2027 nos hubieran faltado aproximadamente 15.000 millones de euros para la financiación de la Seguridad Social y este déficit hubiera aumentado hasta el año 2030 a 40.000 millones por año», advirtió el líder conservador.

«En las últimas dos décadas se ha gastado demasiado, porque los anteriores Gobiernos no se atrevían a tomar medidas», justificó de nuevo Merz, flanqueado por su ministra de Sanidad y redactora del proyecto, Nina Warken, quien explicó que la reforma discurre a lo largo de dos ejes. El primero será limitar el déficit en el que incurren las compañías públicas de Seguridad Social. «En el futuro vamos a vincular los incrementos del gasto a los ingresos», adelantó, lo que supone «un comportamiento responsable con las cotizaciones de los contribuyentes». «La segunda línea maestra es que ya solo se puede incurrir en gastos si está probado que con ellos realmente mejora la atención a los asegurados. Esto quiere decir que los gastos que han errado su objetivo se tienen que revertir», añadió.

El ahorro en gasto sanitario se inscribe en un amplio programa de recortes, al que el Ejecutivo alemán se refiere como «paquete de austeridad» y que sigue avanzando en sucesivas reformas y presupuestos generales. Los del 2027, presentados este miércoles por el vicecanciller y ministro de Finanzas, el socialdemócrata Lars Klingbeil, afectan transversalmente a todas las partidas. La mayor cantidad se reducirá el próximo año en el ámbito de las pensiones, 4.000 millones de euros. Según Klingbeil, la comisión de pensiones, que todavía trabaja en ello, aclarará próximamente los detalles. La segunda cuantía más abultada recaerá sobre el Ministerio Digital: 3.000 millones de euros menos mediante medidas de eficiencia. La reforma sanitaria pretende reducir la subvención estatal para los fondos de seguro médico en 2.000 millones, en esa tercera pata de la financiación de la sanidad alemana, y el titular de Finanzas fijó también objetivos de ahorro de otros 1.000 millones para el Ministerio de Construcción y 500 millones para el Departamento de Familia. Un recorte generalizado impuesto al funcionamiento de todos los ministerios supondrá 4.000 millones adicionales. «Tengo un nivel de ambición diferente», respondía a las preguntas sobre los pequeños detalles, interesado en subrayar que existe un margen de maniobra de hasta 30.000 millones de euros.

Nuevos impuestos

En el lado de los ingresos, se espera que el impuesto sobre el plástico previsto recaude 1.400 millones y los nuevos gravámenes sobre sustancias como el tabaco y el alcohol, otros 2.000 millones. También hay esperanzas en la intensificación de la lucha contra la delincuencia fiscal: 2.000 millones, Y, por primera vez, Merz declaró el miércoles «concebible» un impuesto a las rentas más altas, si el tipo impositivo se suavizara en el rango superior y se aboliera el recargo de solidaridad, que la Alemania del Oeste sigue pasando a los Bundesländer orientales, la antigua RDA.

En algún momento, planteó, tendría que ocurrir de todas formas y «deberíamos hacerlo antes de que el Tribunal Constitucional Federal nos obligue». Hablamos de un posible aumento del tipo impositivo del 45 % al 47,5 % a partir de una renta imponible de 210.000 euros. Ahora se aplica a solteros con renta superior a 277.826 euros al año y el doble para parejas. El tipo del 42 % solo entraría en vigor a partir de una renta imponible de 85.000 euros, en lugar de unos 70.000 euros actuales, todo ello según la propuesta de dos diputados de la Unión Cristianodemócrata (CDU).

A pesar de la retahíla de medidas de ahorro, los presupuestos germanos del 2027 planifican una nueva deuda de 196.500 millones de euros, fundamentalmente originada por la defensa. Alemania, tradicional guardián europeo del rigor fiscal, se ha convertido al culto al déficit y estaría incumpliendo el Pacto de Estabilidad comunitario si no fuera por la cláusula de salvaguarda aprobada el año pasado. El gasto aumentará en 543.300 millones de euros en el 2027 y en 625.100 millones en el 2030. El Ministerio de Trabajo supera por primera vez la marca de los 200.000 millones y el de Defensa crecerá hasta unos 180.000 millones en el 2030. Incluyendo el dinero destinado al llamado Fondo Especial de la Bundeswehr (el Ejército federal germano) y a la ayuda a Ucrania, la proporción de la inversión en defensa en el Producto Interior Bruto sube al 3,1 %. Mientras, el gasto en intereses de la deuda se duplicará hasta los 78.700 millones en el 2030.

Fuente: Alemania recortará en pensiones 4.000 millones en el 2027 para atajar el exceso de gasto

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