Cuando las empresas aún están digiriendo el impacto de la última subida del salario mínimo interprofesional, del 4,4% para 2025 hasta los 1.184 euros al mes (en catorce pagas), la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, confirma que volverá a revalorizar el suelo de remuneración para los trabajadores asalariados en el próximo año. Tal y como anunció ayer en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, los trabajos para perfilar la revalorización para 2026 comenzarán a la vuelta del verano, cuando convocará la Comisión de Expertos que volverá a analizar el incremento pertinente para situar el salario mínimo en el 60% del sueldo medio. El nuevo aumento anunciado se sumará a los acometidos de forma consistente desde que Díaz es titular de la cartera de Trabajo, que acumulan una revalorización del 62% desde 2019.
«Abandonamos aquel salario mínimo de 735 euros al mes en catorce pagas», señalaba Díaz confirmando que convocará a los expertos con el inicio del curso político. También es prerrogativa del Ejecutivo consultar, ya con el dictamen de este órgano, a los agentes sociales pero con la determinación de llevar a cabo una nueva actualización del salario mínimo que, según la vicepresidenta, «da esperanza».
Este anuncio sucedió en el día de ayer a la aprobación del real decreto en el que se plasma la ampliación de los permisos para la conciliación que ha abordado el Ejecutivo en la recta final previa al parón veraniego. En este caso, Díaz subrayó dos cuestiones. Por un lado, aseguró que con esta medida da por cumplidos los compromisos adoptados con Bruselas que emanan de la Directiva (UE) 2019/1158 en la que se regula la obligación de aprobar un permiso retribuido de ocho semanas para cuidado de menores a cargo, y que había provocado un expediente sancionador a España por parte de las autoridades comunitarias ya que si bien esta nueva figura se incorporó al Estatuto de los Trabajadores no lo estaba la remuneración exigida -tenía que haberse legislado antes de agosto de 2024-.
El Gobierno ha encontrado una fórmula intermedia. Concretamente, el decreto aprobado recoge que el permiso por nacimiento pase de las 16 a 19 semanas, de las cuales, dos de ellas se podrán disponer hasta que el menor cumpla los ocho años. Todas ellas -como el permiso de lactancia de tres semanas- estarán remuneradas al 100% y el coste correrá a cargo de la Seguridad Social. Por lo que, en la práctica se produce un aumento de tres semanas remuneradas de los permisos para padres y madres con hijos. Mientras que para las familias monoparentales los permisos pasan de 26 a 32 semanas, pudiendo disponer de cuatro de ellas hasta que el menor cumpla los ocho años.
Queda por lo tanto intacto tal y como está recogido en el Estatuto de los Trabajadores el permiso parental de ocho semanas disponible hasta que el menor cumpla 8 años, pero que no es retribuido.
La vicepresidenta segunda defiende que hay dos directivas y que la última de ellas, la 2019/1158, «habla exactamente de una pasarela, es decir, que la directiva computa todo tipo de permisos que desplieguen los Estados miembros». «Cumplimos y pasamos sobre las 20 semanas», insiste.
Además, la titular de Trabajo cifra en 1.500 millones de euros el coste de la ampliación del permiso por nacimiento, lo que implica «un esfuerzo fiscal brutal».
Impacto en las empresas
Zanjada la cuestión económica, que correrá a cargo de la Seguridad Social al margen de las cotizaciones que sí debe seguir aportando el empleador durante los periodos de descanso, los juristas consultados por EXPANSIÓN sí plantean un reto organizativo para las empresas.
Alejando Gil, socio de Laboral en MAIO Legal señala que si bien la medida supone una mejora para las familias, «también constituye un nuevo reto para las empresas, no solo por el coste de una más prolongada ausencia, sino por la necesidad de contar con una correcta previsión y organización de sus estructuras» para evitar que el disfrute de estos permisos alteren el desarrollo de los negocios.
Fuente: Yolanda Díaz anuncia otra subida del salario mínimo, que perfilará tras el verano


