
El paro registrado de septiembre de 2026 es de 2.379.505 personas. Existe un debate público sobre si esa cifra refleja el paro real, porque las personas con contrato fijo discontinuo que no están trabajando no cuentan como paradas. Es cierto que no cuentan en el paro registrado, pero nunca han contado: la regla es la misma desde 1985. Lo que ha cambiado desde la reforma laboral de 2021 es que ahora hay muchas más personas fijas discontinuas.
El paro registrado en septiembre de 2026 es de 2.379.505 personas[1]. Cada mes, cuando se publica este dato, se reabre el mismo debate: si la cifra refleja el paro real o si se están falseando los datos.
El motivo es este: las personas con contrato fijo discontinuo que están sin trabajar no cuentan como paradas.
Es cierto: no cuentan en el paro registrado. Pero los fijos discontinuos sin trabajo nunca han contado en el paro registrado, ni antes ni después de la reforma laboral.
La norma que dice cómo se cuenta el paro es de 1985[2] y no ha cambiado.
Lo que sí ha cambiado es cuántas personas son. Desde la reforma laboral de 2021, las empresas hacen muchos más contratos fijos discontinuos.
Por eso hay muchas más personas que, cuando están sin trabajar, quedan fuera de la cifra del paro. Antes eran pocas en comparación con el número de personas en paro, y apenas cambiaban el resultado.
Ahora son muchas más, y su peso puede ser bastante relevante.
En este artículo vamos a intentar medir cómo afecta ese aumento de los contratos fijos discontinuos a las cifras del paro. Usamos solo datos oficiales.
Qué es un fijo discontinuo y por qué no cuenta como parado
Una persona con contrato fijo discontinuo tiene un contrato indefinido, pero solo trabaja una parte del año. Por ejemplo, en la temporada de verano de un hotel o en la campaña de recogida de la fruta.
Cuando acaba la temporada, deja de trabajar y de cobrar el sueldo. Pero el contrato sigue en pie: la empresa tiene que volver a llamarla en la temporada siguiente.
Mientras está sin trabajar, puede cobrar el paro (la prestación por desempleo). Lo permite el artículo 267.1 d) de la Ley General de la Seguridad Social[3].
Si se apunta en la oficina de empleo, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) no la cuenta como parada, porque sigue teniendo contrato. No cuenta como parada aunque esté cobrando la prestación por desempleo.
La apunta en otro grupo: el de personas «ocupadas o con relación laboral».
La norma de 1985 que dice cómo se cuenta el paro no nombra a los fijos discontinuos. Pero deja fuera del paro a las personas que tienen trabajo y buscan otro[2], y en ese grupo los incluye el SEPE.
Cada vez hay más fijos discontinuos
La reforma laboral de 2021 limitó los contratos temporales. Muchos de esos contratos pasaron a ser indefinidos, y buena parte de ellos son fijos discontinuos:
- En 2019, de cada 100 contratos que se firmaron, menos de 10 eran indefinidos (el 9,6 %)[5]. En 2024 eran 42 de cada 100
- En septiembre de 2019 se firmaron 34.673 contratos fijos discontinuos[7]. En septiembre de 2026 se firmaron 218.908: más de seis veces más.
Más contratos fijos discontinuos quiere decir más personas que, cuando acaba su temporada, se apuntan al paro sin contar como paradas.
¿Cuántas son? El Ministerio de Trabajo lo publicaba una vez al año, en su Anuario de Estadísticas.
Esta tabla recoge la media de cada año:
| Año | Fijos discontinuos sin trabajo apuntados al paro (media del año) |
|---|---|
| 2013 | 221.226 |
| 2014 | 220.718 |
| 2015 | 221.192 |
| 2016 | 220.222 |
| 2017 | 219.221 |
| 2018 | 223.978 |
| 2019 | 236.145 |
| 2020 | 328.783 |
| 2021 | 319.817 |
| 2022 | 325.128 |
| 2023 | 584.813 |
| 2024 | 687.884 |
| 2025 | No se publica |
Antes de la reforma, la cifra casi no se movía: entre 2013 y 2019 estuvo siempre entre 219.000 y 236.000 personas. En 2024 eran casi el triple que en 2019.
El dato de 2025 ya no se publica: el Ministerio lo ha suprimido justo cuando la cifra es la más alta de toda la serie. Lo explicamos al final.
El gráfico: el paro baja y los fijos discontinuos suben
El gráfico tiene tres líneas:
- Paro registrado (la línea negra): bajó de 3.148.752 personas en 2019 a 2.628.093 en 2024.
- Fijos discontinuos sin trabajo apuntados al paro (la línea azul): subieron de 236.145 a 687.884. El gran salto se ve en 2023: de 325.128 en 2022 a 584.813.
- Parados según la EPA (la línea de rayas): bajaron de 3.247.800 a 2.770.700. Es otra forma de medir el paro, con una encuesta, y la explicamos más abajo. Está en el gráfico para comparar: también baja, aunque algo menos que el paro registrado.
¿Por qué el salto llega en 2023 y no en 2022, que fue el primer año de la reforma? Los contratos sí se dispararon en 2022: se firmaron 2.319.527 contratos fijos discontinuos, casi nueve veces más que en 2021[6].
Pero una persona fija discontinua solo se apunta al paro cuando se le acaba la temporada, así que es lógico que el efecto llegue más tarde. Además, el Anuario solo da la media de cada año.
En sus notas no consta ningún cambio en la forma de contar a este grupo en esos años[6].
Cuidado: que una línea baje mientras la otra sube no demuestra que una cosa sea la causa de la otra. Son solo seis años de datos, y uno de ellos, 2020, fue el de la pandemia.
Pero sí indica que merece la pena hacer la cuenta.
¿Cuánto de la bajada del paro puede deberse a esto?
Comparamos 2019 con 2024. Elegimos 2019 porque es el último año normal antes de la pandemia y de la reforma[:
- El paro registrado bajó en 520.659 personas.
- Los fijos discontinuos sin trabajo apuntados al paro subieron en 451.739 personas.
Es decir, la subida de los fijos discontinuos equivale al 87 % de la bajada del paro.
Ese 87 % es el máximo posible, no el efecto real. Para llegar a él habría que suponer que, sin la reforma, todas esas personas habrían tenido contratos temporales y, al acabarlos, habrían contado como paradas.
No habría sido así en todos los casos: algunas personas no se habrían apuntado al paro y otras habrían encontrado otro trabajo. Si solo la mitad hubiera contado como parada, el efecto sería del 43 % de la bajada del paro.
Si en vez de con 2019 comparamos con 2021, el máximo baja al 39 %. Pero en 2021 el paro todavía estaba muy alto por la pandemia, así que esa comparación es menos fiable.
Los datos más recientes, de septiembre de 2026, apuntan en la misma dirección.
Entre septiembre de 2019 y septiembre de 2026, el paro registrado bajó en 700.206 personas, y las personas apuntadas como «ocupadas o con relación laboral» subieron en 376.401.
En ese grupo están los fijos discontinuos sin trabajo, pero también otras personas, así que con este dato no se puede saber cuántos son.
Lo que este cálculo no tiene en cuenta
El paro no sube o baja solo por los fijos discontinuos. Influyen muchas otras cosas: si se crea más o menos empleo, si hay más o menos personas buscando trabajo, o si hay personas sin trabajo que nunca se apuntan en la oficina de empleo.
Este cálculo no mide nada de eso. Solo mira una parte del problema: los fijos discontinuos.
¿Y qué dice la EPA?
En España se publican dos cifras de paro, y es fácil confundirlas:
- El paro registrado. Lo publica el SEPE cada mes, y es la cifra que sale en los titulares. Cuenta a las personas apuntadas en las oficinas de empleo. Es la cifra de la que habla este artículo, y en ella los fijos discontinuos sin trabajo no cuentan como parados.
- El paro de la Encuesta de Población Activa (EPA). Lo publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) cada tres meses. No mira quién está apuntado en la oficina de empleo: se calcula con una encuesta. En la EPA, un fijo discontinuo sin trabajo que está buscando empleo sí cuenta como parado.
Cómo se hace la encuesta
El INE entrevista cada trimestre a las personas de unas 55.000 viviendas elegidas al azar, y con sus respuestas calcula las cifras de toda España[10]. Como toda encuesta, tiene un margen de error.
Sus definiciones no las decide cada Gobierno: siguen un reglamento de la Unión Europea y los criterios de la Organización Internacional del Trabajo[11].
Quién está en paro: no es tan sencillo como parece
Parece una pregunta fácil, pero cada estadística tiene su respuesta.
Para la EPA, está en paro la persona de 16 años o más que cumple a la vez tres condiciones[11]:
- no ha trabajado en la semana de la encuesta, ni siquiera una hora;
- ha buscado trabajo activamente en el último mes;
- podría empezar a trabajar en las dos semanas siguientes.
También cuenta como parada quien no busca trabajo porque ya ha encontrado uno en el que empezará en los tres meses siguientes.
Para el paro registrado, la regla es otra: cuenta a las personas apuntadas como demandantes de empleo en la oficina, menos los grupos que la norma de 1985 deja fuera.
¿Son reales las cifras del paro? Un análisis de los contratos fijos discontinuos

