El 13 de marzo en la primera Conferencia de Presidentes autonómicos presencial en la que participaron todos los barones autonómicos desde 2012, se acordaron cuatro puntos:
- un respaldo a la posición del Ejecutivo en la discusión en Bruselas para bajar el precio de la energía;
- un impulso a la ejecución de los fondos europeos;
- una gestión conjunta de la acogida de refugiados ucranios
- acordar el plan de repuesta a las consecuencias de la guerra.
En este último apartado es donde se plantea ir más allá en las rebajas de impuestos ya decididas, textualmente:
“Se intensificarán las medidas ya anunciadas hasta ahora, como son las rebajas fiscales para amortiguar el impacto de los precios de la energía en los recibos que pagan las familias”.
Pero Sánchez, haciendo caso omiso a ese compromiso, rechaza ahora una nueva rebaja de impuestos y el decreto sólo contempla prórrogas de decisiones ya tomadas. El decreto que ha sido aprobado este martes 29 de marzo en Consejo de Ministros, ha sido configurado como una norma cerrada y el Ejecutivo buscará la convalidación en el Congreso sin introducir el compromiso al que llegó Pedro Sánchez en la Conferencia de Presidentes de La Palma, donde se posicionó a favor de bajadas fiscales.
De hecho, la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, ha afirmado durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que «la medida adecuada no puede ser una bajada generalizada de impuestos» y ha dado por descartada la opción que tanto Sánchez como la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se abrieron a valorar.
El real decreto únicamente prorroga las medidas fiscales vinculadas a la electricidad y que ya llevan meses en marcha. Es decir, hasta el 30 de junio, el IVA de la electricidad se mantiene en el 10%. De igual forma, el impuesto especial sobre la electricidad (IEE) seguirá siendo del 0,5% y el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica continuará suspendido.
Feijoó, el futuro presidente del PP considera que el jefe del Ejecutivo no ha cumplido con el compromiso que adquirió personalmente de bajar impuestos y deja en el aire el respaldo del partido al plan de choque del Gobierno después de sentirse «engañado» por Pedro Sánchez: «El primer contacto ha sido para mentirnos a la cara».
Al futuro presidente del Partido Popular tampoco le convence el concepto de «isla ibérica» vendido por Pedro Sánchez tras la cumbre europea de la semana pasada. En opinión de Feijóo, «España se ha venido con un ‘no'» a la limitación general de precios y cualquier toma de decisiones que se adopte deberá contar con el respaldo de Bruselas.”
EN DEFINITIVA, NADA NUEVO BAJO EL SOL
MIENTRAS LOS CIUDADANOS SEGUIMOS A OSCURAS



