El gasto en esta prestación supone un 2,26% del PIB, el tercero más alto entre los Veintisiete, solo detrás de Italia y Grecia
Las pensiones de viudedad son el segundo gasto más elevado del sistema de prestaciones de la Seguridad Social. En 2025, el desembolso de estas pensiones ascendió a 28.171 millones de euros para el conjunto del año; y, hasta marzo de 2026, el Estado ya ha gastado 6.224 millones en esta prestación. Al comparar con el resto de países de la Unión Europea, los únicos que gastan más en esta prestación son Italia y Grecia.
Así lo traslada la estadística publicada ayer por Eurostat, Protección social: gasto en pensiones y beneficiarios, que sitúa a España como el tercer país de la UE con mayor desembolso en viudedad.
Las cifras que comparan los diferentes países europeos datan de 2023. Entonces, Italia gastó lo equivalente a un 2,3% de su PIB en esta pensión, Grecia un 2,23% de su PIB y España un 2,26%. Muy por encima de la media de la UE, que se sitúa, según esta estadística, en el 1,43% del PIB. En contraste, otros países como Alemania o Francia gastaron un 1,54% y un 1,42% respectivamente. Mientras que, los que menor desembolso ejecutaron fueron Dinamarca y Lituania, con menos del 0,25% de su Producto Interior Bruto.
Entre recomendaciones del último Pacto de Toledo -aprobado hace ya cinco años y medio- se encontraba la reforma de las pensiones de viudedad y orfandad. Se trata de la propuesta número 13 del texto aprobado en la comisión del Congreso, que instaba al Gobierno a llevar a cabo de manera gradual la reformulación integral de las prestaciones por muerte y supervivencia —en especial la de viudedad—.
En concreto, la propuesta de reforma apunta a adaptar estas pensiones a las “nuevas
realidades sociales y familiares”, además de a las circunstancias económicas de los beneficiarios. Así, el Pacto de Toledo consideraba que la prestación debería ir dirigida a las personas de mas de 65 años cuya pensión constituye su principal fuente de ingresos. El texto también recomendó ampliar a 25 años el límite de edad de la pensión de orfandad y apuntó a la necesidad de que la reforma de viudedad «debería llevar aparejada una mejora de las pensiones de orfandad,
especialmente en la cuantía».
En contraste con la de viudedad, el desembolso en la prestación de orfandad en 2025 fue de 2.138 millones de euros. Cabe recordar, no obstante, que esta prestación se concede solo cuando el progenitor fallece antes de que el beneficiario cumpla los 21 años.
Los cambios propuestos por Seguridad Social
Hasta ahora, los cambios propuestos por el Ministerio de Seguridad Social en la mesa de diálogo social, sin embargo, no concuerdan con las propuestas del Pacto de Toledo. Según el documento trasladado a los agentes sociales, el departamento de Elma Saiz propone extender la pensión de viudedad a parejas que convivan (es decir, que no sean pareja de hecho ni se hayan casado) y que tengan un hijo en común.
En caso de aprobarse esta propuesta inicial del Ministerio, la Administración exigiría únicamente el certificado de empadronamiento y una convivencia estable durante un periodo de al menos dos años ininterrumpidos. Y según ha podido saber este medio, la idea del Gobierno es incluir esta reforma en un real decreto-ley conjunto con varias cuestiones que afectan a la Seguridad Social como la aprobación de las altas progresivas o de los cambios en jubilación parcial para los empleados públicos.
Un 30% de la población recibe una pensión
Además de analizar el gasto por tipo de prestación, las principales conclusiones de la oficina estadística europea son que, de media, el gasto en pensiones equivale al 12,3 % del PIB de la UE; que más de una cuarta parte (27,5 %) de la población de la UE era beneficiaria de una pensión; que las de jubilación representan la mayor parte del gasto (un 80%); y que, entre los países de la UE, la proporción de la población que percibía una pensión en 2023 osciló entre el 34,9 % en Luxemburgo y el 18,9 % en Malta.
En 2023, el año analizado por Eurostat, España era el sexto país de la UE con mayor gasto total en pensiones, superado por Italia, Francia, Austria, Grecia y Finlandia. En nuestro país, el desembolso superó entonces el 13,2% del PIB.
Asimismo, el gasto medio por beneficiario en toda la UE fue de 17. 327 euros en 2023 en el caso de las pensiones de jubilación y de 16.157 euros en el de las pensiones de jubilación anticipadas. Un dato que, no obstante, varía según el país. El mayor gasto medio por pensionista está en Luxemburgo, donde el desembolso medio es de 34.413 euros al año. En España, este se encontraba en 2023 en los 20.000 euros. Y en Bulgaria en un mínimo de 4.479.
Fuente: Otro ‘agujero’ en las pensiones: el gasto en viudedad es de los más altos de la UE


