«Hay algo que está clarísimo y es que cuanto más esperemos, la solución deberá ser más traumática», apunta
Con la vista puesta en el futuro de las pensiones, el decano del Colegio de Economistas de La Rioja, Ernesto Gómez Tarragona, cree necesario un cambio de estrategia para garantizar en un futuro no muy lejano un sistema que a día de hoy es «tremendamente generoso», recalca.
– Se ha superado la barrera de los 100 millones de euros mensuales en la factura de las pensiones en La Rioja ¿Es sostenible así este sistema?
– Si me hubiese preguntado ¿es sostenible? Le hubiese dicho: depende. Si me dice ¿Es sostenible el sistema de esta manera o con estas reglas? No, rotundamente no.
– ¿Cuáles tendrían que ser las reglas?
– Hay pocas cosas seguras en la vida, pero una de ellas es la pirámide poblacional. Sabemos perfectamente cuál va a ser el gasto en pensiones en los próximos 20 años y eso nos está indicando que la exigencia al sistema para que pague pensiones va a ser muy superior a la actual. En consecuencia, como sabemos que se va a disparar, el arreglo solo puede ir por la vía de los ingresos. Y por la vía de los ingresos hay dos soluciones posibles. Una, aumentar impuestos y que cada vez más los Presupuestos Generales del Estado aporten dinero para poder pagar las pensiones. Eso significa que quiebras las normas del sistema. Las normas eran que tenemos pensiones contributivas y que con las contribuciones actuales se pagan las pensiones del futuro. Es una manera de solucionarlo, con impuestos. Lo mismo que se pagan carreteras, profesores o la sanidad, se pagarían pensiones con Presupuestos Generales del Estado financiados con impuestos. Es una posibilidad. La otra es recortar las pensiones actuales. Tenemos un sistema de pensiones tremendamente generoso.
– ¿Reducir pensiones?
– Reducir el porcentaje a percibir de las pensiones. Evidentemente no es lo mismo reducirle un porcentaje a los que cobran muy poquito que a los que tienen la pensión máxima. Parece razonable que aquellos que tengan pensiones más altas tengan una reducción mayor y los que las tengan más pequeñas, reducciones menores o directamente no reducir la pensión.
– Una reducción progresiva
– Sí, después está el debate de si el status quo hay que mantenerlo o afecta ya a las pensiones en marcha. Parece razonable que las pensiones comprometidas se mantengan, pero no es menos razonable pues que quizá haya que aplicárselo también a los que ya las perciben. En fin, es un debate que a los políticos, que son los que tienen que tomar las decisiones, les da pavor y que de momento están ignorando, pero que está sobre la mesa. Hay algo que está clarísimo y que los economistas nos dedicamos a predicar en el desierto, y es que cuanto más esperemos, la solución deberá ser más traumática.
«No parece razonable que a alguien le exijas trabajar hasta los 70 y otra persona, por estar en determinado sector, pueda prejubilarse a los 52»
– ¿Seguirá aumentando la edad de jubilación?
– Hay un debate sobre aumentarla a los 70. Para garantizar que las pensiones se puedan pagar en el futuro no hay medidas mágicas, todas son medidas dolorosas. Y cuando yo apunto una reducción a las pensiones que son una decisión como muy drástica, no quiere decir vamos a pagar menos pensiones y se ha acabado, no, quiere decir que es una de las muchas soluciones que hay que tomar para que, tomando muchas, ninguna sea absolutamente drástica. Una de ellas evidentemente pasa por que la jubilación todavía se demore más. También hay que ponerla en negro sobre blanco: nuestros padres o nuestros abuelos, cuando tenían 16 años llevaban 5 años trabajando. Nosotros nos incorporamos al mercado de trabajo después de un máster, de un grado de no sé qué, de un doctorado, prácticamente a los 27 años. Y eso también hay que tenerlo en cuenta. No es que los periodos de cotización sean mayores, sino que también nos incorporamos más tarde al mercado de trabajo. En cualquier caso, tenemos que mirar con mucha atención si en empresas muy grandes sigue habiendo prejubilaciones a los 52-55 años y eso es para hacérselo mirar, algo está fallando. Lo que no parece razonable es que a alguien le exijas estar trabajando hasta los 70 y otra persona, por estar en determinado sector, pueda prejubilarse en condiciones ventajosas a los 52.
– Pero antes el mercado de trabajo era más estable y ahora se encadenan trabajos precarios.
– Antes entrabas en un trabajo y parece que era para toda la vida, y ahora ves la vida laboral de una persona de 35 años y ha estado en 7 trabajos en 10 años. Eso dice que las empresas no tratan tan bien a sus trabajadores jóvenes, porque si yo estoy bien no me marcho, pero también que la sociedad actual no valora el esfuerzo y el trabajo, es decir, entras en un puesto de trabajo y a los 3 meses estás pidiendo un aumento de sueldo. Yo creo que tenemos poca capacidad de frustración y que enseguida queremos cobrar sueldos muy altos.
– En cualquier caso, si se tiene en cuenta la pirámide poblacional, ¿no cree que la generación boomer va a ser la más castigada si se pospone la edad de jubilación?
– Las circunstancias en cada momento son las que son. Posiblemente más castigada que la actual fue la de sus padres, que no tenían para comer en los años 50 después de la Guerra Civil. Entonces, hay que ponerlo todo en perspectiva. Creo que cada generación vive en momentos distintos y no son comparables.
– ¿Puede afectar la reciente regularización extraordinaria al sistema de pensiones?
– Sí. La regularización, en la medida en que permite trabajar a personas jóvenes en un momento en el que no hay personas para trabajar en España, va a permitir que las empresas puedan contratar con más facilidad y que esas personas puedan aportar dinero al sistema para pagar las pensiones actuales. La cuestión está en cómo haces esa regularización. Es decir, me parece fantástico que el Gobierno regularice porque ante una realidad lo que hay que hacer es tomar conciencia y darle una solución. La cuestión está en que quizá esa regularización se ha hecho de una forma muy rápida. Echo en falta que se hubiera consultado con Europa, que parece que no se ha consultado, y ya sé que es pedir peras…, pero hubiera podido haber, no digo que un pacto de Estado, pero sí un acuerdo con el principal grupo de la oposición para ver de qué forma vamos a hacer esa regularización. Creo que esa regularización será un éxito en la medida en que seamos capaces de integrar a esas personas para que puedan convivir en sociedad y sean conscientes de que el derecho a trabajar no solamente es un derecho, sino también una obligación de todos para contribuir al sostenimiento del estado del bienestar.
Fuente: «No hay medidas mágicas para garantizar las pensiones, todas son dolorosas» | La Rioja


