Los pensionistas pierden 1.300 euros de poder adquisitivo en tres años pese a la revalorización de sus nóminas con el IPC

La actualización retardada de sus prestaciones y la no deflactación del IRPF quiebran el supuesto blindaje de su poder de compra tras la reforma

El golpe al poder de compra de los funcionarios supera entre un 40% y un 60% el sufrido por los trabajadores del sector privado

La actualización de las pensiones conforme al IPC no ha alcanzado el objetivo que pretendía de blindar el poder adquisitivo de los pensionistas. La revisión retardada de sus nóminas, que incorporan el impacto de los repuntes en la inflación una vez estos ya se han producido, y la no actualización de los mínimos y los umbrales del Impuesto de la Renta de acuerdo con el IPC, que provocan una carga fiscal extra por el efecto de la progresividad en frío, han pasado una factura oculta a los pensionistas desde el inicio del actual episodio inflacionista en 2021 que se estima en 1.270 euros para los situados en el rango de la pensión medio del sistema.

Según una estimación realizada a partir del cruce de la información estadística disponible sobre el comportamiento de la inflación, las subidas de renta de jubilados, funcionarios y trabajadores, y el efecto fiscal de la no deflactación del IRPF a la que ha tenido acceso ABC, los pensionistas no se han librado de la erosión de su poder real de compra que han experimentado el resto de los españoles por el descontrol de las tasas de inflación, que han alcanzado niveles no vistos en los últimos cuarenta años.

El informe parte de la referencia de los salarios vigentes en 2018 y calcula la pérdida real de poder de compra entre 2021 y 2023 trazando una comparación entre la situación ideal que se habría dado de haberse actualizado sus rentas con la inflación sin progresividad en frío en el IRPF y la situación real creada por una actualización de rentas más reducida y una carga fiscal mayor por la no deflactación.

Los funcionarios, principales afectados

El ejercicio delata la factura oculta que los pensionistas han tenido que asumir en estos años. Para los jubilados que partían de una nómina anual de 14.000 euros en 2018 la pérdida real de poder adquisitivo ha sido de 890 euros; para los que ingresaban 18.000 euros anuales (en el rango de la pensión media del sistema) el episodio inflacionista les ha arrebatado 1.270 euros de poder real de compra; en tanto que para un jubilado que partía de 25.000 euros de renta, el impacto se eleva por encima de los 2.000 euros.

Pero si hay un colectivo que ha salido perdiendo del contexto de inflación y no revisión del IRPF han sido los funcionarios. Según el informe al que ha tenido ABC, los funcionarios que partían de un rango de renta de 18.000 euros en 2018 han perdido 2.157 euros de poder real de compra entre 2021 y 2023; el golpe se dispara hasta los 3.582 euros para los que disponían de una renta de 26.000 euros (más o menos la retribución media del colectivo); y ronda los 6.000 euros para los empleados públicos de rentas medias-altas.

Las subidas salariales de entre el 3% y el 4% pactadas en convenio tampoco han evitado la pérdida real de poder de compra de los trabajadores, que se han dejado por el camino una factura acumulada de entre 1.500 y 5.800 euros en estos tres años (entre 500 y 1.900 euros anuales) en función de su nivel de ingresos. Dos terceras partes de ese impacto se deben a la brecha entre los salarios y la inflación, y un tercio al castigo fiscal.

Fuente: ABC Los pensionistas pierden 1.300 euros de poder adquisitivo en tres años pese a la revalorización de sus nóminas con el IPC (abc.es)

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