- La edad de jubilación media es de 65,3 años en España, pero los que se jubilan a los 61 años lo hacen con una pensión de 2.134,48 euros
- Un 25 % más de personas retrasa su jubilación: ¿qué estamos haciendo mal?
- Brecha en pensiones: las mujeres se jubilan un año más tarde, a los 66, y ganan 370 € menos

LA EDAD DE JUBILACIÓN MEDIA ES DE 65,3 AÑOS EN ESPAÑA, PERO LOS QUE SE JUBILAN A LOS 61 AÑOS LO HACEN CON UNA PENSIÓN DE 2.134,48 EUROS
Los datos de la Seguridad Social muestran que la edad de jubilación, así como la pensión media, va aumentando cada año, pero los que se jubilan a los 61 años lo hacen con una pensión 920,16 euros superior.
El Gobierno de España ha realizado en los últimos 15 años diferentes reformas de las pensiones con el objetivo de hacer sostenible un sistema cada vez más tensionado. Para ello, en 2013 y a través de la reforma de la Ley 27/2011 se introdujo un cambio en la edad de jubilación, que pasaría a ser progresiva y aumentando cada año hasta los 67 años para aquellos trabajadores que no tuvieran largas carreras de cotización. Esta no vino sola y años más tarde llegó otra serie de reformas en las que se buscaba penalizar las jubilaciones anticipadas a través de unos mayores coeficientes reductores, así como la de beneficiar las jubilaciones demoradas, es decir más allá de la edad ordinaria. Aun así y a pesar del aumento de la edad de jubilación en los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, también muestran como los que se jubilan a edades más tempranas tienen una pensión de casi 1.000 euros más al mes en comparación con lo que lo hacen a su edad ordinaria.
Si miramos a los últimos datos publicados y que son visibles a través de su portal web podemos ver como la edad media de jubilación a pasado de los 64,1 años que teníamos en 2016, hasta los 65,3 años en 2025. Esta es la edad media, es decir, la que está dentro de las modalidades (anticipada, voluntaria, involuntaria, demorada, parcial y ordinaria) así como todos los regímenes de la Seguridad Social.
La edad de jubilación aumenta
La edad media también aumenta para las diferentes modalidades y regímenes de la Seguridad Social. Por ejemplo, si nos fijamos en la edad ordinaria, esta ha pasado de los 65,6 años en 2016 hasta los 66,1 años. Este aumento se debe principalmente a la reforma regulada en la Ley 27/2011, que como decirlo, ha ido incrementando la edad poco a poco.
En cuanto a las jubilaciones anticipadas, se observa como las voluntarias también han aumentado, pasando de los 63,5 años a los 64 años. En cuando a las involuntarias o forzosas, estas han pasado de los 61,8 años a los 62,8 años. Ahora, un dato curioso son las jubilaciones demoradas (las que se dan más allá de la edad ordinaria) que si bien en 2016 estaban en los 69 años, ahora en 2025 se sitúan en los 68,3 años.
Por regímenes, como en el Régimen General, la edad ordinaria pasó de los 65,4 a los 65,9 años, mientras que la demorada apenas hubo variación pasando de los 68,3 años a los 68,2 años.
Ahora bien, si miramos los régimen de los autónomos, sí que podemos establecer esa disminución de la edad de jubilación demorada, ya que se puede apreciar como en 2016 era de 69,5 y ahora en 2025 se sitúa en los 68,4 años. Por su parte, la edad ordinaria se situará en los 66,9 años. Este régimen es el más desfavorecido dentro del sistema de pensiones, ya que son los que más tarde se jubilan y los que menos pensión cobran.
Las jubilaciones anticipadas cobran casi 1.000 euros más que las ordinarias
A pesar del aumento de la edad de jubilación, si nos fijamos en las nuevas altas a la Seguridad Social durante el último mes, podemos ver que no siempre jubilarse a la edad ordinaria garantizar una mayor pensión. Según los datos, los que se jubilan a los 61 años reciben de media una pensión de 2.134,48 euros, mientras que los que lo hacen a su edad ordinaria (66 años) reciben una pensión de 1.214,32 euros, es decir, que cobran 920,16 euros más al mes.
Por su parte, los que se jubilan a los 63 años lo hacen cobrando una pensión media de 2.102,34 euros, mientras que los que lo hacen a los 65 años perciben 1.809,54 euros. Por su parte, los que se jubilan a los 68 años cobran 1.268,14 euros.
Estas discrepancias tienen una explicación y pasa por el actual método de cálculo la Seguridad Social en el que se tiene en cuentas las cotizaciones y el total de años cotizados. Los que se jubilan a los 61, 62 o 63 años cobran esas pensiones porque han tenido largas carreras de cotización con altas cotizaciones a lo largo de su vida laboral y debido al principio de contributiva ahora tienen una pensión alta a pesar de los coeficientes reductores que se les aplica a dicha modalidad. En cambio, los que lo hacen a su edad ordinaria, pueden no contar con dichas cotizaciones, de ahí a que la pensión sea más baja, es decir, que la cuantía no está en la edad y sí, en las cotizaciones acumuladas y bases de cotización.
De hecho, podemos ver que los datos del sistema muestran como ocho personas se jubilaron a los 54 años cobrando una pensión media de 3.312,48 euros, pero que si nos fijamos vemos que vienen del régimen de la minería y del carbón, los cuales tienen la posibilidad de jubilarse anticipadamente sin ver reducida su pensión debido a que se tratan de una profesión peligrosa y penosa.
UN 25% MÁS DE PERSONAS RETRASA SU JUBILACIÓN: ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO MAL?
En los primeros meses de 2025, un 25 % más de personas decidió retrasar su jubilación ¿voluntariamente?
Entre enero y mayo, 17.650 personas decidieron retrasar su jubilación. Es un 25 % más que en los mismos meses de 2024 y la misma cifra que en todo 2022. En estos meses, las jubilaciones demoradas han supuesto ya el 11 % de las totales. La Airef estima que, en los próximos años, esta cifra se triplicará y llegará a suponer un 30 % del total de los retiros.
En USO vemos con preocupación cómo estos datos se visten de positivos: envejecimiento activo, demora electiva, ingresos voluntarios, “cheque compensatorio”… Pero, en realidad, ¿qué empuja a una persona de 65 años que cumple todos los requisitos para jubilarse o a una persona de casi 67 años a seguir trabajando?
Lagunas o cotizaciones muy bajas
En los últimos años, han comenzado a llegar a la edad de jubilación personas golpeadas por las últimas crisis. Entre 2008 y 2016, el golpe al empleo fue brutal. Personal temporal, poco cualificado, mujeres… emprendieron una dura travesía del desierto hasta reinsertarse (o no) de nuevo en el mercado laboral. Quienes lo consiguieron, han llegado a 2025 con fuertes pérdidas de cotización.
Es decir, estas personas estuvieron en paro o con peores condiciones de trabajo y cotizaciones en años que ya eran cruciales para el cálculo de su pensión.
Otros, golpeados también o no por la crisis financiera, han padecido el mismo problema por culpa del covid. Podemos encontrarnos con personas con jubilaciones inminentes en 2020-2023 que pasaran largas temporadas en ERTE o, directamente, fueran despedidos.
“¿Estamos hablando de una jubilación tardía voluntaria o es que con la pensión que les quedaría no les da para vivir el resto de su vida? En USO nos parece que se frivoliza con la extensión de la edad de jubilación. Habrá algunos casos en que sea así, seguro, pero el atraso de la jubilación no se da por un deseo de cobrar más o por un ingreso extra para un viaje. Aunque las condiciones de vida han mejorado notablemente, todos sabemos que, a partir de los 65 años, inevitablemente iremos perdiendo salud. Y lo que todos queremos es disfrutar de la jubilación, no aplazarla” denuncia Joaquín Pérez, secretario general de USO.
IPC, vivienda, gastos inasumibles…
Otro de los problemas actuales que obliga a los inminentes jubilados a retrasar ese momento es la escalada de precios. “España es un país de vivienda en propiedad. Pero no todo el mundo llega a la edad de jubilación con una. El precio actual de los alquileres y la inseguridad sobre su evolución obliga a las personas a tratar de elevar sus ingresos vitalicios para no verse en la calle en el final de su vida. ¿De verdad seguimos hablando de una jubilación tardía voluntaria? Las pensiones más comunes no llegan al SMI. Un alquiler puede llevarse el 80 %. Después de trabajar toda una vida, ni siquiera pueden garantizarse un techo. Esto es un fracaso absoluto de la protección social”, clama Pérez.
USO lleva más de una década luchando, como fundador y miembro activo de la MERP, por el blindaje de las pensiones en la Constitución. “No nos basta con decir que está garantizado que existan, queremos que la garantía se extienda a que sean dignas, a que sean suficientes para mantenerse. No podemos condenar a gran parte de los jubilados a estar en riesgo de exclusión lo que les queda de vida o a que trabajen uno o dos años más a costa de su salud”.
No solo la vivienda, también los productos básicos se ceban con las rentas más bajas. Los últimos datos de la inflación registran una subida, pero se incrementan sobre todo los productos básicos, los imprescindibles. Una tendencia que persiste desde hace cuatro años y que puede llevar a muchas personas a atrasar su jubilación y mejorar ligeramente la cuantía.
No se pierde talento por no retrasar la jubilación
Las personas próximas a la jubilación atesoran una experiencia y un bagaje profesional y personal de gran valor para las empresas o instituciones en las que trabajan. Sin embargo, ese conocimiento se puede transmitir previamente, no es necesario que sigan trabajando para hacerlo.
“La mejora de la jubilación parcial con contrato de relevo ha sido un paso muy acertado. Es beneficioso para el potencial jubilado, que no se ve obligado a retrasar aún más su retiro, y para que la juventud acceda a un empleo estable. Debemos recordar, no obstante, que USO trata de conseguir una moratoria para los sectores con mucha contratación parcial, pues la realidad del mercado laboral estropea la buena intención de la ley y deja a los trabajadores de esos sectores sin posibilidad de acceso a las mejoras”, rebate el secretario general de USO.
Más riesgo de accidentes laborales
Retrasar la edad de jubilación, en una organización del trabajo que no tiene en cuenta este factor como diferenciador para hacer la evaluación de riesgos laborales, puede conllevar además un aumento del peligro de accidente. Cada tramo etario tiene unos riesgos específicos asociados. Y, en el caso de los mayores de 55 años, el desgaste físico va en aumento. Aunque no afecta a todas las personas y en todos los sectores por igual, debe tenerse en cuenta que retrasar la edad de jubilación es, en general, un factor de riesgo para sufrir accidentes laborales.
Los mejores 25 años de cotización
Por todo ello, USO quiere lanzar de nuevo una propuesta que lleva años defendiendo y que “ahora mismo, es más necesaria que nunca. En USO apostamos por una jubilación basada en los mejores 25 años, en el tramo más beneficioso para la persona que se jubila. No es ningún regalo, esa persona ya ha cotizado lo suficiente. Y, sin embargo, lo que estamos viendo es que las sucesivas crisis han golpeado los últimos años de cotizaciones y obligan a los futuros jubilados a extender la edad de acceso”, propone Joaquín Pérez.
“Llevamos sucesivas reformas de pensiones vestidas de salvadoras del sistema que lo único que han hecho ha sido recortar derechos. Las jubilaciones se financian con más cotizaciones, con contratos de jornada completa, con no dar de baja a la gente los viernes, con indefinidos no discontinuos. A partir de ahí, hay que grabarse a fuego que el sistema público de pensiones es un pilar básico de nuestro estado del bienestar. Y un pilar financiado por las personas trabajadoras que únicamente ejercen sus derechos al jubilarse con sus contribuciones”, remata el secretario general de USO.
Fuente: Un 25% más de personas retrasa su jubilación – LSB-USO
BRECHA EN PENSIONES: LAS MUJERES SE JUBILAN UN AÑO MÁS TARDE, A LOS 66, Y GANAN 370 € MENOS
Las que son asalariadas se retiran 1 año después y las autónomas 10 meses más tarde que los hombres
Triple brecha en pensiones: la mujer, discriminada en el acceso a la jubilación anticipada
Las mujeres se jubilan casi un año más tarde que los hombres, tanto en el régimen general de la Seguridad Social (el mayoritario, de asalariados) como en el de autónomos (el RETA), debido a su falta de carreras de cotización completas y a su peor nivel de cotización; ambos problemas, heredados de la brecha salarial y el peso de los cuidados familiares, que las obligan a interrumpir sus carreras profesionales en mayor medida que los hombres.
En detalle, las mujeres que se han jubilado en julio de 2025 (último dato disponible) lo han hecho con una media real, efectiva, de 65,8 años en el régimen general (se han incorporado 12.565 nuevas jubiladas) y una pensión de 1.482,66 euros, en tanto las mujeres jubiladas del régimen de autónomos (2.093 en julio) son todavía mayores, pues tienen 67,1 años en promedio y su pensión no llega ni a los mil euros, en concreto, 970,33 euros, según los datos del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social (ver gráfico inferior).

Fuente: Seguridad Social
En cambio, los hombres recién jubilados en el séptimo mes del año tienen de media 64,8 años en el régimen general (13.846 incorporaciones) con una pensión de 1.940,18 euros, mientras que los nuevos autónomos jubilados (3.532 personas) presentan una edad de retiro de 66,3 años y una pensión media de 1.140 euros mensuales.
Las estadísticas constatan, por tanto, que las mujeres se jubilan un año después en el régimen general: 65,8 años de media femenina (frente a 64,8 de los hombres) y 10 meses más tarde si son autónomas: 67,1 años (en comparación a 66,3 años de los varones) (ver gráfico inferior).

Fuente: Seguridad Social
A tenor de estos datos, el retraso paulatino de la edad legal de jubilación en España afecta a los dos géneros, pero la mayor edad efectiva de retiro se debe, precisamente, a las mujeres, que necesitan trabajar hasta más tarde que ellos: al no poseer los 38 años y 3 meses de cotización exigidos para jubilarse a los 65 años con el 100% de pensión, ellas deben continuar activas hasta completar la carrera exigida. Por ese motivo, también les resulta casi imposible acceder a la jubilación anticipada.
65,9 años, media del retiro femenino en el total de regímenes
Si se comparan las personas recién jubiladas en julio de 2025, en todos los regímenes de la Seguridad Social (general, autónomos, minería, mar), las mujeres se retiran a los 65,9 años, con una paga de 1.409,59 euros al mes.
Por su parte, los hombres solo aguantan trabajando hasta los 65,1 años, y se jubilan cobrando 1.783,45 euros en promedio.
Es decir, contando todos los nuevos jubilados del mes de julio, existe al menos 8 meses de diferencia entre ellas y ellos, en cuanto a la edad, y una brecha económica en la pensión femenina, que es 370 euros inferior a la masculina (en el cómputo de todos los regímenes de Seguridad Social).
53.514 nuevos pensionistas en julio
Las altas iniciales de jubilación en el mes de julio de 2025 han sido 32.275 personas, que se han retirado con una media de 1.613,28 euros de pensión mensual, según reflejan las estadísticas de la Seguridad Social, recién actualizadas.
La inmensa mayoría de estas altas se han producido en el régimen general, con un total de 26.411 altas y una pensión media de 1.722,52 euros, mientras que entre los autónomos han sumado 5.625 nuevos jubilados, que cobran mucho menos que los asalariados: tan solo 1.077,31 euros al mes.
Además de los jubilados, han entrado al sistema otros 21.239 pensionistas en julio, distribuidos entre 8.176 personas por incapacidad permanente (pensión media de 1.132,84 euros al mes), 10.844 perceptores de viudedad (con 981,70 euros de paga mensual), otras 1.952 prestaciones de orfandad (420,46 euros mensuales) y 267 pensiones en favor de familiares (648,41 euros en promedio).

Fuente: Seguridad Social
En total, 53.514 nuevos pensionistas recién ingresados en la nómina de pensiones contributivas de la Seguridad Social.
Fuente: Las mujeres se jubilan casi un año después y ganan menos









