El gasto en salarios de las administraciones aumenta mucho más que el registrado en las empresas privadas. La reforma laboral ha mejorado la contratación indefinida pero no las retribuciones
Los efectos de la reforma laboral del Gobierno no se están trasladando a los salarios. Hay más empleo fijo como consecuencia de la supresión de contrataciones temporales, ha subido el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), pero la masa salarial (el conjunto de sueldos y cuota sociales a cargo del empleador) de las empresas privadas sólo ha crecido un 3,8% en el primer trimestre de este año respecto al mismo periodo al comienzo de la pandemia.
Esta tendencia demuestra que la reforma laboral es más estadística que efectiva, ya que se ha ganado calidad en el empleo pero no en los salarios, que es lo que cuenta para los trabajadores, e incluso para la recaudación de las pensiones y de Hacienda y el consumo en general. Mientras, el gasto en remuneraciones en los salarios públicos ha crecido un 10,3% (6,5 puntos más que en el sector privado) en este mismo periodo como consecuencia del espectacular aumento de las plantillas de las Administraciones.
Según los datos de las Cuentas No Financieras de los Sectores Institucionales, que elabora el INE, la masa salarial de las sociedades no financieras alcanzó en el primer trimestre de este año (último dato disponible) con la entrada en vigor de la reforma los 94.480 millones de euros en términos corrientes frente a los 90.981 millones registrados en el mismo periodo de 2020 cuando comenzó la pandemia (a partir de la segunda quincena de marzo). Si a esta masa salarial le añadimos los 4.722 millones de la masa salarial de las sociedades financieras y de seguros, el incremento en el conjunto del sector privado se sitúa en el 3,4%.
Además, con el inicio de la nueva reforma laboral y la supresión de la mayoría de los contratos temporales se han realizado más de 4,7 millones de contratos acumulados entre enero y marzo de 2022, es decir, un 2,1% más que en el mismo periodo de 2020 (casi 100.000 más). De estas contrataciones, 1,1 millones se formularon bajo el epígrafe de indefinidos, es decir, más de un tercio de los contratos acumulados entre enero y marzo de 2022 han sido fijos. Por si fuera poco, la subida del SMI del 5,3% entre 2020 y 2022 también ha pesado en el aumento de los costes laborales y lo mismo el alza de casi el 14% también acumulado de, por ejemplo, las bases de las cotizaciones mínimas.
Pese a todos estos incrementos, los efectos de la reforma laboral con ese aumento del empleo indefinido no aparecen en la masa salarial por ninguna parte. Y todo ello, a pesar de que la inflación entre ambos periodos ha aumentado un 11,3%. Es decir, la masa salarial del sector privado en términos constantes (según la evolución del valor monetario con la inflación) ha decrecido sustancialmente ya que debería haber superado los 101.000 millones en este primer trimestre de 2022 y por tanto, en términos reales las remuneraciones totales de los asalariados privados han caído más de un 6% mientras que en el sector público ha aumentado un 3%, ya que se ha situado en 34.049 millones frente a los 33.089 millones que debería haber alcanzado también en términos reales.
Se está generalizando y engorda la estadística oficial de los indefinidos, pero, como reconocen en fuentes sindicales, esta contratación no está entrando en la negociación colectiva (que sigue estancada con un incremento del 2,2% hasta marzo para los trabajadores sujetos a convenio) ni en el de la aplicación que debería realizarse de las mismas tablas salariales del resto de la plantilla fija. Es decir, el empleo parcial y el discontinuo están sustentados en un hilo tan débil de fijeza (muchas contrataciones pasarán al paro cuando se acabe el verano) que se acepta cualquier condición laboral y salarial para seguir en el mercado laboral. Además ya hay más de 140.000 demandas de empleo que no se cubren, sobre todo en la hostelería y también en otros sectores relacionados con las nuevas tecnologías, por la insuficiencia salarial que se oferta.
Lo que es evidente es que el aumento del nuevo empleo indefinido de la reforma laboral del Gobierno no está generando una mejora de las remuneraciones salariales respecto a las que había antes cuando muchos trabajadores tenían un contrato eventual.
Fuente. Vozpopuli La masa salarial del sector público crece tres veces más que la del privado (vozpopuli.com)



