Lo que dicen los datos que conforman un panel que Economía vigila de forma especial por su capacidad de anticipar crisis venideras hasta seis meses.
El equipo económico de Moncloa, como ya sucedió en tiempos de Zapatero con los tristemente recordados planes E en los que se quemaron 20.000 millones de euros para nada, sigue apostándolo todo en gastar sin medida hipotecando de paso los próximos años en los que tendremos que pagar la fiesta. Esto en el BCE ya lo van notando y ya ha puesto bajo vigilancia al Gobierno español por su afición al gasto sin medida. No han sido los primeros. El Banco de España lo viene diciendo desde hace tiempo. Ante una crisis como la actual, caracterizada por un shock de oferta que no puede mantenerse al ritmo que impone la demanda y un encarecimiento repentino de la energía, lo peor que se puede hacer el abrir la espita del gasto.
Para Pedro Sánchez hay subidas de precios por culpa de Putin, quejas en la calle provocadas por la ultraderecha, y recibos de la luz disparados por las malvadas eléctricas. Pero más allá del argumentario populista seudopolítico, la realidad es que algunos de los principales datos económicos que anticiparon la grave crisis de 2008 ya se han puesto en negativo.
Se trata de datos considerados por el propio Ministerio de Economía como avanzados y con capacidad para anticipar unos seis meses lo que está por llegar. Datos como el consumo de energía, la compra de vehículos de carga o la confianza de los consumidores. Y esos datos hablan ya de una nueva caída.
Los economistas ya no descartan el riesgo de una nueva recesión. Pero, al margen de análisis más o menos sesgados, hay indicadores oficiales difícilmente negables.
- El Consumo de Energía Eléctrica Corregido: su registro interanual ha pasado de cerrar 2021 con un +2,2% a recoger un -3,9% en mayo.
- El Comercio al por Menor deflactado: ha pasado de +2,9% en 2021 a un -0,1% en mayo.
- La Matriculación de Automóviles: de +1% a -10,9%.
- El Indicador de Confianza del Consumidor: en 2021 cerró mal -12,8%- pero ahora se despeña hasta un -28,6%.
- La Matriculación de Vehículos de Carga pasa de un -2,7% a un -29,8%.
- La Financiación del Sector Privado deflactada lo hace desde un +1% a un -1,9%.
- La Disponibilidades de Bienes de Equipo pasa de +13,4% a -0,6%.
Todos los datos mencionados hablan de una seria crisis, por mucho que María Jesús Montero, ministra de Hacienda se esconda tras la cumbre de la OTAN para no responder cuando los periodistas preguntan por la inflación del 10,2%. Sánchez todavía no habla de «cloacas», pero sí de «poderes ocultos», al igual que hizo Iglesias en su última entrevista antes de dejar el Ejecutivo, y que trabajan para impedir la agenda del cambio del Ejecutivo. La apelación a los poderes ocultos recordó la entrevista que concedió a Jordi Évole poco después de su defenestración del PSOE, aunque en aquel entonces, sus enemigos eran Telefónica y el diario El País
Y son los mismos datos no ya de 2008, sino de finales de 2006 cuando se empezó a detectar la llegada de una fuerte caída económica, aunque el Gobierno de entonces (el inefable ZP) sostenía que «nadie lo vio venir», que se veían “brotes verdes” o que los que los avisaban eran «antipatriotas». Y el Gobierno de ahora (“el resiliente” Pedro Sánchez) rebaja la gravedad de la situación y no deja de decir, mes tras mes, que «hemos llegado al pico de los precios», seguro que, está claro, que algún mes acertará.
PERO ESA HISTORIA YA LA HEMOS VIVIDO ANTES



