LA ESTACIONALIDAD, ADEMÁS DE LOS FIJOS DISCONTINUOS, MAQUILLAN LOS DATOS DE AFILIACIÓN Y DE DESEMPLEO

Los datos de enero y febrero ya confirmaron que el año comenzó con un importante deterioro del mercado laboral. En marzo se mostró que la bajada del paro y el aumento de cotizantes se debía, realmente, a la estacionalidad, al efecto de la Semana Santa. En mayo, es la estacionalidad de la temporada de verano que se inicia la que marca la evolución laboral, sin que se asiente de manera estructural. La reducción del paro es el tercer peor registro de un mes de mayo de los últimos trece ejercicios.

La bajada interanual del paro es la tercera peor de un mes de mayo de los últimos once ejercicios. De hecho, el paro mensual sube en 4.485 personas si se elimina la estacionalidad. La bajada de paro interanual a nivel nacional se queda en el 71% de la bajada del mes anterior y la mensual es, junto con la del año pasado, dos de las peores de un mes de mayo.

Además, el paro no se comporta peor porque no se contabilizan como parados los temporales convertidos en fijos-discontinuos. Adicionalmente, España tiene la mayor tasa de paro de la UE, con un 11,7% (casi el doble que la media de la UE, en el 6%), y la mayor tasa de paro juvenil de la UE, con un 26,5%, con la particularidad de que, por ejemplo, en Grecia, lo ha reducido mucho más intensamente, de forma que ya es el tercero, mientras que España, desgraciadamente, mantiene ese triste liderazgo.

 

Contratos

Vuelve a caer el número de contratos, retomando la tendencia bajista de tantos meses. Realmente, no se crea empleo, sino que se reparte empleo, en línea con el descenso de horas efectivamente trabajadas que muestra la EPA; es que la productividad desciende en términos interanuales, según la contabilidad nacional. Además, un 60,58% de los contratos indefinidos del mes son o a tiempo parcial o fijos-discontinuos.

 

En enero, febrero, marzo, abril y mayo de 2024 se ve que comienzan a descender los fijos-discontinuos con claridad en tasa interanual, que puede indicar que se está empezando a deteriorar también ese segmento.

Cuando dichos contratos, antes temporales, acababan, engrosaban las listas del paro pero ahora al pasar a fijos discontinuos, cuando cesan actividad no son considerados parados. La UE considera que hay casi un millón de personas (985.000) que no trabajan en España y que no están incluidas en las listas del paro.

 

Afiliación.

En mayo, aumenta el número de afiliados en 220.289 personas, pero debido a la estacionalidad, responsable del 72% de dicho incremento.

Se destruye empleo el último día del mes a nivel nacional, con 173.420 afiliados a la Seguridad Social menos, destruyéndose, ese día, casi cuatro quintas partes de lo creado en media en el mes. Además, ese empleo es casi todo estacional, ya que el 72% del empleo se evapora al desestacionalizar, quedándose en 62.505 afiliados. El número de afiliados interanual aumenta en 506.395 afiliados. Este registro es el tercero peor de un mes de mayo de los últimos diez años (el segundo si no incluimos el año de la pandemia, 2020). Y esa tasa interanual crece un 13% menos que en el mismo mes del año pasado.

Por tanto, los datos de mayo no son buenos, sino sólo maquillados por la estacionalidad, además de por el artificio de los fijos-discontinuos. Ésa es la realidad: la de un mercado laboral que sigue, cada mes, perdiendo intensidad, por mucho que la estacionalidad genere un espejismo.

 

Fuente: libre mercado Así maquilla el efecto estacional los datos de paro y afiliación de mayo – José María Rotellar – Libre Mercado

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