LA CICATRIZ DEL PARO: QUIEN SUFRIÓ DESEMPLEO ES MÁS PESIMISTA Y CONSUME MENOS QUE LA MEDIA

Un estudio académico publicado recientemente en la American Economic Journal ha puesto cifras a la “cicatriz” que el paro deja en los trabajadores. Los investigadores Ulrike Malmendier y Leslie Sheng Shen han concluido que las personas “que han vivido tiempos económicos difíciles son más pesimistas sobre la pérdida del empleo y sobre sus ingresos en el futuro y, por lo tanto, [una década después] gastan menos que otros trabajadores con el mismo sueldo y riqueza”.

Exactamente, la investigación calcula que un aumento en las experiencias personales de desempleo se asocia con un descenso de entre el 0,92% y el 1,85% en el gasto total de consumo anual. Sus resultados se basan en distintas fuentes estadísticas de Estados Unidos, pero se pueden extender a otras economías desarrolladas, como la de España.

Tomando como referencia un mismo sueldo de 25.000 euros anuales, en la media de lo que se cobra en nuestro país, esta relación indica que una persona que acabó en el paro en la gran crisis financiera en 2008 gasta hoy hasta 462 euros menos respecto a un trabajador con las mismas condiciones que no perdió su empleo y no vivió en sus carnes las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria.

Las experiencias de desempleo pasadas también predicen un pesimismo persistente sobre las condiciones financieras futuras ya que aunque realmente no predicen los ingresos futuros reales si pueden predecir mayores ahorros.

Dos crisis diferentes

 El gasto de las familias tardó 45 trimestres (algo más de 11 años) en recuperar el nivel previo a la crisis de 2008, según la Contabilidad Nacional del INE, de la que se extrae el PIB (Producto Interior Bruto). Después del estallido de la burbuja inmobiliaria se llegaron a destruir más de tres millones de puestos de trabajo y la tasa de paro superó el 25%. Es decir, una de cada cuatro personas que quería un empleo, no lo encontraba.

Sin embargo, pese a la inflación, tras el shock de la pandemia, en 2020, han sido necesarios sólo 16 trimestres (4 años) para que el nivel de consumo de los hogares haya regresado al mismo punto que en 2019.

A pesar del incremento en los tipos de interés, las cifras de crédito al consumo reflejaron un notable aumento a lo largo del último ejercicio, aunque parte de este crédito podría haberse utilizado para compensar la pérdida de poder adquisitivo derivada del aumento de los precios en los últimos dos años, especialmente en el caso de los hogares de menores ingresos

Fuente: eldiario.es La cicatriz del paro: un estudio demuestra que quien sufrió desempleo es más pesimista y consume menos que la media (eldiario.es)

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